La revista Historia del Presente, editada por Eneida, es patrocinada por la Asociación de Historiadores del Presente y el Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española, grupo consolidado de la UNED. El blog reúne información de la Revista, la Asociación de Historiadores, el CIHDE y la Cátedra del Exilio, patrocinada por el Banco de Santander
* Jornadas AL SERVICIO DE LA REPÚBLICA. Las embajadas españolas durante la guerra civil. Ministerio de Asuntos Exteriores e Instituto Cervantes, 2 diciembre 2009
* Dossier EL DECISIVO 1939: MÉXICO Y ESPAÑA, revista Casa del Tiempo 24, UAM de México, 2009
Plazo de inscripción: septiembre-octubre 2009. Duración: seis meses (diciembre 2009-mayo 2010). Precio 281 euros. Curso de iniciación de posgrado. Dirigido a Licenciados y alumnos de últimos años de licenciatura y grado.
El Curso, promocido por el grupo CIHDE de la UNED, dentro del PROGRAMA DE FORMACIÓN DEL PROFESORADO, pretende iniciar en el conocimiento de la Historia del Presente, atendiendo a la relación entre narrativas, política y memoria. Para ello, además del estudio de contenidos teóricos e historiográficos, se acercara al alumno al análisis práctico de casos mediante la combinación de diversos tipos de fuentes, con especial atención a la prensa y la significación de las audiovisuales.
* El Departamento de Historia Contemporánea de la UNED, así como los compañeros, amigos y discípulos del profesor Javier Tusell, invitan a todos los interesados al acto de presentación del libro Historia,política y cultura. Homenaje al profesor Javier Tusell 20 de mayo de 2009, a las 12 horas, Sala A de la Facultad de Derecho de la UNED c/ Obispo Trejo, s.n. (esquina a Senda del Rey)
* VII Congreso de Historia Local, organizado desde el área de Historia Contemporánea de la Universidad Zaragoza,por Miguel Ángel Ruiz, Carmen Frías, José Luis Ledesma y Javier Rodrigo. Cariñena, provincia de Zaragoza, los días 2, 3 y 4 de julio de 2009. Más información: javier.rodrigo@unizar.es
*VII Encuentro de Investigadores del Franquismo. Organizan: Fundación 10 de Marzo, en colaboración con el Departamento de Historia Contemporánea y de América de la Universidade de Santiago de Compostela. Fechas: días 11, 12 y 13 de noviembre de 2009
* Col·loqui « Reflexionant l’exili : l’aproximació a l’experiència de l’exili republicà entre la historia, l’art i el testimoniatge”. El col·loqui tindrà lloc el 20, 21 i 22 de novembre 2009. Más información: Jordi FONT, MUME, info@museuexili.cat
* Seminario mensual permanente de posgrado Cuestiones debatidas sobre la España contemporánea, organizado por el CIHDE/Universidad Nacional a Distancia, la Cátedra del Exilio y la Universidad de Las Palmas en el Centro de Investigaciones Históricas Contemporáneas de España (CIHCE). Dirigido por Abdón Mateos; coordinado por María Luisa Monteiro. Información: amateos@geo.uned.es; www.cihce.blogspot.com
Investigadores fundadores del CIHCE
PRIMERA PARTE 26 Enero: Ángel Duarte, La supervivencia de una cultura democrática en el exilio, comentada por Abdón Mateos; 26 Febrero: Abdón Mateos, El final de la guerra civil: el hundimiento de la República en 1939, comentada por María Luisa Monteiro; 2 Abril: Agustín Sánchez Andrés, La segunda república española y México, comentada por Abdón Mateos; 4 Mayo: Agustín Sánchez Andrés, La defensa mexicana de la causa española en la Sociedad de Naciones, comentada por Pilar Domínguez Prats
SEGUNDA PARTE 17 Noviembre: Maria Elena Cavallaro, La política europea del antifranquismo, comentada por Abdón Mateos; 15 Diciembre: Felipe Nieto, Semprún y el comunismo español desde la política de reconciliación nacional a la crisis de 1964
* Emisiones el 28 de Noviembre de 10 a 11 horas de la mañana del Programa audiovisual documental en Televisión Española 2 y Televisión Española Internacional, producido por la UNED, sobre el Congreso Exilios: Políticas, Estados y sociedades de acogida, 1939-45, de la Cátedra del Exilio y la presentación de la Biblioteca de Fondo de Cultura Económica y del libro de Andrés Saborit, Julián Besteiro, organizado y editado por Abdón Mateos, respectivamente. http://www.rtve.es/alacarta/todos/ultimos/dia-3.html?page=2
*Seminario mensual permanente en la UNED del CIHDE y Cátedra del Exilio, El exilio y México España siglo XX, dirigido por Abdón Mateos
* "La guerra civil española desde fuera: intervenciones y percepciones", Madrid, 17 de septiembre 2008 en el Instituto de México. Participantes: Abdón Mateos, Mario Ojeda Revah, Héctor Perea y, como moderador, Francisco Robles
* Mesa redonda IBEROAMÉRICA: MIGRACIONES Y EXILIOS, Feria del Libro de Madrid, 13 de junio 2008, 18 horas, organizada por Vicerrectorado de Relaciones Internacionales de la UNED: Tomás Segovia, Paco Álvarez, Alicia Alted, Rosa Rodríguez Varona, Rogelio Blanco y Abdón Mateos "Los españoles de América: Nacionalidad y ciudadanía en la España contemporánea"
* Jornadas "Exilios: Políticas, Estados y sociedades de acogida, 1939-45", UNED, Madrid, 4-5 noviembre 2008. Inscripciones: cihde.uned@gmail.com
* Congreso internacional1939: MÉXICO Y ESPAÑA. México D.F. y Morelia, 11-14 de Marzo de 2009. Organizado por Cátedra del Exilio (U.Carlos III, U.Alcalá, UNAM, Fundación Pablo Iglesias, UNED, Banco Santander), UNAM y Universidad Michoacana SNH.
Más información: Abdón Mateos(UNED/CIHDE) amateos@geo.uned.es, Agustín Sánchez (UMSNH)asamadrid@hotmail.com , Héctor Perea (UNAM), perea28@hotmail.com coordinadores; y José F. Mejía (UNAM/CIHDE), secretario aranzamejia@yahoo.com.mx. Comunicaciones de hasta 4.000 palabras hasta 20 febrero2009. Cuota inscripción 30 euros o 500 pesos. Ingresos en Caja Madrid IBAN ES91 2038 1952 7860 0008 0219. Abierta el período de Solicitud de becas-bolsa de viaje de comunicantes para el Congreso hasta el 31 de enero.
El Congreso pretende examinar los contextos del catastrófico año de 1939 en México y España, además de las relaciones hispano-mexicanas y el exilio de la guerra civil. Por tanto, caben contribuciones sobre las políticas interior y exterior de los dos países, la sociedad y la cultura en un marco cronológico de ese año parteaguas de tantos aspectos de la historia.
* Simposio "Memoria, Narración, Justicia", CSIC, Madrid, 20-21 Noviembre 2008. Más información. Antolín Sánchez Cuervo ascuervo@gmail.com.
* Seminario Fuentes Archivísticas para el estudio del exilio republicano de 1939, AEMIC/UNED/Fundación Primero de Mayo, Madrid, 26-28. XI.2008. Conferencia de clausura de Dr. Carlos Vélez, presidente del Ateneo de España en México (extracto inicial).
Enrique Moradiellos y Juan Negrín23/07/2008 - 04:20La Agencia Febus entrevista a Enrique Moradiellos, escritor e historiador, sobre el Jefe de Gobierno, durante la guerra civil, Juan Negrín. Oviedo, 21 de julio de 2008.--
* 70 ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DE LA CASA DE ESPAÑA EN MÉXICO Residencia de Estudiantes, Madrid, 24 y 25 de noviembre de 2008
* Mesa redonda"Entorn a l´exili" el 28 de noviembre 2008, 20 horas, con la participació de Jean Vaz, José Antonio Alonso, José M. Naharro y Emili Bayón en el Centre Cultural Covent del Carme C/ Arquebisbe Alemany, 5 08500 Vic, con motivo de la Exposición de la Cátedra del Exilio.
* Jornadas "La España de la Constitución", Las Palmas, 2-4 de diciembre 2008. Organizan: Fundación León y Castillo y Universidad de Las Palmas. Más información. Prfra. Dra. María Luisa Monteiro mmonteiro@dch.ulpgc.es * Congreso EUROPA, 1939. L'ANY DE LES CATÀSTROFES. Barcelona, 22, 23 y 24 de abril de 2009, Organitzado por el Centre d'Estudis sobre les Èpoques Franquista i Democràtica , http://www.cefid.uab.es/
* LA DICTADURA FRANQUISTA: LA INSTITUCIONALITZACIÓ D’UN RÈGIM Congrés Internacional, Barcelona del 20 al 23 d’octubre de 2009 CEHI-Universitat Barcelona cehi-congres@ub.edu
Primer acto público conjunto del Presidente del Ateneo de España en México, Carlos Vélez, y del Vicerrector de Relaciones Internacionales e Institucionales de la UNED, Francisco Álvarez, tras la firma del Convenio de uso conjunto del edificio de la Sede de la UNED en México y el proyecto de crear un Centro de Investigación sobre las Migraciones y Exilios en América, Madrid, Seminario AEMIC, 28 de Noviembre de 2008
La Asociación fue creada en el año 2001. Ha celebrado tres Congresos cada dos años bajo el rotulo de La España del Presente. El I Congreso "Cuestiones debatidas" fue celebrado en Segovia, con la colaboración del Centro Asociado de la UNED, en junio de 2003. El II Congreso "De la dictadura a la democracia" fue celebrado en Madrid y Melilla en mayo de 2005, con la colaboración del Departamento de Historia Contemporánea, el CIHDE y el Centro Asociado de Melilla. El III Congreso, El franquismo durante los años cincuenta", se celebró en Salamanca y Valderas en noviembre de 2007, con la colaboración del Departamento de Contemporánea de la UNED, la Universidad de Salamanca, el CIHDE y la Fundación 27 de Marzo. El IV Congreso se celebrará en Almería entre el 2 y el 6 de Noviembre de 2009 y su tema es Historia de la Transición: Sociedad y Movimientos Sociales. Las asambleas generales de socios coinciden con la celebración de los Congresos. Envíos de correspondencia de la Asociación: Abdón Mateos, UNED, Senda del rey 7, 28040 Madrid.
La actual Junta directiva la componen:
Abdón Mateos, presidente Álvaro Soto, vicepresidente Rafael Quirosa, vicepresidente Felipe Nieto, secretario
Paca Moya, tesorera
Vocales: EncarnaciónLemus Carme Molinero Josefina Martínez José María Marín Dolores de la Calle Javier Muñoz Luis Hernando
Para hacerse miembro de la Asociación y recibir la Revista Historia del Presente enviar datos personales y 20 dígitos bancarios a cihde.uned@gmail.com. La cuota anual es de 35 euros
La correspondencia de la Asociación puede dirigirse a Abdón Mateos, UNED, Departamento Historia Contemporánea/Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española (CIHDE), Senda del Rey 7, 28040 Madrid
PROGRAMA IV Congreso La España del Presente. Historia de la transición en España: Sociedad y Movimientos sociales, Almería, 2-6 de Noviembre 2009
Lunes, 2 9,30: Recepción y recogida de documentación
10,00: Inauguración oficial por las autoridades
Primera mesa: Los movimientos sociales en las transiciones democráticas
10,30: Conferencia inaugural:"Movimientos sociales y transición a la democracia: el caso español" Sebastian Balfour. London School of Economics (Reino Unido)
12,00: Descanso
12,30: "La sociedad española en transición"José Félix Tezanos Tortajada. Fundación Sistema y UNED
14,00: Fin de sesión de mañana
17,00: "Los movimientos sociales en la transición portuguesa" Pendiente de confirmar. Universidad de Lisboa (Portugal)
18,15: "Claves sociales en las transiciones democráticas de la Europa del Este"Ricardo Martín de la Guardia. Universidad de Valladolid
19,30: Descanso
20,00: "¿Movilizaciones o movimientos? Sociedad civil y política en la democratización chilena"Manuel Antonio Garretón. Universidad de Chile
21,30: Fin de jornada académica
Martes, 3 Segunda mesa: El ámbito sindical
10,00: "Sindicatos, huelgas y concertación social"Álvaro Soto Carmona. Universidad Autónoma de Madrid
11,15: "Las relaciones entre el PSOE y los sindicatos de clase"Abdón Mateos López. UNEDI
12,30: Descanso
13,00: ComunicacionesRelator: Joaquín Piñeiro Blanca. Universidad de Cádiz
14,30: Fin de sesión de mañana17,00: "Contra corriente. El sindicalismo radical en la Transición"Rubén Vega García. Universidad de Oviedo
18,15: "CC.OO.: De la lucha antifranquista a los retos de la competencia sindical en un contexto de crisis económica"Carme Molinero Ruiz. Universidad Autónoma de Barcelona
19,30: Descanso
20,00: "El sindicalismo socialista en la Transición"Manuel Redero San Román. Universidad de Salamanca
21,30: Fin de jornada académica
Miércoles, 4 Tercera mesa: Las organizaciones patronales
10,00: "Las asociaciones de empresarios ante la política"Pendiente de confirmar
11,15: "Las estrategias de la CEOE ante la concertación social"Ángeles González Fernández. Universidad de Sevilla
12,30: Descanso
13,00: ComunicacionesRelatora: Encarnación Lemus López. Universidad de Huelva
14,30: Fin de sesión de mañana
17,00: Asamblea de la Asociación de Historiadores del Presente
18,15: Descanso
18:45: Mesa redonda: los protagonistas (sindicalistas y empresarios)
21,30: Fin de jornada académica
Jueves, 5 Cuarta mesa: Los nuevos movimientos sociales
10,00: "No digas que no se puede. Luchas de grupos marginados en la Transición"Gonzalo Wilhelmi. Universidad Autónoma de Madrid
10,45: "El movimiento pacifista en la transición democrática española"Pedro Oliver Olmo. Universidad de Castilla-La Mancha
11,30: "El movimiento estudiantil en transición: entre la revolución y la desmovilización"Alberto Carrillo-Linares. Universidad de Sevilla
12,30: Descanso
13,00: ComunicacionesRelatora: Carmen Rosa García Ruiz. Universidad de Almería
14,30: Fin de sesión de mañana
17,00: "Luz y sal: movimientos católicos en tiempo de cambio"Juan Manuel Guillén Mesado. Universidad Autónoma de Madrid
18,15: "El movimiento feminista en la transición democrática"Monserrat Duch Plana. Universidad Rovira i Virgili de Tarragona
19,30: Descanso
20,00: "Los nuevos movimientos sociales y la Transición en España"Enrique Laraña Rodríguez-Cabello. Universidad Complutense de Madrid
21, 30: Fin de jornada académica
Viernes, 6Quinta mesa: Las investigaciones en las comunidades autónomas
10,00: "La Transición en Murcia: movimientos sociales y poder político. Nuevas perspectivas de investigación"Carmen González Martínez. Universidad de Murcia
10,45: "¿Extremadura en transición?: concienciación social y modernización política"Juan Sánchez González. Universidad de Extremadura
11,30: Descanso
12,00: "Historia desde abajo en construcción. Los movimientos sociales para una autonomía: Castilla-La Mancha, 1969-1983"Manuel Ortiz Heras. Universidad de Castilla-La Mancha
12,45: "Los movimientos sociales y la construcción de la democracia en Andalucía: historiografía y propuestas para un debate necesario"Francisco Cobo Romero y Julio Pérez Serrano. Universidades de Granada y Cádiz
14,30: Fin de sesión de mañana
17,00: "Movimientos sociales y cambio político en Cataluña: ¿un caso particular?"Pere Ysàs Solanés. Universidad Autónoma de Barcelona
17,45: "La larga sombra del movimiento obrero: movilización social y acción colectiva en la Transición en Asturias"Francisco Erice Sebares. Universidad de Oviedo
18,30: "Los movimientos sociales y el abertzalismo radical en el País Vasco durante la Transición"José Antonio Pérez Pérez. Universidad del País Vasco
19,45: Descanso
20,00: Conferencia de clausura:"Y la sociedad marcó el camino, o sobre el triunfo de la democracia en España 1969-1978"Ismael Saz Campos. Universidad de Valencia
21,30: Clausura del congreso
Más información en: www.historiadeltiempopresente.com/web/ivcongreso
Presentación del libro: Rafael Quirosa (ed.), Prensa y sociedad. Los medios de comunicación en la Transición, Madrid, Biblioteca Nueva, 2009 Almería, Centro de la UNED, noviembre 2009. Intervención de Abdón Mateos
Abdón Mateos ( Profesor UNED, catedrático acreditado)
-El PSOE contra Franco (1993) -La denuncia del Sindicato Vertical (1997) -Las izquierdas españolas desde la guerra civil hasta 1982 (1997) -El final del franquismo (en coautoría con Álvaro Soto (1997) -Exilio y clandestinidad (2002) -La contrarrevolución franquista (2003) -De la guerra civil al exilio. Los republicanos españoles y México (2005) -El franquismo. Tecnocracia, desarrollismo y protesta social (en coautoría con A. Soto) (2006) -Historia y memoria democrática (Madrid, Eneida, 2007)
-Líderes y militantes socialistas, en Andrés Saborit, Pablo Iglesias y su tiempo. Apuntes históricos (P. Iglesias, 2009), ISBN 978-84-95886-36-1
-La concepción de la política exterior durante la segunda república (1987) -Manuel Azaña, entre el mito y la leyenda (1998) -Francisco Urzaiz, un republicano en la Francia ocupada (2000) -Españoles durante la segunda guerra mundial (2005)
Álvaro Soto (Catedrático UAM)
-El trabajo industrial en la España contemporánea (1989) -La transición a la democracia (1998) -De la crisis del sistema gremial a la flexibilización (2003) -¿Atado y bien atado? (2005) -Transición y cambio en España (2005)
Encarna Lemus (Profesora titular U. Huelva)
-Canarias y la Exposición iberoamericana de 1929 (1988) -Extremadura y América (1991) -Ausente en Indias (1993) -En Hamelin. La transición española más allá de la frontera (2002) -Cárcel de amor (2005)
Montserrat Duch (Profesora titular U. Rovira)
-República, reforma y crisi: el camp de Tarragona, 1931-36 (1994) -Reus sota el primer franquisme (1995) -La literatura de posguerra a Reus, cultura y ética (2003) -Dones públiques (2005)
-Los gobiernos de la Generalitat. De Macià a Maragall (en coautoría con Pere Anguera, 2008)
José María Marín Arce (Profesor titular UNED)
-Santiago Alba y la crisis de la restauración (1988) -Los sindicatos y la reconversión industrial (1997) -Historia de España. Historia política, 1939-1996 (en coautoría con P. Ysás y C. Molinero) (2001)
Josefina Martínez (Profesora titular UNED)
-Los primeros veinticinco años del cine en Madrid (1992)
-Los guerreros de las sombras. El documental durante la segunda guerra mundial (1995)
-Historia contemporánea universal (en coautoría con C. Ybarra, F. Vidal y A. Herrerín) (2006)
Ángeles Lario (Profesora contratada doctora UNED)
-El Rey, piloto sin brújula (1998)
Javier Muñoz Soro (Profesor titular interino UCM y colaborador docente UNED)
-Cuadernos para el Diálogo (2006)
Javier Rodrigo (Contratado posdoctoral J. de la Cierva U. Zaragoza):
-Los campos de concentración franquistas (2003) -Cautivos (2005) -Vencidos (2006)
-Hasta la raíz. Violencia durante la guerra civil y la dictadura franquista (2008)
Investigadores adscritos:
Susana Sueiro (Profesora titular UNED) Rosa Pardo (Profesora titular UNED) Paloma Hidalgo (Profesora UCM, documentalista RTVE y colaboradora docente) Felipe Nieto (Profesor tutor doctor UNED e investigador colaborador Cátedra Exilio/UNED)
Dirigido por Abdón Mateos, coordinador de la Cátedra del Exilio en la UNED e investigador responsable del CIHDE 12 diciembre 2007: Abdón Mateos, UNED/CIHDE, "El gobierno Negrín en el exilio: el SERE", comentada por Alicia Alted 10 enero 2008: Fernando Hernández, UNED/CIHDE, "Los comunistas españoles en México durante la segunda guerra mundial" , comentada por Luis Hernando 11 marzo 2008: María Fernández Moya, UCM, "El viaje de las editoriales españolas a México" , comentada por Abdón Mateos 8 abril 2008: Ángel Duarte, U. Girona, "Al pairo y en mares lejanos. El liberalismo republicano y la guerra fría", comentada por Ángeles Lario 29 abril 2008: Carmen González, U. Murcia, "Huyendo del enemigo tras la derrota republicana" , comentada por Alicia Alted 13 mayo 2008: Jorge Hoyos, U. Cantabria, "La construcción de imaginarios e identidades del exilio español en México" , comentada por María Luisa Capella 24 junio 2008: Inmaculada Cordero, U. Sevilla, "España en la prensa mexicana. Franquismo y transición", comentada por Susana Sueiro 30 septiembre 2008: José Francisco Mejía, UNAM/UNED, "La izquierda mexicana ante las instituciones de la república española en el exilio, 1943-45", comentada por Fernando Serrano Migallón 21 octubre 2008: José Francisco Mejía, UNAM/UNED; "La representatividad de los partidos y sindicatos del exilio español en México", comentada por Abdón Mateos 25 noviembre 2008: Pablo Carrión, UNED/CIHDE, "El legado del azañismo en México. El Ateneo Salmerón y la reorganización de Izquierda Republicana", comentada por Manuela Aroca 13 enero 2009: Antolín Sánchez Cuervo, CSIC, "El marxismo crítico de Adolfo Sánchez Vázquez", comentada por Anel Nochebuena Febrero 2009: Ángel Duarte, U. Girona, " La persistencia en el exilio de una cultura democrática" Marzo 2009: Abdón Mateos, UNED, "El hundimiento de la República en 1939 y la esperanza de México" Abril 2009: Agustín Sánchez, U. Michoacana, "México y la segunda república española" Mayo 2009: Agustín Sánchez Andrés, U. Michoacana, "México y la cuestión española en la Sociedad de Naciones" Junio 2009: Carlos Sola, I. T. Monterrey, "Relaciones España-México, 1975-78" Julio 2009: José Martínez Cobo, "El legado político del exilio socialista" (intervención en mesa redonda con Abdón Mateos en Escuela Jaime Vera)
Videos del Seminario: El liberalismo y la guerra fría, Ángeles Lario. Imaginarios e identidades del exilio en México, María Luisa Capella. El debate sobre la transición española en México, Susana Sueiro La izquierda mexicana ante las instiuciones republicanas españolas en el exilio, Fernando Serrano Relaciones entre México y España republicana, 1940-46, José Francisco Mejía La reconstrucción de Izquierda republicana en el exilio, Manuela Aroca El exilio filosófico en México, Anel Nochebuena El legado del exilio socialista, José Martínez Cobo
La Cátedra del Exilio fue constituida en el año 2006 con el patrocinio del Banco de Santander. En ella participan la UNED, la U. de Alcalá, la UNAM, la U. Carlos III y la Fundación Pablo Iglesias. El responsable de la Cátedra durante 2008 es el profesor Abdón Mateos (http://www.catedraexilio.org/). El coordinador para el año 2009 es el profesor Ángel Bahamonde.
Entre sus actividades cabe citar:
Congreso internacional 1939: México y España
Programa
México D.F. 11 de Marzo 2009/Morelia 12 y 13 de Marzo de 2009
Organizan: Cátedra del Exilio (UNAM, U. Carlos III, UNED, U. Alcalá, Fundación Pablo Iglesias), U. Michoacana
Patrocinan: Banco de SANTANDER, Ministerio de Ciencia e Innovación, UNED/Departamento de Historia Contemporánea/CIHDE, Embajada de España en México
Colaboran: Asociación de Historiadores del Presente, Asociación para el Estudio de las Migraciones y los Exilios
México 11 de Marzo 2009, UNAM, Coordinación Humanidades
10 am SESIÓN INAUGURAL
Acto inaugural presidido por el Rector de la UNAM: Abdón Mateos (UNED/CIHDE), Agustín Sánchez (U. Michoacana), Héctor Perea (UNAM)
10.30 am CONFERENCIA INAUGURAL FERNANDO SERRANO MIGALLÓN (UNAM)
11.30 am
LA CULTURA EN GUERRA Modera Dr. José Valles (Universidad de Málaga/Embajada de España)
DR. ALBERTO ENRIQUEZ PEREA (UNAM), LOS INTELECTUALES ESPAÑOLES Y SU PROYECCION EN EL MEXICO DE 1939
-DR JOSÉ MARÍA NAHARRO (UNIVERSIDAD DE MARYLAND/UNIVERSIDAD DE ALCALÁ), LA CREACIÓN LITERARIA EN 1939
-DR. ROBERTO SANCHEZ BENITEZ (UMSNH): EL IMPACTO EL EXILIO DE 1939 SOBRE LA FILOSOFIA MEXICANA
-DRA. BEATRIZ MORAN (EL COLEGIO DE MEXICO): LA CREACION DE LOS COLEGIOS DEL EXILIO EN 1939
Morelia, 12 de Marzo de 2009, U. Michoacana
10 am RELACIONES INTERNACIONALES
-DRA ROSA PARDO (UNIVERSIDAD NACIONAL A DISTANCIA), LAS RELACIONES DE LAS DOS ESPAÑAS EN GUERRA CON AMÉRICA
-DR. CARLOS SOLA(INSTITUTO TECNOLOGICO DE MONTERREY): MEXICO Y EL COMIENZO DE LAS RELACIONES CON LA ESPAÑA DE FRANCO
-DR. AGUSTIN SANCHEZ Y DR. JUAN CARLOS PEREIRA (UMSNH Y UCM): EL CONTEXTO INTERNACIONAL DE 1939
- DR. FRANCESC VILANOVA (UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BARCELONA), FRANCO, LA III REPÚBLICA FRANCESA Y LA CUESTIÓN ESPAÑOLA
Morelia, 12 de Marzo, U. Michoacana
16 am LOS REGÍMENES POLÍTICOS Y LAS SOCIEDADES DE ACOGIDA
DR. ÁNGEL DUARTE (UNIVERSIDAD DE GIRONA), LA DIÁSPORA DE LOS INTELECTUALES REPUBLICANOS
-DR. BENEDIKT BEHRENS (UNIVERSIDAD DE HAMBURGO): LAS AUTORIDADES MEXICANAS Y EL SERE EN EL RESCATE DE LOS REFUGIADOS REPUBLICANOS EN 1939: COLABORACION Y CONFLICTOS.
-DR. FERNANDO ALANIS ENCISO (EL COLEGIO DE SAN LUIS): LA POLITICA MIGRATORIA DEL CARDENISMO. EL CASO DE LOS REFUGIADOS ESPAÑOLES
-DR. TOMAS PEREZ VEJO(INAH): EL IMPACTO DEL EXILIO EN EL IMAGINARIO MEXICANO
-DR. ALEJO MALDONADO GALLARDO (UMSNH): LA TRANSICION DEL CARDENISMO AL AVILACAMACHISMO
Morelia, 13 de Marzo, U. Michoacana
10 am LAS FUENTES DE LA MEMORIA
Dr. AURELIO MARTÍN NAJERA (FUNDACIÓN PABLO IGLESIAS), "Archivos para la hisoria del exilio español de 1939"
Dra. SUSANA SUEIRO (UNIVERSIDAD NACIONAL A DISTANCIA), "España 1939: la propaganda de los vencedores en la publicidad comercial"
Dra. JOSEFINA MARTÍNEZ (UNIVERSIDAD NACIONAL A DISTANCIA/CIHDE), "Tierra 0 Libertad. La compleja disyuntiva del cine español"
Dr. JAVIER MUÑOZ SORO (UNIVERSIDAD COMPLUTENSE/CIHDE), "La memoria de la guerra en el antifranquismo"
Mercedes ARCE SAINZ, Fundación Pablo Iglesias, “El fondo Anselmo Carretero Jiménez de la FPI: su importancia para el estudio del exilio cultural español en México”.
Teresa CAÑADAS GARCÍA, U. Complutense, “Colaboraciones del exilio republicando español y del exilio antinazi alemán en México (1939-1945)”.
Pablo Jesús CARRIÓN SÁNCHEZ, CIHDE-UNED. “México: refugio esencial en la rehabilitación del legitimismo republicano de Izquierda Republicana tras 1939”
Dra. Mª Ángeles CORPAS AGUIRRE, UNED, “El laicismo del México revolucionario en el modelo de separación de la II República Española”.
Dra. Marcelina ARCE, U. Puebla, "La cultura y los artistas del Exilio Español que llegan a México en al año 1939 y su impacto en la cultura mexicana"
Jorge HOYOS PUENTE, U. Cantabria,“1939, las bases del desencuentro político del exilio republicano en México”.
Francisca MOYA ALCAÑIZ, CIHDE-UNED, “Represión y revisión de condenas bajo el franquismo, una visión de género”,.
José Francisco MEJÍA, UNAM-CIHDE, “La reacción mexicana a Francisco Franco a partir de 1939”.
Dolores MORENO BURGOS, Museo del Ferrocarril, Madrid, “La labor diplomática España-México en la acogida de los Niños de Morelia, 1937”.
Dr. Felipe NIETO, CIHDE-UNED, “Éxodo y dispersión: la llegada de los militantes del PCE a México en 1939.
Rebeca SAAVEDRA ARIAS, U. Cantabria, “El Patrimonio Artístico español en 1939: ¿Cambio de rumbo en la política cultural republicana?”.
Aurelio VELÁZQUEZ HERNÁNDEZ, U. Salamanca. “El exilio español, un impulso económico para México. La iniciativa empresarial del CTARE en 1939”.
Dra. Helena López, U. Bath, "Notas para un estudio comparativo de textos autobiográficos de mujeres. El caso del exilio republicano español de 1939 en México y Francia"
Morelia, 13 de marzo, U. Michoacana
16 pm MESA REDONDA. CIENTÍFICOS Y HUMANISTAS Coordina JAVIER DOSIL (UMSNH)
18 horas. ACTO DE CLAUSURA
CONFERENCIA DE CLAUSURA, ABDÓN MATEOS (UNIVERSIDAD NACIONAL A DISTANCIA/CIHDE)
Palabras de la Rectora de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo
-Exposición Hacia el Exilio, Alcalá de Henares y otras ciudades
-Seminario mensual permanente "El Exilio y México-España siglo XX"
- Concesión del Premio-beca predoctoral "Alfonso Reyes" a Luis Hernando Noguera. Presentación de solicitudes para la convocatoria del 2010 hasta el 15 de diciembre.
- Concesión de una ayuda para estancias de investigadores en México en el CIHDE a Agustín Sánchez Andrés. Presentación de solicitudes para la convocatoria del 2010 (de estancia de investigadores en la UNAM), hasta el 15 de diciembre.
- Publicaciones de la colección Biblioteca Cátedra del Exilio de la editorial Fondo de Cultura Económica:
1. Manuel Pedroso, La aventura del hombre civil y natural (2007), prólogos de Carlos Fuentes, Fernando Serrano y José María Gallegos Racafull 2. Fernando Vázquez Ocaña, Pasión y muerte de la Segunda República (2007), presentación de Aurelio Martín Najera 3. Max Aub, El rapto de Europa (2008), estudio de José María Naharro-Calderón 4. Andrés Saborit, Julián Besteiro (2008), prólogo de Luis Jiménez de Asúa e introducción de Abdón Mateos
Entrevista a Francisco Ribera Saborit por Amaia Monroy (CIHDE) en presentación del libro Besteiro Exilios, noviembre 2008
Andrés Saborit y la memoria de Besteiro, por Abdón Mateos
A menudo se ha caracterizado a Saborit como un destacado besteirista, ya que ocupó la secretaría general del PSOE con Besteiro de Presidente hasta 1931, y le acompañó en la vicepresidencia de UGT hasta la crisis que condujo a la dimisión de ambos a comienzos de 1934. El abnegado militante y líder socialista que fue Saborit, con una biografía dentro de las organizaciones socialistas que abarca un periodo de casi 80 años, entre 1902 y 1980, aceptó, además, el criterio de Don Julián para que renunciara a ocupar la alcaldía de Madrid en 1931, cediéndosela al republicano Pedro Rico. Sin embargo, el cronista de las organizaciones socialistas que fue Saborit nunca hubiese aceptado que se le encasillara con el calificativo de besteirista y ni siquiera se consideró nunca su discípulo. Siempre defendió su fidelidad a las ideas socialistas más que a sus hombres. En todo caso, Saborit rindió una veneración casi filial a la personalidad de Pablo Iglesias. Durante los años diez y veinte coincidió, a menudo, en diversas posiciones políticas con Largo Caballero como, por ejemplo, el rechazo hacia la conjunción con los republicanos o el internacionalismo neutralista. No en vano, ambos pertenecían a la rama obrerista del socialismo, a la corriente sindical. Eso no fue óbice para que Saborit, solamente seis años más joven que Indalecio Prieto, respetara la oratoria del tribuno socialista, su intuición y capacidad política. Saborit terminó apoyando el liderazgo de Prieto tras el fin de la guerra civil, ocupando la vicesecretaría del partido y la dirección de El Socialista cuando Don Inda accedió a la presidencia entre 1948 y 1950. A partir de entonces, Saborit, retirado con su familia en Ginebra, se convirtió en el cronista del socialismo, publicando folletones en la prensa como, por ejemplo, la serie “Recuerdos del tiempo joven” (1953) y preparando diversos libros. La recuperación de Julián Besteiro fue, quizá, su principal contribución escrita a lo largo de dos décadas. Saborit reconocía que no era historiador ni siquiera biógrafo, señalando su formación tipográfica, -había estudiado en la Escuela de aprendices de la Asociación del Arte de Imprimir-, y la pretensión de escribir sobre lo que había vivido, entrelazando la semblanza biográfica con la historia de los primeros tiempos del socialismo español. La exaltación y veneración de Julián Besteiro, al mismo tiempo que la del abuelo fundador Pablo Iglesias, respondía al propósito de refundar las organizaciones socialistas volviendo a unos orígenes que hicieran superar las divisiones de los años treinta. La muerte en prisión de Besteiro en septiembre de 1940 añadía, además, una ejemplaridad moral, simbolizando su “martirio”, con setenta años de edad, a todas las víctimas de la guerra civil y del franquismo. Por ello, con ocasión del traslado de sus restos desde Carmona al cementerio civil de Madrid, a los veinte años de su muerte, las organizaciones socialistas intentaron organizar un gran homenaje. Además de la publicación de artículos y folletos, diversos intelectuales residentes en el interior de España suscribieron un manifiesto en memoria de Besteiro. La iniciativa corrió a cargo de jóvenes socialistas como Josefina Arrillaga, colaboradora cercana de Antonio Amat, encabezando el profesor Enrique Tierno Galván el manifiesto que condenaba la violencia en política, acompañado de personalidades de significación muy diversa como, por ejemplo, Menéndez Pidal, Gabriel Maura, Ridruejo, Pérez de Ayala, Azorín, Carande, Marías, Laín, Gil Robles, Joaquín Garrigues y Aranguren. Después de varios años de trabajo y de ajustes del manuscrito, Saborit pudo entregar a imprenta su biografía titulada Figuras del socialismo español. Julián Besteiro. La obra fue dedicada por Saborit y su esposa María Rojo a la viuda de Besteiro, Dolores Cebrián. El libro fue publicado en 1961 por Impresiones Modernas de México, una editorial en la que participaban antiguos jóvenes socialistas como Julián Lara o Eulalio Ferrer. El coste de la edición de 2.300 ejemplares fue sufragado por el primero y el producto de su venta fue destinado al Fondo Pro-España dedicado a los presos y los militantes del interior. Saborit renunció a los derechos de autor, dado el destino de la venta del libro y el carácter de encargo oficial de las Ejecutivas. Enseguida, además, la editorial Losada de Buenos Aires mostró interés por una nueva edición retocada del libro. La nueva edición que contó con los buenos oficios y el prólogo de Luis Jiménez de Asúa, por entonces Presidente de la república en el exilio, se demoró hasta su aparición en la simbólica fecha del 18 de julio de 1967. El editor español Gonzalo Losada, emigrado a Argentina en 1928, había publicado diversos libros de exiliados o sobre España en la colección Cristal del tiempo, entre los que cabe destacar: El pensamiento español contemporáneo de Luis Araquistain, La faz actual de España de Gerald Brenan, Una mujer por los caminos de España de María Martínez Sierra, Cartas a un escultor de Indalecio Prieto, y Escrito en España de Dionisio Ridruejo. Aunque el libro de Saborit en Losada, sobre el que se basa la presente edición, gozó de mejor circulación que la edición de 1961 en México, al final de los años sesenta no se encontraban ejemplares en las oficinas de la editorial en Madrid. Más adelante, parece ser que la editorial Edaf de Madrid obtuvo el permiso de importación y muchos de ellos llegaron a bibliotecas públicas. De hecho, esta excelente biografía nunca llegó a ser bien conocida ni publicada en España. En 1970 se conmemoró el centenario del nacimiento de Besteiro con diversos homenajes en el exilio. Para entonces, la Ley de prensa de Manuel Fraga permitió la publicación de algunos artículos de jóvenes investigadores en memoria de Besteiro en revistas minoritarias como Cuadernos para el Diálogo, Hispania, Índice o Revista de Occidente. Durante el tardofranquismo, la aparición de estudios de historiadores, politólogos o filósofos como Marta Bizcarrondo, Manuel Espadas, Fermín Solana, Alberto Míguez o Emilio Lamo de Espinosa en torno a la figura de Julián Besteiro perjudicó la difusión de la biografía del, por entonces, octogenario Saborit. Por aquel entonces, al comienzo de los años setenta, Saborit estaba empeñado en la redacción de una especie de enciclopedia de los primeros tiempos de las organizaciones socialistas, de cerca de 2.000 folios, titulada Apuntes históricos. Pablo Iglesias, PSOE, UGT, que finalizaría en 1978 con la ayuda de su hijo Francisco. Al mismo tiempo, Saborit albergaba la ilusión de recoger los escritos de Besteiro en una trilogía. En 1974 apareció en España un libro de bolsillo, debido a la pluma de Saborit, titulado El pensamiento político de Julián Besteiro, con el prólogo de un antiguo dirigente de las Juventudes Socialistas de los años veinte, Emiliano Aguilera, que había sido discípulo de Besteiro. Ya antes, en 1971, se había publicado en España el libro de Saborit, Joaquín Costa y el socialismo, por la editorial ZERO, vinculada a las Hermandades Obreras de Acción Católica. Poco después, y todavía en plena agonía del franquismo, fueron publicadas la tesis de Emilio Lamo de Espinosa, Política y Filosofía en Julián Besteiro (Cuadernos para el Diálogo, 1973) y una antología de discursos parlamentarios de Besteiro a cargo de Fermín Solana, Historia parlamentaria del socialismo. Julian Besteiro (Taurus, 1975). El primero se haría cargo de la edición de las obras completas de Besteiro a cargo del Centro de Estudios Constitucionales (1983) y vio reeditado en 1990 su tesis por la editorial Sistema. Por lo que se refiere a la antología de Solana, antiguo ridruejista y entonces militante del PSOE, la presentación del libro en Madrid a comienzos de 1976 contó con la presencia de Felipe González, donde coincidió con personalidades políticas e intelectuales como Polanco, Jiménez de Parga, Ruiz Jiménez, Aguirre, Fernández Ordóñez y Claudín. El joven primer secretario del PSOE reivindicó el legado de todas las personalidades históricas del socialismo español, destacando de Besteiro su condición de marxista y la experiencia parlamentaria. Al mismo tiempo, el sector histórico del PSOE reivindicó la memoria de Besteiro constituyendo una fundación de escasa proyección dedicada a su memoria a comienzos de 1976, y organizando un homenaje ese año con ocasión del aniversario de su muerte, con presencia de José Prat. En ese momento anterior a las primeras elecciones democráticas y a la unificación de los socialistas en el PSOE, hubo una cierta competencia por la apropiación simbólica y política del pasado. Al mismo tiempo que los históricos conmemoraban a Besteiro durante 1976, el PSOE renovado organizaba, encabezado por Alfonso Guerra con el apoyo del veterano Alfonso Fernández Torres, un mitin de tinte andalucista en Carmona dedicado a la memoria de Besteiro y a la de Largo Caballero, que tuvo que reunirse en un teatro ante la prohibición de la concentración en la calle. Por su lado, los seguidores de Tierno Galván en el PSP se acercaban también al cementerio civil con ocasión del aniversario de la muerte de Pablo Iglesias. La figura de Besteiro en la democracia española ha tendido a convertirse en el tercer referente simbólico más importante en la conciencia histórica de los españoles solamente aventajado por Manuel Azaña e Indalecio Prieto, y ya a mucha distancia, por Juan Negrín y Francisco Largo Caballero. A pesar de haber sido objeto de críticas por muchos de sus coetáneos, entre las que destacan sus propios correligionarios negrinistas Julián Zugazagoitia, Max Aub o Fernando Vázquez Ocaña, debido a su actuación al final de la guerra, la memoria de Besteiro ha tendido a situarse entre una representación como “mártir del antifranquismo” y la desvirtuada imagen de una figura equidistante del drama de las dos Españas. Ajeno a la España democrática, quedaba el juicio coetáneo de Antonio Ramos de Oliveira acerca de Besteiro como un “político divorciado de la realidad española”. Para Juan Marichal, Besteiro representaría a “una Tercera España y cabe conjeturar una acción mediadora suya que hubiera impedido la magna catástrofe (El Pais, 14.7.1988). En esa misma línea de reivindicación del Besteiro alienado respecto a la guerra civil y la revolución de Octubre de 1934, su antiguo discípulo Julián Marías presentaba a Besteiro, antes de las elecciones de 1977, como un “símbolo del intento de que la guerra hubiese tenido un desenlace civilizado” (El País, 8.5.1977). Del mismo modo, los historiadores Carlos Seco y Javier Tusell utilizaron a menudo el ejemplo de Besteiro para criticar la evolución del PSOE en el gobierno o en la oposición. Javier Tusell reivindicó también su figura como un patrimonio común para todos los españoles y, más recientemente, como referente para una adecuada política de la memoria. En 1990 se conmemoró por tercera vez a Besteiro con ocasión del cincuentenario de su muerte. Una cincuentena de políticos e intelectuales suscribieron un manifiesto de homenaje que condujo a que el vicepresidente del gobierno, Alfonso Guerra, organizara a través de las fundaciones Sistema y Jaime Vera, un homenaje a Besteiro en torno al tema de los intelectuales y la política. En plena batalla mediática contra el líder del PSOE, Guerra pidió a los intelectuales una crítica constructiva en democracia, lo que provocó cierta polémica en la que participaron, entre otros, Savater y Goytisolo. A pesar de que Besteiro era reconocido como ejemplo moral para todos, el PP no apoyó una declaración institucional del Congreso a quien había sido Presidente de las Cortes en 1931. Ese fue uno de los momentos de mayor polémica en torno a Besteiro durante la actual democracia pues poco antes su sobrina, Carmen Zulueta, había publicado el epistolario de Besteiro en prisión en 1917 y 1939, y Ricardo de la Cierva había recibido un polémico premio Espejo de España de Planeta por su Agonía y victoria en la que presentaba al profesor socialista casi como un colaborador de la Quinta Columna franquista. La concesión del Premio provocó la retirada del ministro de Justicia, Enrique Múgica, y del historiador Javier Tusell, al considerar poco serio el ensayo tanto por las fuentes utilizadas como por la valoración de la actitud de Besteiro en el final ante la guerra. En definitiva, la memoria de Besteiro fue sobre todo realzada con motivo del cincuentenario del comienzo y del final de la guerra civil. En ese momento se estrenó la obra de teatro Proceso a Besteiro, que había obtenido el premio Tirso de Molina, presentándole como una especie de santón laico. Esta “canonización” o “beatificación” de Besteiro fue criticada por un sector de la intelectualidad y de la política que exigía, en cambio, un paralelo homenaje a Juan Negrín. La figura de Besteiro fue divulgada, además, en la Televisión Española en varios programas documentales. Hay que recordar el enorme impacto de la televisión pública sobre la conciencia histórica de los españoles hasta la mitad de los años ochenta, dada su exclusividad. Además de la emisión del Proceso a Besteiro, otros programas como Informe semanal o La noche del cine español, de Méndez Leite, que incluía documentales de contexto del año de la película emitida, recordaron el “martirio” de Besteiro. Por último, cabe señalar que la memoria de Besteiro ha dado nombre a multitud de calles, colegios, centros culturales, monumentos e, incluso, una estación de metro en Madrid. Su figura, alejada de las polémicas, se ha convertido en ejemplo moral y un referente común para la conciencia histórica de los españoles.
Madrid, mayo de 2008
- Proyecto de investigación "Exiliados en México. Política y sociabilidad" (2008-2010) Coordinación: Aurelio Martin y Abdón Mateos. Investigadores: Manuela Aroca, Pedro Barruso, María Luisa Capella, Pablo Carrión, Inmaculada Cordero, Pilar Domínguez, Marisa Elorriaga, José Luis de la Granja, Fernando Hernández, Josep Luis Martín Ramos, José F. Mejía, Felipe Nieto, José María Tápiz, Francesc Vilanova.
- Proyecto de investigación "Periodistas en el exilio", coordinado por Juan Carlos Pérez Yllán, U. Carlos III. Investigadores: Pedro Angosto, Pilar Domínguez,Matilde Eiroa, Javier González, Rocío Navarro, María Teresa Sandoval y Josep Sanmartí
- Jornadas Exilios: Políticas, Estados y sociedades de acogida, 1939-45
Madrid, UNED, Senda del Rey 7, Sala A, 4-5 noviembre 2008.
Director, Abdón Mateos; Secretario, Luis Hernando.
Inscripciones: cihde.uned@gmail.com (un crédito de libre configuración, matrícula 60 euros (cuenta 2038 1952 78 6000080219), comunicaciones de hasta 4.000 palabras, la matrícula incluye las ponencias que serán publicadas en el libro, subvencionado por el Ministerio de Cultura,
Ay de los vencidos. Exilios y países de acogida, (Madrid, Eneida, 2009)
Los exilios y la huella de la guerra civil, Abdón Mateos. Introducción[i]
El libro Exilios y países de acogida reúne nueve contribuciones originales sobre la guerra de España y sus consecuencias en los principales escenarios de dispersión de los refugiados tras el fin de la contienda en Europa, América y África. Una de las perspectivas más dolorosas de la guerra civil fue la de sus víctimas: tanto de los que sufrieron la represión dentro de España como los que se vieron arrastrados por las devastadoras circunstancias de la segunda guerra mundial. El libro pretende analizar las relaciones existentes entre las instituciones republicanas, las políticas de los Estados hacia los bandos en conflicto y los refugiados y las actitudes de las sociedades receptoras. La mayor parte de las contribuciones de los historiadores se detiene, además, en el debate sobre España, las filias y las fobias hacia lo español y la importancia de las comunidades preexistentes de emigrantes. Los escenarios geográficos de Europa, África y América correspondieron, en su mayor parte, a repúblicas hermanas o amigas de la segunda república española como fueron los casos de Francia, México, Unión Soviética, Chile o Colombia. La única excepción a esta solidaridad ideológica fue la república argentina donde, no obstante, la postura de los sucesivos gobiernos militares contrastaba con la fraternidad hacia la república española de la mayor parte de la sociedad argentina y de los centros de las comunidades españolas (verdaderos constructores de ciudadanía). Por lo que se refiere a Venezuela la actitud reticente hacia la España republicana de los gobiernos autoritarios venezolanos dejó paso a una actitud más que fraternal de los gobiernos revolucionarios de Acción Democrática, surgidos entre 1945 y 1948, tras un pronunciamiento militar. Aunque parezca increíble los gobiernos de Acción Democrática prepararon un convenio de reconocimiento de doble nacionalidad con el gobierno republicano de Giral en el exilio, antes de que un nuevo golpe militar y el inicio de la emigración clandestina desde las islas Canarias configuraran un nuevo ciclo migratorio de los españoles hacia América que se prolongó hasta, al menos, los años finales de la década de los cincuenta. En este escenario caribeño, no obstante, los círculos de exiliados lideraron al conjunto de la comunidad española a través de centros como los gallegos, catalanes o vascos. A pesar de los ríos de tinta que han recibido temas como la guerra de España o el exilio, todavía queda mucho por estudiar para el análisis de la contienda desde fuera de España. Muy recientemente, ha aparecido un libro colectivo, coordinado por Dolores Pla, sobre los exilios en los principales países americanos de acogida. Sin embargo, algunos escenarios son mal conocidos. Poco es lo que se sabe sobre países como Uruguay, para el que ha aparecido, también, un valioso artículo en el último anuario de Migraciones y exilios. Los casos principales de México o de Argentina están mejor trabajados pero, como lo demuestran las monografías de Mateos o Bocanegra, recogidas en este libro, queda mucho por profundizar. Los casos de Cuba y la República Dominicana, importantes por la comunidad española preexistente o por la arribada en 1939-1940 de un importante contingente de refugiados, distan de ser bien conocidos. Por lo que se refiere al principal destino de la diáspora de la guerra civil, Francia, la historiografía ha establecido resultados casi definitivos para los temas más decisivos: los movimientos migratorios, el debate sobre España, las políticas del Estado y del resto de las instituciones políticas. Uno de los temas que, sin duda, requeriría mayor profundización es el de la contribución de las mujeres en el seno de las diversas instituciones de ayuda a los refugiados. El caso del Magreb, en cambio, no ha sido trabajado en profundidad aunque las contribuciones del profesor Vilar constituyen una aportación al conocimiento decisivo tanto desde la pluralidad temática como desde la profundidad cronológica. Esperemos que la futura consulta de los archivos de la administración colonial francesa permita un adecuado conocimiento de este escenario tan cercano y tan lejano hoy en día de nuestra España. La URSS es todavía hoy en día, a pesar del transcurso de veinte años desde la caída del Muro y del comienzo de la política de la glasnot, un espacio geográfico mal conocido. Algunas aportaciones recientes de Olga Novikova, publicadas en Historia del Presente, y la tesis doctoral de Imma Colomina sobre los niños de la guerra en la Unión Soviética, presentada en la UNED, son algunas de las últimas contribuciones remarcables dentro de un deficiente estado de la cuestión. La Cátedra del Exilio, institución que desde el año 2006 reúne a cuatro universidades y a la Fundación Pablo Iglesias, y es patrocinada por el Banco de Santander, decidió a comienzos del año pasado la realización de un Congreso que examinara los diversos escenarios del Exilio, con motivo del próximo setenta aniversario del final de la guerra civil. Además, solicitó, a través de la editorial Eneida, una ayuda de la Dirección General de Libro del Ministerio de Cultura, para la publicación que fue concedida con ocasión de la convocatoria del 2008. Además de las nueve ponencias, fueron presentadas una docena de comunicaciones que demostraron el interés de la Convocatoria. El Congreso, bajo el título de Exilios: Políticas, Estados y Sociedades de acogida, 1939-1945, obtuvo, además, un crédito de libre configuración de los Vicerrectorados de la UNED para los alumnos de licenciatura. El Centro de Medios Audiovisuales de la Universidad a Distancia produjo un documental de media hora que fue emitido en varias ocasiones por Televisión Española en La Dos y Televisión Internacional. Este libro, titulado Ay de los vencidos. Exilios y países de acogida constituye una visión muy completa y actualizada historiográficamente de los diversos escenarios geográficos de la diáspora española de 1939, una de las consecuencias del final de la guerra civil. La incompleta victoria de Franco trajo consigo que la otra cara de la moneda del exilio fuera una represión inmisericorde que pretendió liquidar todo lo que había supuesto la experiencia democrática, a pesar de sus limitaciones, de la segunda república española. En cualquier caso, ese exilio y esa represión de estatus, de todas aquellas personas que hubiesen tenido algún poder o relevancia intelectual en la España republicana, supuso una pérdida irreparable para la nación española que tardaría varias generaciones y medio siglo en recuperarse. La huella de odios y rencores, que trajo consigo la purga represiva franquista, tardaría aún más en desaparecer pese al meritorio esfuerzo en por de la concordia y de la reconciliación que los propios exiliados republicanos intentaron desde el final de la segunda guerra mundial, un legado decisivo moral y político para la futura transición a un sistema de monarquía y democracia.
Abdón Mateos [i] Esta introducción se enmarca dentro del Proyecto del Ministerio de Ciencia e Innovación HUM 2007 63.118/HIS
JORNADAS
EXILIOS: Políticas, estados y sociedades de acogida, 1939-1945 4 y 5 de Noviembre 2008 UNED Organizan: UNED/Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española y Cátedra del exilio Edificio Humanidades, C/ Senda del rey 7, Sala A (Información e inscripciones: cihde.uned@gmail.com)
Vídeos extractos de las Conferencias del Congreso Exilios. Grabaciones completas en http://www.catedraexilio.org/ y textos en el libro Abdón Mateos (dir.), Ay de los vencidos: Exilios y países de acogida (Madrid, Eneida, 2009)
* Abdón Mateos, La intervención mexicana en la guerra de España
* Lidia Bocanegra, Argentina y la "cuestión española": el debate sobre la guerra y la inmigración
Martes 4 de Noviembre 10.30 Acto de apertura. José Francisco Álvarez, vicerrector de Relaciones Internacionales; Juan Aviles, director del Departamento de Historia Contemporánea; Ángeles Egido, profesora titular; Abdón Mateos, responsable de la Cátedra del Exilio y del CIHDE Presentación de la Biblioteca de la Cátedra del Exilio/FCE y del libro de Andrés Saborit, Julián Besteiro 12. Conferencia inaugural: Juan Bautista Vilar, El norte de África como destino del exilio 17. Imma Colomina, Españoles en la Unión Soviética hasta la invasión nazi 18.30. Abdón Mateos, La intervención mexicana
Miércoles 5 de Noviembre 11. Lidia Bocanegra, La República Argentina: el debate sobre la guerra civil y la emigración 12.30. Francesc Vilanova, El éxodo de 1939 y la III República francesa 17. Encarna Lemus, Los gobiernos del Frente Popular Chileno 18.30. Javier Cervera, De Vichy a la Liberación
Comunicaciones
Juan José Martín Frechilla, Al norte del sur. Los exilios en Venezuela y el Caribe
José Angel Hernández García, El exilio republicano español en la República colombiana
José Francisco Mejía, La izquierda lombardista mexicana y el negrinismo en el exilio
Pablo Carrión, Izquierda Republicana, órgano de expresión del partido en México
Aurelio Velázquez, Santa Clara. Una empresa cooperativa agraria del SERE
Antonia Sagredo, "Victoria Kent y su exilio americano"
Mª Luz Arroyo, "La memoria histórica transatlántica de Carmen de Zulueta desde el exilio en los Estados Unidos" Inmaculada García y Lola Moreno, Los niños de Morelia al inicio de la Segunda Guerra Mundial
Felipe Nieto, Semprún, De la expatriación a la deportación
Luis Hernando, La percepción comunista de la Segunda República durante el bienio germano-soviético
Acto de clausura. Modera Alicia Alted
- Colaboración de la Cátedra del Exilio en cursos de verano en Llanes, dirigidos por José María Naharro, U. Alcalá-U. Maryland "Campos de concentración: castigo y condena" Llanes, 27-29 de agosto de 2008. Más información:jmn@umd.edu
Presentación de Luis Hernando, becario de la Cátedra 2008
El franquismo años cincuenta: oposición y protesta social Represión, propaganda, información La reestructuración del socialismo español en los años 70
El Centro de Investigaciones Históricas
de la Democracia Española (CIHDE)
fue constituido en 2003, habiendo obtenido el reconocimiento de Grupo de Investigación consolidado (G17H11) de la UNED en 2007.
El CIHDE pretende promover investigaciones sobre la España actual y las personas, luchas y procesos históricos que permitieron el establecimiento de la democracia.
El CIHDE patrocina la publicación de la revista semestral
Historia del Presente.
Ha organizado varios Congresos, Jornadas y Seminarios. En el año 2008 se celebran en la UNED el Seminario mensual permanente, junto a la Cátedra del Exilio,
Jornadas Exilios: Políticas, Estados y sociedades de acogida. 1939-1945"
Publicaciones promovidas por el CIHDE con el patrocinio de la UNED, la Fundación P. Iglesias,el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Ministerio de Cultura
****Abdón Mateos y Ángel Herrerín (ed.), La España del Presente.De la dictadura a la democracia, Madrid, Historia del Presente. Monografía 3, 2006
ISBN 84-611-0879-5
****Abdón Mateos (ed.), Indalecio Prieto y la política española, Madrid, P. Iglesias, 2008. ISBN 978-84-95886-28-6
***Abdón Mateos (ed.), La España de los cincuenta, Madrid, Eneida, 2008
ISBN 978-84-95427-39-7
Presentación multimedia del libro La España de los años cincuenta, por Abdón Mateos
Abdón Mateos (ed.), Ay de los vencidos. Exilios y países de acogida, Madrid, Eneida, 2009
Los investigadores del CIHDE han obtenido los siguientes
Proyectos y Acciones Complementarias de la Dirección General de Investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación:
- "Historia y uso público del antifranquismo en la España actual", 2007-2010 (HUM 2007/63.118). Investigadores: Abdón Mateos, Montserrat Duch, Ángeles Egido, Josefina Martínez, Javier Muñoz Soro. Investigadora contratada 2008-9: Dra. Zira Box Varela
- "1939: México y España", Acción Complementaria del Ministerio de Ciencia e Innovación, HAR2009-05917-E
El uso del Antifranquismo en la España actual: Memorias, narrativas y políticas (extracto), por Abdón Mateos, JORNADAS MEMORIA, NARRACIÓN, JUSTICIA, Madrid, CSIC, 21.xi.2008
Antifacismo y antifascismo en la cultura política italiana de los cincuenta, por Emanuele Treglia, octubre 2008 (traducción y comentario de Giovanni Orsina "Quando l´Antifascimo sconfisse l´antifascismo")
-"La dimensión internacional de la transición", 2007-2010
- "El franquismo durante los años cincuenta", 2007-2009
Actividades 2003-2007
CONGRESO, Segovia, junio 2003. LA ESPAÑA DEL PRESENTE. Cuestiones debatidas. I Congreso de la Asociación de Historiadores del Presente. Organizan: CIHDE y Centro Asociado de la UNED de Segovia Ponentes: Alicia Alted, Juan Áviles, Carme Molinero, Abdón Mateos, Rosa Pardo, Ángeles Egido, José María Marín, Encarna Lemus, Ángel Herrerín
JORNADAS :: 1978: LA ESPAÑA DE LA CONSTITUCION, Madrid, 2-4 diciembre 2003 Lugar: Centro de la UNED "Gregorio Marañón"
Argumosa 3, 28012 Madrid Programa: Martes, 2 diciembre 2003 18 h Presentación a cargo de José María Marín Arce: "Algunas claves interpretativas de la transción democrática española" Ángeles Lario: "La Constitución de 1978 en el marco del constitucionalismo español" Miércoles, 3 diciembre 18h Rosa Pardo: "España en el contexto internacional en los años de la transición" Jueves, 4 diciembre 18h Josefina Martínez: "El cine durante la transición:nuevos tiempos, nuevas imágenes"
SEMINARIO 2003-2004 :: HISTORIA DEL MOVIMIENTO OBRERO En colaboración con la Fundación Largo Caballero Escuela Julián Besteiro, Madrid
Programa: Primera Sesión: Clara E. Lida, del Colegio de México "Trabajo, organización y cultura entre los anarquistas gaditanos: de la clandestinidad a la Mano Negra". Comentarista: Santiago Castillo (Universidad Complutense de Madrid) Segunda Sesión: Abdón Mateos, director del CIHDE-UNED "Más que Rusia nos importa México. Los socialistas españoles y el México posrevolucionario". Comentarista: Juan Avilés Farré Tercera Sesión: José Babiano, director del Archivo de Historia del Trabajo, Fundación Primero de mayo "Mercado laboral y condiciones de trabajo durante el Franquismo: algunas características, algunos efectos". Comentarista: Alvaro Soto Cuarta Sesión: José Antonio Pérez "La reconstrucción del obrerismo en la Margen Izquierda de la Ría del Nervión: 1937-1962. ¿Generaciones perdidas?". Comentarista: Abdón Mateos Quinta Sesión: Ángel Herrerín López "La clandestinidad de la CNT a través del archivo del Tribunal Militar de Madrid". Sexta Sesión: Ramón García Piñeiro "Las elecciones en la minería. Un pulso por la hegemonía en el mascarón de proa del sindicalismo (1978-1992)". Séptima Sesión: Teresa Mª Ortega López "La protesta en el Sur. Conflictividad laboral y oposición sindical en Andalucía bajo la dictadura franquista, 1958-1975".
Jornadas y curso de doctorado UNED
INDALECIO PRIETO Y LA POLÍTICA ESPAÑOLA DEL SIGLO XX, Febrero-Marzo 2004
Organizado por la Fundación Pablo Iglesias en colaboración con el Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española/CIHDE-UNED
Lugar: Fundación Pablo Iglesias C/ Monte Esquinza 30 Director: Abdón Mateos
Programa:
11 Febrero 2004: Divergencias y convergencias con Largo Caballero Ponente: Julio Aróstegui
25 Febrero: Partidos y elecciones durante la crisis de la monarquía Ponente: José María Marín Arce
3 Marzo: Indalecio Prieto en México Ponente: Abdón Mateos
10 Marzo: Azaña y Prieto Ponente: Santos Juliá
17 Marzo: Negrín y Prieto Ponente: Gabriel Jackson
24 Marzo: La refundación del PSOE en el exilio Ponente: José Carlos Gibaja
ENCUENTRO :: Intelectuales y Franquismo, los nuevos maestros
16 y 17 diciembre 2004 - Facultad de Geografía e Historia UNED, Edificio Humanidades, Sala B, Senda del Rey 7 - Madrid Organiza : Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española/CIHDE-UNED Colabora: Departamento de Historia Contemporánea de la UNED Director : Abdón Mateos Coordinador : Javier Muñoz Soro
Programa: I Sesión "El fin del sueño totalitario" 10.00 (Presentación) 10.00- Santos Juliá: "Los intelectuales y la dictadura" 11.00 - Jordi Gracia: "La generación intelectual de 1956" 12.30 - Feliciano Montero: "Del colaboracionismo católico al antifranquismo" II Sesión "Intelectuales orgánicos y comprometidos" 16.00 - Abdón Mateos: "Los intelectuales y el socialismo español" 17.00 - Felipe Nieto: "Semprún y los intelectuales comunistas" 18.00 - Mesa redonda: "Continuidad y ruptura de la tradición liberal III Sesión "El lenguaje de la democracia" 10.00 - Annelies van Noortwijk: "El círculo intelectual de Triunfo" 11.00 - Susana Sueiro: "La gestación del diario El País" 12.30 - Albert Forment : "Ruedo Ibérico y el nuevo exilio intelectual" IV Sesión "Tolerancia y represión: la batalla cultural" 16.00 - Javier Muñoz Soro: "La empresa de Cuadernos para el Diálogo" Mesa redonda: Elías Díaz, José Luis García Delgado, Pedro Altares
CONGRESO :: II Congreso Internacional. La España del presente. De la dictadura a la democracia. Madrid, 5 mayo/Melilla 6-8 mayo 2005. Organiza :Departamento de Historia Contemporánea UNED, Centro Asociado de Melilla, Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española Colabora: Asociación de Historiadores del Presente Comité organizador: Abdón Mateos, presidente Ángel Castro y Ángel Herrerín, coordinadores Encarna Lemus, Rosa Pardo, Conchita Ybarra, vocales Programa: JUEVES MAÑANA RELACIONES INTERNACIONALES E HISTORIOGRAFÍA Inauguración. 10am Julio Gil Pecharromán, UNED: PRESENTACIÓN DEL CONGRESO Conferencia de apertura: Abdón Mateos, UNED: JAVIER TUSELL Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA HISTORIOGRAFÍA DE LA ESPAÑA DEL TIEMPO PRESENTE Montserrat Duch, Universidad Rovira i Virgili: HISTORIA, MEMORIA Y POLÍTICA DE LA TRANSICIÓN. Antolín Sánchez Cuervo, CSIC/CIHDE: LA HISTORIOGRAFÍA DEL EXILIO Y SUS LÍMITES. Andrée Bachoud, U. de París: RELACIONES FRANCO-ESPAÑOLAS DESDE 1975. Maria Elena Cavallaro, U. Libero Roma/CIHDE: LAS RAÍCES DEL CONSENSO EUROPEISTA EN LA ESPAÑA DEMOCRÁTICA. Rosa Pardo, UNED: RELACIONES CON MARRUECOS HASTA 1969. Maria Concepción Ybarra, UNED: RELACIONES HISPANO-MARROQUÍES EN LOS INICIOS DEL REINADO DE HASSAN II JUEVES TARDE SOCIEDAD Y CULTURA Fernando Arcas, U. de Málaga : FOTOPERIODISMO E HISTORIA: ANÁLISIS DEL ARCHIVO FOTOGRÁFICO DEL IDEARIO “SOL DE ESPAÑA”, MARBELLA, MÁLAGA (1967-1982). Patxi Capistegui, U. de Navarra: LOS MATICES DE LA MODERNIZACIÓN BAJO EL FRANQUISMO. María José Fernández, Universidad París VII: ESPAÑOLES FUERA DE ESPAÑA. HISTORIA Y MEMORIA DE LA ÚLTIMA OLA MIGRATORIA ESPAÑOLA (1945-1980). Carmen González, U. Murcia: VIEJO Y NUEVO ANTIFRANQUISMO EN MURCIA. Antonieta Jarne, U. Lleida: MEMORIA DE LA TRANSICIÓN. RESISTENCIAS Y CAMBIOS EN LA CATALUÑA RURAL. Josefina Martínez, UNED: EL CINE TARDOFRANQUISTA. UN REFLEJO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA. Feliciano Montero, U. Alcalá: IGLESIA Y CATOLICISMO EN EL FINAL DEL FRANQUISMO. Manuel Ortiz Heras, U. Castilla La Mancha: EL ASOCIACIONISMO EN CASTILLA LA MANCHA. UNA APROXIMACIÓN. Josep Vicente Penadés Aliaga, U. Pompeu Fabra: LAS TENDENCIAS IDEOLÓGICAS DE LA ARQUITECTURA BARCELONESA EN LOS AÑOS SETENTA. Susana Sueiro, UNED: LA CONSTITUCIÓN DE EL PAÍS. VIERNES TARDE ANTIFRANQUISMO Pablo Jesús Carrión Sánchez, UNED/CIHDE: TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA Y EXILIO REPUBLICANO, CONTRIBUCIÓN, PERCEPCIONES Y MEMORIA. Ángeles Egido, UNED: MUJERES EN LAS CÁRCELES DE FRANCO. APUNTES SOBRE LA REPRESIÓN DE GÉNERO EN MADRID. Ángel Herrerín, UNED/CIHDE: DEFENSA INTERIOR. EL FINAL DE LA VIOLENCIA LIBERTARIA. Antonia López, UNED/CIHDE: EL PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA Y EL MOVIMIENTO OBRERO. Javier Muñoz Soro, U. Cagliari/CIHDE: SEÑAS DE CAÍN. LOS DISCURSOS DE LA VIOLENCIA POLÍTICA ENTRE LA DICTADURA Y LA DEMOCRACIA, 1962-1982. Felipe Nieto, UNED/CIHDE: SEMPRÚN, LOS INTELECTUALES COMUNISTAS Y LA POLÍTICA DE LA RECONCILIACIÓN. Cristina Rodríguez, UNED/CIHDE: DE LA UNIÓN SOCIALISTA ESPAÑOLA AL FRAP: ÁLVAREZ DEL VAYO, EL ÚLTIMO OPTIMISTA. Gustavo Martínez, U. Pública de Navarra: LAS MESAS DEMOCRÁTICAS, PRIMER INTENTO DE UNIDAD ANTIFRANQUISTA DE LA OPOSICIÓN DE LOS 70. SÁBADO MAÑANA CAMBIO POLÍTICO Manuel Álvarez Tardío, U. Juan Carlos I, LAS IMÁGENES DE LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA. 1976-2003. Mónica Fernández Amador, U. Almería /CIHDE: LA MILITANCIA SOCIALISTA EN LA TRANSICIÓN. LA AGRUPACIÓN SOCIALISTA DE ALMERÍA. Ángeles González, U. Sevilla: EL CONSEJO NACIONAL DE EMPRESARIOS: LA APUESTA REFORMISTA PARA LA TRANSICIÓN EMPRESARIAL Encarna Lemus, U. de Huelva: LA DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA TRANSICIÓN. Pablo Martín de Santa Olalla, UAM: LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA Y LA TRANSICIÓN. VISIÓN DE UN PROCESO A TRAVÉS DE SU SECRETARIO GENERAL JESÚS IRIBARREN (1977-1982). David Sánchez Cornejo, UAM: UNA DESCENTRALIZACIÓN LIMITADA Y ASIMÉTRICA: EL PROYECTO DE CREACIÓN DE “REGÍMENES ADMINISTRATIVOS ESPECIALES” PARA CATALUÑA Y EL PAÍS VASCO POR EL PRIMER GOBIERNO DE LA MONARQUÍA DE JUAN CARLOS I. SÁBADO TARDE CAMBIO POLÍTICO Rafael Quirosa, U. Almería: LA UCD Y EL REFERÉNDUM AUTONÓMICO DE ANDALUCÍA (28-2-1980). Ismael Saz, U. Valencia: NI REGALO NI CLAUDICACIÓN: LA EMERGENCIA DE LA ESPAÑA DEMOCRÁTICA. Álvaro Soto Carmona, UAM: DE APERTURISTAS A REFORMISTAS: CONTINUIDAD EN LA CLASE POLÍTICA. SÁBADO TARDE MOVIMIENTO OBRERO Y CONFLICTIVIDAD Maria del Rosario Díez Abad, U. Valladolid: LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA Y SU INCIDENCIA EN EL NACIMIENTO DE UNA CULTURA SINDICAL DEMOCRÁTICA ENTRE LOS TRABAJADORES DE VALLADOLID. Félix Hernández, UNED/CIHDE: EL SINDICATO VERTICAL Y LAS PROTESTAS DE 1951. Antonio Martínez Ovejero, UAM: EL PROCESO UNITARIO DEL SINDICALISMO SOCIALISTA UGT-USO (JULIO-DICIEMBRE DE 1977). José Antonio Pérez, U. País Vasco: EL ASAMBLEÍSMO LABORAL EN EL PAÍS VASCO. DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA. Áurea Vidal Gómez, U. Almería/CIHDE: UN EJEMPLO DE CONFLICTIVIDAD SOCIAL EN LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA: LA HUELGA DE PESCADORES EN ALMERÍA, 1976-1977. DOMINGO MAÑANA 10am Conferencia: Hipólito de la Torre, UNED: PORTUGAL Y ESPAÑA ANTE EL CAMBIO POLÍTICO. 11 am: Clausura
SEMINARIO FRANQUISMO Y ANTIFRANQUISMO UNED, Madrid, 2006-2007 Director Abdón Mateos Coordinador, Javier Rodrigo
Marzo 2006 Javier Rodrigo, "Las víctimas de la guerra civil en el espacio publico. De la invisibilidad a la omnipresencia ".
Abril 2006 Javier Muñoz: "La invención de la Monarquía democrática (Legitimación política, consenso social y opinión pública ante el reinado de Juan Carlos I)".
Mayo 2006 Fernando Hernández: "Comunistas disidentes: El exilio dentro del exilio (Una aproximación al tratamiento biográfico de Jesús Hernández)".
Junio 2006 Felipe Nieto: "Sin dogmatismos preconcebidos”
Julio 2006 Luis C. Hernando: "Un acercamiento a las cuestiones principales planteadas por el pacto de San Juan de Luz".::
Octubre 2006 Antonio César Moreno Cantano : "Los servicios propagandísticos exteriores de Falange (1936-1945) ".
Noviembre 2006 Ana del Hoyo: " El antifranquismo en la relación España-Estados Unidos en la década de los sesenta".
Diciembre 2006 Sescún Marías : "La Sección Femenina en el mundo rural: auxilio material, formación de la mujer y control social, 1937-77".
Enero 2007 Antonio Martínez Ovejero : "¡La Falange convoca elecciones! Las elecciones sindicales de 1944, significación política general del primer proceso electoral del franquismo, desde la realidad de una ciudad industrial y minera como Cartagena".
Febrero 2007 Emanuele Treglia: "Fuera de las catacumbas. La política sindical del PCE".
Marzo 2007 Abdón Mateos: "Dilemas del exilio. ¿Ayuda a los refugiados o acción política republicana
Abril 2007 Miguel Garau: "El Movimiento Ibérico de Liberación (MIL-GAC). Ideología e influencias"
Mayo 2007 Romina di Carli, El episcopado español y la libertad religiosa durante el periodo conciliar
Junio 2007 Félix Hernández: “Las Delegaciones Provinciales del Sindicato Vertical: la etapa de Sanz Orrio”
LA ESPAÑA DEL PRESENTE. EL FRANQUISMO DURANTE LOS AÑOS CINCUENTAIII Congreso de la Asociación de Historiadores del Presente Salamanca- Valderas, 21-24 de Noviembre de 2007
Organizan: Fundación 27 de Marzo, Universidad de Salamanca, UNED, Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española, Asociación de Historiadores del Presente
Comité organizador: Presidente: Manuel Redero Director: Abdón Mateos Vocales: Mª Dolores de la Calle y Josefina Martínez Colaboradores: Luis Hernando y Daniel Molina
Salamanca, Miércoles, 21 de noviembre
16 horas Sesión Inaugural. Intervienen: Fermín Carnero: Presidente de la Fundación 27 de Marzo. Francisco Javier Lorenzo Pinar: Director del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contemporánea. Juan Avilés: Director del Departamento de Historia Comtemporánea. UNED Abdón Mateos: Presidente de la Asociación de Historiadores del Presente. Manuel Redero: Presidente del Congreso.
Conferencia de apertura. Modera: Juan Avilés, UNED Manuel Redero: Universidad de Salamanca, “La década de los 50 en las obras generales sobre el franquismo”.
17.30 horas Sesión I. Acción de gobierno. Modera: Javier Rodrigo, Universidad de Zaragoza Celso Almuiña: Universidad de Valladolid, “La propaganda en la década de los cincuenta a través de los medios de comunicación escritos”. Manuel Ortiz Heras: Universidad de Castilla-La Mancha, “Control social y represión en la dictadura franquista”. Carlos Navajas: Universidad de la Rioja, “El Ejército de Franco durante los años cincuenta”. Mª Dolores de la Calle: Universidad de Salamanca, “Los cambios en el discurso social y en las políticas sociales”.
Comunicaciones
Salamanca, Jueves 22 de Noviembre 10 horas Sesión II. Antifranquismo y protesta social. Modera: José María Marín, UNED
Abdón Mateos: UNED, “De la liquidación de la resistencia de posguerra a la nueva oposición”. Xosé Manoel Núñez Seixas: Universidad de Santiago, “Supervivencia cultural y estancamiento político. Los nacionalismos periféricos”. Rubén Vega: Universidad de Oviedo, “Entre la derrota y la renovación generacional. Continuidad y ruptura en la protesta social”. Javier Muñoz Soro: Universidad Complutense, “La disidencia de los universitarios y de los intelectuales”.
Comunicaciones
16 horas Sesión III. Relaciones internacionales. Modera: Encarna Lemus, Universidad de Huelva Hipólito de la Torre: UNED, “Franquismo y salazarismo”. Rosa Pardo: UNED, “La salida del aislamiento”. Núria Puig y Rafael Castro: Universidad Complutense, “La influencia extranjera en el final de la autarquía española”. Conchita Ybarra: UNED, “La contradictoria política española en el Magreb, 1951-61”.
Comunicaciones
Valderas, Viernes, 23 de Noviembre 11 horas Sesión IV. Los grupos franquistas. Modera: Francisco Carantoña, Universidad de León Glicerio Sánchez Recio: Universidad de Alicante, “Católicos y tecnócratas al servicio del Régimen. La ampliación del personal político”. Ismael Saz, Universidad de Valencia: “Falangistas y católicos reaccionarios: la decisiva batalla político-cultural”. Miguel Ángel Ruiz Carnicer: Universidad de Zaragoza, “La vieja savia del Régimen. Cultura y práctica política de la Falange”.
Comunicaciones 16 horas Sesión V. Sociedad y cultura. Modera: Javier Rodríguez, Universidad de León Feliciano Montero: Universidad de Alcalá, “La Iglesia y el franquismo durante los años cincuenta. Entre el nacional-catolicismo y la democracia cristiana”. Carlos Santacana: Universidad de Barcelona, “Superar la guerra civil: un reto cultural y político en la Cataluña de los años cincuenta”. Josefina Martínez: UNED, “El cine de los cincuenta: una década de contradicciones”. Ana Fernández Asperilla: UNED-Fundación Primero de Mayo, “De América a Europa. El cambio de ciclo migratorio”.
Comunicaciones
Valderas, Sábado, 24 de Noviembre 11 horas Conferencia de clausura. Modera: Rafael Quirosa-Cheyrouze, Universidad de Almería Borja de Riquer: Universidad Autónoma de Barcelona, ¿Los cincuenta, unos años determinantes?
Sesión de clausura. Intervienen: Fermín Carnero: Presidente de la Fundación 27 de Marzo Abdón Mateos: Presidente de la Asociación de Historiadores del Presente. Angel Herrerín: Secretario de la Asociación de Historiadores del Presente. Mª Dolores de la Calle. Vocal del Congreso. Josefina Martínez. Vocal del Congreso.
12. 30 horas Asamblea de la Asociación de Historiadores del Presente
La revista semestral Historia del Presente es coeditada por la Asociación de Historiadores del Presente y la editorial ENEIDA (http://www.editorialeneida.com/). Patrocina su publicación el Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española (CIHDE), grupo de investigación consolidado de la UNED. Envíos de correspondencia: Abdón Mateos, UNED, Senda del rey 7, 28040 Madrid
En 2008 y 2009 ha obtenido una ayuda del Ministerio de Cultura para revistas y su distribución en Bibliotecas públicas. Es distribuida por SGEL y pueden pedirse números atrasados al CIHDE, la editorial Eneida y M. Pons. Es indexada por Latindex, Cindoc y Dialnet.
Los números publicados o en preparación tienen los siguientes Expedientes:
1. La sociedad española durante el segundo franquismo, 2002 (agotado)
EXPEDIENTE. Núria Puig y Adoración Alvaro, Estados Unidos y la modernización de los empresarios españoles, 1950-1975: un estudio preliminar. Javier Muñoz Soro, Modernización y control social en el franquismo: la censura contra la revista «Cuadernos para el diálogo» (1966-1973). Xavier Domenech, El cambio Político (1962-1976). Materiales para una perspectiva desde abajo Enrique Berzal, De la doctrina social a la revolución integral. Cultura política y sindical de la oposición católica al Franquismo en Castilla y León.
EL PASADO DEL PRESENTE Juan Avilés, Veinticinco años después: la memoria de la transición Carme Molinero, Crónica sentimental» y falsa memoria del franquismo HISTORIOGRAFÍA Ramón García Piñeiro, El obrero ya no tiene quien le escriba. La movilización social en el «tardofranquismo» a través de la historiografía más reciente Abdón Mateos, España desde México LECTURA BARRERA, CARLOS , Periodismo y franquismo. De la censura a la apertura , Ediciones Internacionales Universitarias, Pamplona, 1995. CHULIÁ, ELISA , El poder y la palabra: prensa y poder político en las dictaduras: el régimen de Franco ante la prensa y el periodismo, Madrid, Biblioteca Nueva, Colección Historia Biblioteca Nueva, 2001, por Pedro Cobo MAINER, JOSÉ CARLOS y JULIÁ, SANTOS, El aprendizaje de la libertad, 1973-1986 , Madrid, Alianza Editorial, 2000, por Javier Muñoz Soro SAZ, I. y GÓMEZ RODA, A . (eds), El franquismo en Valencia. Formas de vida y actitudes sociales en la posguerra , Valencia, Ediciones Episteme, Colección Humanitas, 1999, por Xoan González Leiros. THOMÁS, JOAN M. , La Falange de Franco. El proyecto fascista del Régimen , Barcelona, Plaza & Janés, 2001, por Aram Monfort i Coll . PUIGSECH I FARRÁS, JOSEP, Nosaltres, els comunistes catalans. El PSUC i la internacional comunista durant la guerra civil , Vic, Eumo Editorial, 2001, por Antoni Lardín Oliver . FONT I ANGULO, JORDI , ¡Arriba el campo! Primer franquismo i actituds politiques en l´ambit rural nord catalá , Diputació de Girona, Gerona, 2001, por Xavier Domenech
2. La memoria de la Segunda República, 2003 (agotado)
EXPEDIENTE: La memoria de la Segunda República Blanca Bravo : El mito de la II República en el recuerdo. El gobierno republicano en las autobiografías españolas (1939-2000). Genevieve Dreyfus-Armand : La memoria de la Segunda República en el exilio republicano en Francia. Helen Graham : Mujeres y cambio social en la España de los años treinta. Inmaculada Cordero : El exilio español y la imagen de España en México. José Luis Casas: La República recordada. Javier Muñoz Soro : Entre la memoria y la reconciliación. El recuerdo de la República y la guerra en la generación de 1968. EGOHISTORIA Abdón Mateos : Un historiador con biografía. Conversación con Nicolás Sánchez-Albornoz. TEORIA Enrique Moradiellos: Tzvetan Todorov: una entrevista y una reflexión EL PASADO DEL PRESENTE Juan Avilés : La delincuencia en España: una aproximación histórica (1950-2001). Angeles Egido: Memoria y represión. Una reflexión historiográfica. HISTORIOGRAFIA Raanan Rein: España, Israel y los judíos.José Sánchez Cervelló: La historiografía portuguesa y sobre Portugal del Tiempo Presente. MISCELÁNEA Ángel Herrerín : La sociabilidad de los anarcosindicalistas en España y el exilio tras la pérdida de la guerra civil. CRÓNICA Carme Molinero: Campos de concentración y prisiones en el marco de la represión franquista. Carlos Navajas: El IV Simposio de Historia actual: un balance. LECTURA CAMPOAMOR, Clara, La revolución española vista por una republicana, Universitat Autònoma de Barcelona, por Antonina Rodrigo CASANOVA, Julián (coordinador), ESPINOSA, Francisco, MIR, Conxita y MORENO GÓMEZ, Francisco, Morir, matar, sobrevivir. La violencia en la dictadura de Franco, Barcelona, Crítica, 2002, por Carlos Criado VEGA GARCÍA, Rubén (coordinador), El camino que marcaba Asturias. Las huelgas de 1962 en España y su repercusión internacional, Gijón: Ediciones Trea, S.L.- Fundación Juan Muñiz Zapico, 2.002, por Félix Hernández GÓMEZ, Esteban C. El eco de las descargas, Barcelona, Escego, 2002, por Javier Muñoz BERMEJO, Benito, Francisco Boix, el fotógrafo de Mauthausen, Barcelona, RBA, 2002, por Javier Rodrigo PÉREZ, José Antonio, Los años del acero. La transformación del mundo laboral en el área industrial del Gran Bilbao (1958-1977). Trabajadores, convenios y conflictos, Madrid, Biblioteca Nueva, 2001, por José Babiano DOMÉNECH SAMPERE, Xavier. Quan el carrer va deixar de ser seu. Moviment obrer, societat civil i canvi polític. Sabadell ( 1966- 1976), Barcelona, Publicacions de l'Abadia de Montserrat, 2002, por José Pérez i Granados TORRES, Rafael, Desaparecidos de la Guerra de España (1936-?), Madrid, La esfera de los Libros, 2002; SERRANO, Rodolfo y SERRANO, Daniel, Toda España era una cárcel. Memoria de los presos del franquismo, Madrid, Aguilar, 2002; LAFUENTE, Isaías, Esclavos por la patria, Madrid, Temas de Hoy, 2002, por Juan C. Berlinches DE LA FUENTE, Inmaculada, Mujeres de la posguerra. De Carmen Laforet a Rosa Chacel , Barcelona, Planeta, 2002; CHACÓN, Dulce, La voz dormida , Madrid, Alfaguara, 2002, por Mercedes Montero RADOSH, Ronald, HABECK, Mary R. y SEVOSTIANOV, Grigory (editores), España traicionada. Stalin y la guerra civil, Barcelona, Planeta, 2002, por Enrique Moradiellos PLATÓN, M., Hablan los militares. Testimonios para la historia (1939-1996), Barcelona, Planeta, 2001; POWELL, C. ,España en democracia, 1975-2000 , Barcelona, Plaza y Janés, 2001, por Raquel Barrios CASAS SÁNCHEZ, José Luis, Olvido y recuerdo en la II República Española , Sevilla, Falcata, 2002; por Raquel Zugasti DI FEBO, Giuliana, Ritos de guerra y de victoria en la España franquista , Bilbao, Desclée de Brouwer, 2002, por Zira Box. MARTIN RAMOS, José Luis, Rojos contra Franco , Barcelona, Edhasa, 2002, por Felipe Nieto
3. Abdón Mateos (ed.), La cuestión agraria durante el franquismo, 2004/1
EXPEDIENTE Abdón Mateos, El final de la cuestión agraria durante eel franquismo;Julio Prada Rodríguez, "De la explosión societaria a la destrucción del asociacionismo obrero y campesino. Ourense, 1934-1939" Emilio Majuelo, "Falangistas y católicos sociales e liza por el control de las cooperativas Ramón García Piñeiro, "Boina, Bonete y Tricornio. Instrumentos de control campesino en la Asturias franquista, 1937-1977" Cristóbal Gómez Benito, "Una revisión y una reflexión sobre la política de colonización agraria en la España de Franco" Carlos Criado, "La Hermandad Nacional de Agricultores y Ganaderos: el fracaso de un proyecto falangista autónomo de sindicalismo agrario, 1944-1951" Francisco Cobo y Teresa Ortega, "Franquismo y cuestión agraria en Andalucía oriental, 1939-1968. Estancamiento económico, fracaso industrializador y emigración". TEORÍA Robert Frank, "La memoria y la historia" EL PASADO DEL PRESENTE Xosé Manuel Núñez Seixas, "Sobre la memoria histórica reciente y el discurso patriótico español del siglo XXI" Carsten Humlebaek, "Usos políticos del pasado reciente durante los años de gobierno del PP" Jordi Font, "¿Está (de nuevo) la historia en pañales? Consideraciones a propósito de una lectura crítica de la novela Soldados de Salamina" Javier Rodrigo, "Los mitos de la derecha historiográfica. Sobre la memoria de la Guerra Civil y el revisionismo a la española" CRÓNICA José Babiano, "V Encuentro de investigadores del franquismo: un primer balance". MISCELÁNEA Manuel Ortiz Heras, "Instrumentos legales del terror franquista"l. LECTURA SAZ CAMPOS, Ismael, España contra España. Los nacionalismos franquistas, Madrid, Marcial Pons, 2003, por Laura Zenobi SEIDMAN, Michael, A ras de suelo. Historia social de la República durante la Guerra Civil, Madrid, Alianza, 2003, por José Luis Ledesma MOLINERO, Carme, SALA, Margarida y SOBREQUÉS, Jaume (eds.), Los campos de concentración y el mundo penitenciario en España durante la guerra civil y el franquismo, Barcelona, Crítica, 2003, por Ángeles Egido RODRIGO, Javier, Los campos de concentración franquistas. Entre la historia y la memoria, Madrid, Siete Mares, 2003, por Carme Agustí GÓMEZ, Esteban C., El eco de las descargas, Barcelona, Escego, 2002, por Javier Muñoz Soro YUSTA, Mercedes, Guerrilla y resistencia campesina. La resistencia armada contra el franquismo en Aragón (1939-1952), Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2003, por David Prieto NÚÑEZ DÍAZ-BALART, Mirta, Mujeres caídas, Madrid, Oberon, 2003, por Matilde Eiroa SÁNCHEZ RECIO, Glicerio y TASCÓN FERNÁNDEZ, Julio (eds.), Los empresarios de Franco. Política y economía en España, 1936-1957, Barcelona, Crítica – Universidad de Alicante, por Núria Puig MONTERO, Mercedes, Cultura y comunicación al servicio de un régimen. Historia de la ACNP entre 1945 y 1959, Pamplona, Eunsa, 2001, por Feliciano Montero ORTEGA LÓPEZ, Teresa María, Del silencio a la protesta. Explotación, pobreza y conflictividad en una provincia andaluza, Granada 1936-1977, Universidad de Granada, 2003, por Rubén Vega RENAUDET, Isabelle, Un parlement de papier. La presse d’opposition au franquisme durant la dernière décennie de la dictature et la transition démocratique, Madrid, Casa de Velázquez, 2003, por Javier Muñoz Soro MARTÍNEZ LÓPEZ, David y CRUZ ARTACHO, Salvador: Protesta Obrera y Sindicalismo en una región "idílica". Historia de las Comisiones Obreras en la provincia de Jaén, Jaén, Universidad de Jaén, 2003, por Teresa Ortega JIMÉNEZ, Óscar Jaime, Policía, terrorismo y cambio político en España, 1976-1996, Valencia, Tirant lo Blanch - Universidad de Burgos, 2002, WOODWORTH, Paddy, Guerra sucia, manos limpias. ETA, el GAL y la democracia española, Barcelona, Crítica, 2002, por Javier Muñoz Soro
Introducción
El final de la "cuestión agraria" durante el franquismo, Abdón Mateos
Desde los comienzos de la Historia Contemporánea de España, con la consolidación de la España liberal, se abrieron conflictos como el clerical/anticlerical y la cuestión de la tierra, que recorrieron todo el largo siglo XIX y buena parte del siglo XX hasta el triunfo de la contrarrevolución en la guerra civil de 1936-1939 y la implantación de la dictadura de Franco. Fue, precisamente, durante la dictadura franquista cuando esos conflictos seculares que habían sido líneas de fractura fundamentales de la historia contemporánea española vieron su fin. Mientras que el clericalismo y su otra cara el anticlericalismo fue superado, tras una tentativa de "recatolización" de la sociedad española durante el primer franquismo, debido a la secularización acaecida desde los años sesenta, la "cuestión agraria", es decir, las diversas tentativas de reforma social que contrarrestaran el balance de las desamortizaciones y las luchas del mundo campesino, fue superada por las políticas de la contrarreforma agraria franquista y la transformación de la sociedad española, reiniciada durante los años cincuenta, con el descenso de la población activa agraria y el crecimiento de las ciudades. En efecto, desde comienzos de la década de los cincuenta y con anterioridad al Plan de Estabilización y Liberalización económica de 1959, se produjo un descenso de los activos agrarios y un crecimiento de la población que vivía en núcleos urbanos de más de diez mil habitantes. Una vez que desaparecieron los controles políticos que intentaban contrarrestar la emigración desde el campo a la ciudad, y desde ésta al extranjero, bien al continente americano durante los años cincuenta o bien, con posterioridad, a Europa, el abandono del campo fue incontenible. Durante los cincuenta se disparó el descenso del número de jornaleros que, enseguida, se generalizaría al mundo de los agricultores, de los pequeños y medianos propietarios de la mitad septentrional de España. Además del atractivo que la naciente sociedad de consumo tenía para la población rural, de la que se beneficiaba sobre todo las ciudades, otros factores coadyuvantes de éste movimiento migratorio tuvieron que ver con el marco político de la dictadura franquista. En primer lugar, como es bien conocido, la contrarrevolución franquista se basó en la destrucción de todo el tejido asociativo y cooperativo legado por la movilización campesina y la politización del mundo rural durante los años de la segunda república. La ilegalización del sindicalismo campesino republicano y la represión de sus dirigentes fue una realidad desde los comienzos de la guerra civil en los territorios que fueron controlando los sublevados. A menudo, además, las tropas franquistas y las milicias falangistas practicaron una política de terror indiscriminado entre los medios campesinos republicanos que desbordaba mera represión política. En esta línea, el ensayo de Julio Prada ilustra, desde el marco geográfico de la provincia de Orense, tanto la movilización campesina durante la etapa del Frente Popular en 1936 que, gracias a las afiliaciones colectivas, permitió un rapidísimo crecimiento del número de teóricos miembros del PCE a través de la Federación Provincial de Campesinos, como la naturaleza de la represión franquista durante los primeros momentos de la guerra civil. Prada examina el carácter selectivo de la represión dirigida contra los dirigentes del sindicalismo campesino, proponiendo la tesis de la existencia de una represión de estatus más que de clase, es decir, dirigida contra los líderes que tuvieran poder y prestigio en la sociedad republicana. Las diversas caras de la represión crearon un ambiente de miedo, desconfianza y desmovilización que se prolongaría en el medio rural durante toda la dictadura franquista. La destrucción del tejido asociativo y el control social ejercido por los representantes locales de las burocracias del franquismo, denominadas gráficamente por Ramón García Piñeiro "Boina, Bonete y Tricornio", nos conducen al proceso de acomodo y supervivencia a la dictadura, que ha examinado Conxita Mir, de la población española en los medios rurales. García Piñeiro se detiene en la significación del control político otorgado al falangismo de Estado, que "remendó las redes del viejo clientelismo rural" y fue utilizado como fuerza de choque en las tareas represivas. Además examina la realidad de las instituciones encargadas del nuevo orden agrario del franquismo como las Hermandades de Labradores, el Sindicato de Ganadería, La Cámara Sindical Agraria y las Uniones de Cooperativas. La conversión de buena parte de los ganaderos y de los trabajadores mixtos en proveedores de la industria lechera, como había ocurrido durante la etapa republicana en Cantabria, provocó el surgimiento de una conflictividad agraria en Asturias desde el comienzo de los años cincuenta. La desmovilización social que pretendía la dictadura franquista se encomendó no sólo a los burócratas del Movimiento sino a la Guardia Civil, apoyada por el Ejército en algunos momentos, y a los párrocos. Que la represión, el control y la desmovilización social constituían la verdadera naturaleza de la contrarrevolución franquista lo demuestra la debilidad de las instituciones del nuevo orden agrario de la dictadura. Como analiza el doctorando Carlos Criado, las Hermandades de Labradores y Ganaderos, a pesar del teórico encuadramiento obligatorio de la totalidad de los productores, fuesen propietarios o campesinos sin tierra, no consiguieron absorber a las cooperativas ni pasar de ser una entidad paraestatal, viendo como era demorada la constitución de un órgano directivo central hasta los años sesenta. En 1947, la fusión de las Cámaras Agrarias y de las Hermandades provinciales en el seno de las Cámaras Oficiales Sindicales Agrarias limitaron aún más las posibilidades de un "proyecto falangista autónomo de sindicalismo agrario". Sobre la realidad de la implantación del sindicalismo vertical en el mundo rural, como representación de los intereses del pequeño campesinado, reflexiona del mismo modo Emilio Majuelo. La pretensión totalitaria del proyecto sindical falangista de encuadrar a todas las entidades asociativas afectas, incluidas las procedentes del catolicismo social, se mostró inviable. Los sindicatos agrarios católicos manifestaron una notable capacidad de resistencia a las aspiraciones unificadoras del falangismo de Estado sobre todo tras la aprobación de la ley de Cooperativas de 1942 que transformaba a la Confederación Nacional Católico Agraria en la Unión Nacional de Cooperativas del Campo. Las Uniones Territoriales de Cooperativas (UTECO) lograron preservar un notable grado de autonomía frente a las Hermandades de Labradores de FET hasta, al menos, el final de los años cincuenta. Los sindicatos agrarios católicos, sobre todo en las provincias de mayor presencia del carlismo y/o tradición católico social, no sólo demoraron a lo largo de los años cuarenta la efectiva constitución de las Uniones sino que se resistieron a que los nuevos asociados, incorporados ya en la era de las UTECO, tuvieran representación efectiva en las asambleas y órganos rectores de éste cooperativismo empresarial de origen católico. Como concluye Emilio Majuelo, esta tensión entre Hermandades de FET y las Cooperativas católicas resulta una excelente evidencia "de la imposibilidad de implantar un aparato totalitario de partido sobre la sociedad ni tan siquiera en los primeros momentos del régimen franquista". La naturaleza contrarrevolucionaria del primer franquismo se impuso a la tentativa de fascistización de los primeros años cuarenta. La política agraria del franquismo cuenta con excelentes estudios entre los que cabe destacar la obra de Carlos Barciela. Buena parte de los estudiosos se han detenido en el análisis de la política de colonización y la política triguera. La primera, desarrollada desde el Instituto Nacional de Colonización, afectó únicamente a un 2% de la población activa rural (cerca de 60.000 colonos) adquiriendo medio millón de hectáreas. La colonización, con largos antecedentes en la historia española, fue un complemento de la política hidráulica y formó parte de un programa de reforma técnica agraria (junto a la concentración parcelaria o la extensión agraria) que pretendía un incremento de la productividad. Sin embargo, como señala Cristóbal Gómez Benito, el auge de la colonización y de la política de riegos durante los años cincuenta fue "disfuncional", es decir, llegó demasiado tarde pues coincidió con la crisis de la agricultura tradicional y el éxodo rural, beneficiando sobre todo a los grandes propietarios. Los magros resultados de la colonización llegaban después del estancamiento o incluso retroceso productivo provocado los desastres de la guerra civil pero también por la represión y el intervencionismo estatal (el control de precios) del sistema autárquico del primer franquismo, por lo que no pudo frenar el éxodo rural. El mantenimiento de la agricultura tradicional, así como el incremento de la producción olivarera crecientemente mecanizada, trajo consigo la expulsión masiva de población jornalera y campesina desde los años cuarenta en Andalucía oriental. Esta "hemorragia demográfica", en términos de Francisco Cobo y Teresa Ortega, dejó un saldo migratorio negativo de 200.000 habitantes en Andalucía durante los años cuarenta, 580.000 en la década de los cincuenta, y 840.000 durante los sesenta. De la totalidad de los emigrantes andaluces entre el final de la guerra civil y el tardofranquismo una cuarta parte provenía de las tierras jiennenses. En definitiva, la contrarrevolución franquista puso en marcha instrumentos como la represión, el control social desmovilizador y el intervencionismo autárquico del mercado productivo que, junto al éxodo rural (provocado en gran medida por esas políticas de la dictadura a pesar de los iniciales frenos de la retórica agrarista), pusieron fin a la "cuestión agraria" que había recorrido la historia contemporánea española desde la implantación del orden liberal moderado.
4. Carme Molinero (ed.), Mujer, represión y antifranquismo, 2004/2
Ricard Vinyes, "Sobre la destrucción y la memoria de las presas en las afueras de la prisión" Claudia Cabrero, "Espacios femeninos de lucha. Rebeldías cotidianas y otras formas de resistencia de las mujeres durante el primer franquismo" Mirta Núñez, "Tríptico de mujeres. De la mujer comprometida a la marginal" Mercedes Yusta, "Rebeldía individual, compromiso familiar, acción colectiva. Las mujeres en la resistencia al franquismo durante los años cuarenta" Angelina Puig i Valls, "Rojas. Militancia antifranquista a través de la literatura testimonial femenina" Sergio Rodríguez Tejada, "Compañeras: La militancia de las mujeres en el movimiento antifranquista en Valencia". EGOHISTORIA Abdón Mateos, "Una historiadora entre dos continentes. Conversación con Clara E. Lida". TEORÍA Santos Juliá, "Sobre paradigmas dominantes y modelos explicativos" Enrique Moradiellos, "Clío en el banquillo". EL PASADO DEL PRESENTE Carlos Navajas, "La profesionalización de las Fuerzas Armadas durante la primera legislatura popular". MISCELÁNEA Eduardo Ruiz Bautista, "La Vicesecretaría de Educación Popular, 1941-1945". La propaganda, de Madrid al suelo" CRÓNICA "Crónica sobre el I Congreso de Historia del PCE, 1920-1977", por Felipe Nieto. LECTURA Enrique Moradiellos, La persistencia del pasado. Escritos sobre la historia, Cáceres, Universidad de Extremadura, 2004, 148 pp, por Miguel Ángel Melón Jiménez Francisco Sevillano Calero, Exterminio. El terror con Franco, Madrid, Oberon, 2004, 246 pp., por Ángeles Egido Ángel Herrerín, La CNT durante el franquismo. Clandestinidad y exilio (1939-1975), Madrid, Siglo XXI, 2004, pp., por Carme Molinero José Luis Ledesma, Los días de llamas de la revolución. Violencia y política en la retaguardia republicana de Zaragoza durante la Guerra Civil, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 2004, 362 pp., por Javier Rodrigo Cristóbal Gómez Benito (dir.) y Juan Carlos Gimeno, La colonización agraria en España y Aragón 1939-1975, Alberuela de Tubo, Ayuntamiento, 2003, por Carlos Criado Manso Jordi Gracia, La resistencia silenciosa. Fascismo y cultura en España, Barcelona, Anagrama, 2004, 405 pp., por Javier Muñoz Soro Hugh Trevor-Roper (edición e introducción), Las conversaciones privadas de Hitler, Barcelona, Crítica, 2004, 604 pp., por Enrique Moradiellos Enric Ucelay Dacal, El imperialismo catalán. Prat de la Riba, Cambó, D´Ors y la conquista moral de España, Barcelona, Edhasa, 2003, por Pedro Carlos González Cuevas Javier Tusell y Genoveva García Queipo de Llano, Tiempo de incertidumbre. Carlos Arias Navarro entre el franquismo y la Transición (1973-1976), Barcelona, Crítica, 2003, 392 pp., por José María Marín Arce Ángeles Egido y Matilde Eiroa (eds.), Los grandes olvidados. Los republicanos de izquierda en el exilio, Madrid, Centro de Investigación y Estudíos republicanos, 2004, 463 pp., por Ángel Herrerín Ángel Viñas, En las garras del águila. Los pactos con Estados Unidos, de Francisco Franco a Felipe González (1945-1995), Crítica, Barcelona, Crítica, 2003, 616 pp., por Rosa Pardo Introducción
MUJER, REPRESION Y ANTIFRANQUISMO, Carme Molinero
En los últimos años, lentamente, en los estudios sobre la época franquista emerge el sujeto femenino, hasta ahora oscurecido por la falta de focos dirigidos hacia sus actividades. En parte esa ausencia se puede explicar por el éxito de la política de género franquista, dirigida a recluir las mujeres en el ámbito doméstico, negándoles cualquier tipo de protagonismo en el espacio público. Una rápida ojeada a las investigaciones publicadas muestra que se ha dedicado una atención sobresaliente a la política oficial, así como a la Sección Femenina y a los discursos eclesiásticos respecto a la ubicación de las mujeres en la sociedad, todos ellos coincidentes porque nunca se repetirá suficiente que ambos poderes, coincidían plenamente en un modelo orgánico –jerarquizado y disciplinado- que tenía uno de sus fundamentos en la subordinación de la mujer y su marginación del espacio público. Evidentemente el modelo de mujer imperante durante la dictadura franquista ayuda a explicar la invisibilidad de las mujeres de esos años, pero no completamente y, como es bien sabido, la marginación de las mujeres no fue tarea exclusiva del franquismo. En relación a la temática de este expediente no es difícil encontrar en las memorias de los dirigentes políticos referencias a la imprescindibilidad de las tareas desarrolladas por mujeres para el éxito de la actividad clandestina. Entonces ¿cómo es posible que no aparezcan casi nunca cuando se estudian los núcleos militantes?; pues, básicamente, por dos tipos de razones complementarias: por un lado porque, aunque los discursos igualitaristas no desaparecieron después de 1939, en la práctica y en términos globales, las organizaciones antifranquistas no requirieron a las mujeres para tareas de responsabilidad, reservándoseles tareas logísticas y de solidaridad, que eran esenciales pero que no suponen inscribir el nombre propio en la historia, ni que sea con minúsculas. La segunda razón tiene que ver con la propia práctica historiográfica: en la poco abundante bibliografía sobre el antifranquismo político, éste es analizado casi siempre observando la cadena que va de las cúpulas dirigentes a los militantes de base, de las consignas estratégicas y tácticas a la acción, y no estudiando las redes que, desde abajo, se tejieron para hacer posible la acción clandestina. Si así se hiciera la presencia femenina aparecería con mucha más fuerza. El dossier que el lector tiene en las manos nació con la voluntad de recoger distintas investigaciones, inscritas en otras en muchos casos, referidas a la presencia femenina en el antifranquismo. La represión condicionó la militancia durante los primeros veinte años de forma esencial. El artículo de Ricard Vinyes permite distintas lecturas, según cuales sean los intereses del lector, pero en casi todas ellas aparece en primer plano la mayor crueldad de la reclusión y la excarcelación femenina, así como la discriminación a la que se vieron sometidas las militantes en relación a sus compañeros masculinos. El autor analiza la frustración que muchas resistentes experimentaron al recuperar la libertad y relaciona aquel sentimiento, que puede parecer paradójico, por un lado, con el control social al que se vieron sometidas, muy duro teniendo en cuenta la desestructuración emocional en la que se hallaban; por otro, aquel sentimiento se relaciona con las formas de actuación de las organizaciones clandestinas, incapaces de reintegrar –más allá de las tareas logísticas- a unas militantes que habían dejado parte de su vida en la lucha política y que, después, se sintieron marginadas y menospreciadas en muchos casos sencillamente por ser mujeres. En definitiva, Vinyes nos aporta nuevos elementos para comprender la mayor eficiencia de la cárcel en sus arrabales que en el interior de sus muros; también que ello comportó el hundimiento de la generación política que vivió los años de la II República y la guerra civil como una etapa en que, por primera vez, las mujeres tenían la oportunidad de acercarse a los centros de decisión. El autor sugiere que, sin embargo, la voluntad de muchas de ellas de mantener su identidad política, las ha convertido en unos de los pilares fundamentales para la recuperación de la memoria de los vencidos que se está produciendo en los últimos años. Angelina Puig se acerca a la militancia antifranquista a través de la literatura testimonial femenina y organiza su texto en cuatro apartados cuyo argumento viene a coincidir parcialmente con el expuesto por Ricard Vinyes: las militantes fueron ignoradas, subalternas, pero también protagonistas y, finalmente, relegadas. A través de esa literatura testimonial Puig argumenta que, lejos de la subalternidad que se les atribuye, las actividades de las mujeres fueron esenciales para la misma existencia de la resistencia antifranquista; sin su participación no hubiera habido organización política en la cárcel, no se hubieran mantenido las guerrillas y la organización política en la calle hubiera tenido muchas dificultades parar resistir clandestinamente. Con una de las dos citas de la entrada del artículo, la autora se refiere a la falta de reconocimiento como uno de los factores que explican la escasa atención dedicada hasta ahora a la participación de las mujeres en la lucha contra la dictadura y en la movilización social alternativa. Ese es uno de los puntos que aparecen con mayor amargura en la memoria militante femenina. De este texto, como de otros del expediente, se puede deducir nuevamente que a Teresa Cuevas le deben un agradecimiento infinito los historiadores y cualquier persona celosa de la conservación de la memoria de la postguerra. Mirta Núñez Diaz-Balart analiza el universo carcelario en el que aparecen tres categorías básicas de mujeres: la militante política, la que va a parar a la cárcel directa o indirectamente por su relación familiar con un perseguido, y la mujer marginal, fundamentalmente vinculada a la prostitución. La autora se refiere a la práctica franquista de mezclar presas políticas y comunes con el objetivo de humillar a las primeras, y desposeerlas de su dignidad como personas, lo que comportó que las mujeres que fueron a parar a las cárceles a causa de su ideología o su pertenencia a los vencidos represaliados, tuvieran que abrir un nuevo frente de lucha en defensa de su identidad. El interior de las cárceles se convirtió así en un espacio de resistencia y afirmación política de las reclusas. Pero la lucha contra la dictadura exigía el compromiso de antiguas y nuevas militantes en los frentes que fue posible abrir en aquellos años. Teniendo en cuenta el contexto interior –represión y ocupación militar del territorio: no olvidemos que el estado de guerra estuvo vigente hasta 1948- y el contexto exterior –desarrollo de la II Guerra Mundial- se entiende perfectamente la importancia de la resistencia armada en los años centrales de la década de los cuarenta. Como señala Mercedes Yusta en su texto, las monografías sobre las guerrillas han aumentado extraordinariamente en los últimos años, aunque todavía no existe ninguna dedicada exclusivamente a las guerrilleras españolas. Su artículo se acerca a la cuestión desde dos planos distintos: la participación femenina directa en la resistencia política y, por otra parte, en el conjunto de actividades periféricas a aquélla pero sin las cuales no sería posible. Nadie debería poner en cuestión ya, como señaló Temma Kaplan hace bastantes años, que la extensión al ámbito público de las responsabilidades privadas de las mujeres se convirtió en muchas ocasiones en motor de la acción política que en la práctica desarrollaron. En cualquier caso y en lo que a la lucha armada se refiere Yusta muestra la tendencia, tanto por parte de las fuerzas represivas como por los propios guerrilleros, a mezclar en las tareas desempeñadas por las mujeres lo doméstico con lo político, lo que tenía como consecuencia hacer más vulnerables a las mujeres ante la represión. También incide el trabajo de la autora en la diversidad de trayectorias seguidas en el entorno guerrillero respecto a las mujeres dispuestas a "echarse al monte"; en los núcleos estrechamente vinculados al ‘ejército guerrillero’, articulado principalmente por el PCE, se dio un rechazo a la incorporación de las mujeres, partiendo de planteamientos ‘militares’, tradicionalmente misóginos. Contrariamente, donde las organizaciones clandestinas no eran capaces de determinar el comportamiento de los grupos guerrilleros, algunas mujeres pudieron participar en la acción armada, a la que llegaron casi siempre a través de la relación familiar o sentimental, pero que convirtieron aquella lucha en parte de su identidad. Un régimen como el franquista, que pretendía controlar toda la vida social, convertía muchas formas de rebeldía vinculadas a la cotidianidad en actos de resistencia al poder impuesto porque, como señaló Ian Kershaw es la naturaleza del poder la que determina la naturaleza de la resistencia: si la dominación que se pretende es total, es el mismo poder el que convierte en resistencia determinadas acciones poco significativas en otros contextos. Claudia Cabrero muestra cómo la dificultad de hacer frente a las necesidades familiares lleva a muchas mujeres a rebelarse contra un régimen que, al tiempo que las encierra en su papel de garantes de la supervivencia diaria, les impide desarrollar las funciones que les exige. Ciertamente, que la mayor parte de las mujeres estuvieran dedicadas al mantenimiento familiar no quiere decir que no actuaran sobre el espacio público; como la autora señala las mujeres protagonizaron múltiples y diversos incidentes vinculados a la política de abastos franquista, que constituían protestas tanto de carácter económico como político y una defensa de su derecho a intervenir en la vida pública en nombre de las necesidades familiares. De la lectura política de aquellas protestas eran conscientes tanto las organizaciones clandestinas –que estimularon la participación en los alborotos cotidianos ante la inconsistencia del racionamiento y la mala calidad de los alimentos- como los dirigentes franquistas, que veían en esas acciones la plasmación de un extenso malestar popular traducible políticamente si se dieran las condiciones oportunas. Cabrero proclama, como una parte de los estudios sobre las mujeres reclama con insistencia, la necesidad urgente de adoptar una acepción más amplia del concepto resistencia, que integre el conjunto de aspectos imprescindibles para la acción opositora; ello haría emerger el protagonismo femenino en las actividades subversivas. Situados ya en los años sesenta y setenta evidentemente la participación de las mujeres en el tejido antifranquista creció, como creció la masculina. En los últimos años se está haciendo un esfuerzo muy importante para recoger la memoria de las activistas sindicales a las que, hasta hace poco, apenas se les había dedicado atención. Contrariamente apenas se ha dedicado atención a las militantes en el movimiento estudiantil, cuando en realidad el paso por la universidad fue esencial para miles de mujeres que en aquellos años impulsaron a la vez que se beneficiaron del proceso de cambio en la representación de lo que era aceptable socialmente en la identidad femenina. Los trabajos aquí recogidos confirman que se están dando pasos firmes en el estudio de la presencia y protagonismo femenino en la lucha contra el franquismo, pero el camino que queda por recorrer es todavía muy largo. Esperemos que este expediente contribuya a poner el tema sobre la mesa.
5. Javier Muñoz Soro (ed.), Intelectuales y segundo franquismo, 2005/1 Editorial. Javier Tusell y la construcción historiográfica del siglo XX, por Abdón Mateos EXPEDIENTE Javier Muñoz Soro (ed.), Intelectuales y franquismo: un debate abierto Jordi Gracia, Acotaciones a un debate /1 Santos Juliá, Acotaciones a un debate /2 Francisco Sevillano, Acotaciones a un debate /3 Feliciano Montero, Los intelectuales católicos, del colaboracionismo al antifranquismo, 1951-1969 Elías Díaz, La reconstrucción del pensamiento democrático bajo (contra) el régimen franquista Annelies van Noortwijk, Triunfo y la reivindicación de la identidad cultural española dentro de la modernidad, 1962-1976 Francisco Rojas, Una editorial para los nuevos tiempos: Ciencia Nueva, 1965-1970 Carlos Aragüez, Intelectuales y cine en el segundo franquismo: de las Conversaciones de Salamanca al nuevo cine español. HISTORIOGRAFÍA Javier Muñoz Soro, Spagna contemporanea: un puente entre dos historiografías Xavier Domènech Sampere, Paradigmas dominantes y realidades textuales. EL PASADO DEL PRESENTE Lorenzo Delgado Gómez-Escalonilla, El "error Aznar", o las consecuencias de secundar el unilateralismo de Estados Unidos. MISCELÁNEA Antonieta Jarne, Vencidos y pobres en la Cataluña rural: la subsistencia intervenida en la posguerra franquista. CRÓNICA III Congreso sobre el republicanismo: los exilios en España (siglos XIX y XX), por Aurea Vidal y Mónica Fernández. LECTURA Sandra Souto Krustín, Y ¿Madrid? ¿Qué hace Madrid? Movimiento revolucionario y acción colectiva (1933-1936), por Nigel Towson Sandie Holguín, República de ciudadanos. Cultura e identidad nacional en la España republicana, por Alejandro Quiroga Abdón Mateos, De la guerra civil al exilio. Los republicanos españoles y México. Indalecio Prieto y Lázaro Cárdenas, por Inmaculada Cordero Julio Prada Rodríguez, Ourense, 1936-1939. Alzamento, guerra e represión, por Emilio Grandío Xavier Moreno Julià, La División Azul. Sangre española en Rusia, por Carme Agustí Pablo Gil Vico, La noche de los generales. Militares y represión en el régimen de Franco; Gonzalo Acosta; José Luis Gutiérrez; Lola Martínez, y Ángel del Río, El canal de los presos (1940-1962). Trabajos forzados: de la represión política a la explotación económica, por Javier Rodrigo Ricard Vinyes, El daño y la memoria. Las prisiones de María Salvo, por Nadia Varo José Álvarez Cobelas, Envenenados de cuerpo y alma. La oposición universitaria al franquismo en Madrid (1939-1970), por Javier Muñoz Soro Pere Ysàs, Disidencia y subversión. La lucha del régimen franquista por su supervivencia, 1960-1975, por Feliciano Montero Krzysztof Ruchniewicz y Stefan Troebst (eds.), Diktaturbewältigung und nationale Selbstvergewisserung. Geschichtskulturen in Polen und Spanien im Vergleich, por Andreas Stucki Álvaro Soto Carmona, ¿Atado y bien atado?. Institucionalización y crisis del franquismo, por David Sánchez Cornejo.
Editorial
Javier Tusell y la construcción historiográfica de la España del siglo XX, Abdón Mateos
La decisiva y prolífica labor historiográfica de Javier Tusell durante cerca de cuarenta años ha estado marcada, sin duda, por la reivindicación de la historia política (incluyendo las relaciones internacionales), por el estudio del papel del individuo y por el afán de localización de nuevas fuentes primarias, a menudo archivos privados, que permitieran desplazar la frontera de la historiografía a etapas cada vez más recientes. Durante los años setenta, esta renovación de la historia política y el énfasis en la posibilidad historiográfica del estudio de lo muy contemporáneo intentaba contrapesar la hegemonía de la escuela de Annales y del marxismo que no sólo condenaban lo individual y lo político sino el abordaje de lo más contemporáneo como una tarea científicamente poco presentable. Por aquel entonces, las preguntas centrales de la historiografía contemporaneísta española fueron dos: por qué no había sido capaz de evolucionar la monarquía constitucional de la España liberal a una verdadera democracia y por qué los españoles se habían terminado matando entre ellos tras la primera experiencia democrática de la Segunda República. Javier Tusell ha estado activo como historiador durante cuatro decenios. A partir de la segunda mitad de los años sesenta, con la obtención de las licenciaturas en Filosofía y Letras y Ciencias Políticas, se interesó, en primer lugar, en un aspecto de la sociología política como eran los estudios electorales de carácter retrospectivo. De hecho su memoria de licenciatura publicada en 1969, en lo que iba a ser su primer libro de una larga lista que comprende casi un centenar de títulos, fue titulado Sociología electoral de Madrid, 1903-1931. Esta obra sería seguida por otras monografías sobre las elecciones de los años treinta en colaboración con Genoveva García, Octavio Ruiz y Manuel Coma. Con ocasión del Primer Encuentro hispano-mexicano de científicos sociales, celebrado en México en febrero de 1978, poco después del establecimiento de relaciones diplomáticas entre la república mexicana y la monarquía española, Javier Tusell, jovencísimo catedrático en la Universidad de Valencia y presidente del Instituto de Asistencia al Estudiante del Ministerio de Educación, se hizo cargo de la coordinación del grupo español presidido por Alfonso García Valdecasas, de la Academia de Ciencias Morales y Políticas. En la presentación de la sesión dedicada a la Historia en las Jornadas, Tusell aludía a que durante tres décadas los historiadores españoles se dedicaron al estudio de la España liberal, frente a la fobia franquista: «tratando de recuperar el siglo XIX liberal, anatematizado por la ortodoxia oficial. La recuperación significó [...] una crítica al franquismo». Al mismo tiempo, como ya había revelado su pionero trabajo La oposición democrática al franquismo, galardonado con el premio Espejo de España de la editorial Planeta, afirmaba la existencia de «una gran preocupación por el estudio del régimen franquista» aunque todavía desde el ensayismo, el periodismo o las ciencias sociales más que desde la historiografía. La preocupación por la historia de la democracia en España había sido la motivación intelectual de su tesis doctoral, publicada en 1976 con el título de Oligarquía y caciquismo en Andalucía, con prólogo de José María Jover, con la que obtuvo el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de ensayo. Para entonces Javier Tusell había derivado sus intereses profesionales desde la sociología electoral retrospectiva hacia la nueva historia política, con la pregunta central de por qué el sufragio universal reintroducido en 1890 no condujo hacia la democracia el régimen monárquico constitucional de la España liberal decimonónica. Como recordaría años después en un breve librito egohistórico: «...en el fondo, quería que hubiese elecciones en España; digamos que este tipo de estudios fueron fruto de esa situación política en que se encontraba España bajo la dictadura de Franco [...] Aquellos temas abordaban una España del pasado reciente que no era democrática, pero que era liberal y en la que, en el fondo, había unas libertades de expresión y de asociación que en la España de Franco no se estaban dando. La conclusión a la que llegabas era que lo excepcional en la historia de España era la guerra civil [...] No se trataba de un país que se condujera indefectiblemente hacia el estallido de la guerra, sino más bien lo contrario. Esas dos Españas podían haber convivido perfectamente». Su director de la tesis de doctorado y maestro de historiadores, José María Jover, afirmó que Oligarquía y caciquismo era hasta ese momento la obra más reposada de Tusell, rindiendo un homenaje de la generación más veterana de historiadores marcados por la vivencia de la guerra civil que todavía veían al reinado de Alfonso XIII, pese a no haberlo vivido, como historia actual, situando hacia 1870 el momento parteaguas de la historia contemporánea. En el momento del final del franquismo, como a menudo recordó Javier Tusell, no sólo era extravagante escoger un tema de historia de las elecciones en la España liberal como tema de doctorado, sino que los años treinta estaban excluidos, por razones políticas pero sobre todo por la dificultad del acceso a las fuentes de archivo, de la investigación académica en España. Por ejemplo, en la introducción a su libro La segunda república en Madrid: elecciones y partidos políticos (1970), afirmaba que «la época de la segunda república constituye, indudablemente, un período histórico de la máxima importancia para la comprensión de la España actual. Por eso precisamente todavía estamos muy lejos de poder considerarla desde unos puntos de vista estrictamente científicos». Dado su compromiso democristiano antifranquista, a través del grupo aglutinado por José María Gil Robles, y su posterior vinculación con la coalición Unión de Centro Democrático (UCD), el joven profesor Tusell asumió una posición muy combativa política e historiográficamente, criticando el énfasis excesivo en la historia del movimiento obrero o el antifranquismo retrospectivo: «La historia contemporánea padece en España una fuerte ideologización que, vale la pena subrayarlo, proviene no sólo del franquismo sino también del marxismo. Pero sobre todas las cosas, carece de una teoría social; en otras palabras está ayuna de hipótesis globales». A comienzos de los años ochenta, tras unos años de gestión en la política cultural de UCD, el profesor Tusell regresó felizmente a la actividad docente, trasladándose a la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), y anunciando el propósito de impulsar el estudio historiográfico de la dictadura franquista, cuyos primeros avances eran sus monografías dedicadas a la oposición democrática hasta 1962 o el largo estudio biográfico acerca de Luis Araquistáin, como introducción a una antología de sus escritos en el exilio. Esta decisión de desplazar la frontera de la contemporaneidad española al tiempo de la dictadura franquista fue recibida con escepticismo por colegas de la talla de Juan Pablo Fusi o José Varela Ortega, pues éstos creían que un programa investigador sobre esos años era demasiado prematuro. Sin embargo, en esos mismos momentos, otros especialistas como Ángel Viñas también reclamaban el abordaje de la historia del franquismo en tres líneas principales: la oposición, la política exterior y los aparatos de poder. Este programa investigador sobre la historia del tiempo presente fue avanzado con la publicación en 1984 de un libro decisivo sobre el primer franquismo y la familia nacional-católica, Franco y los católicos. La política interior española entre 1945 y 1957. Con esta pionera obra de Javier Tusell sobre el primer franquismo se desplazaba la frontera de la historiografía a los años cincuenta del siglo XX antes de que fuera conmemorado por los historiadores el cincuentenario de la guerra civil. A partir de entonces, durante los siguientes veinte años, Javier Tusell y tres generaciones de historiadores han conquistado para la historiografía los años de la dictadura franquista y de la transición a la democracia, aunque hayan predominado las monografías acerca del primer franquismo y los años del final de la dictadura sigan siendo mal conocidos. Un tiempo que sigue constituyendo la historia de la España del presente, como lo demuestran la perduración del debate político acerca de ese pasado, así como los homenajes y las reparaciones a las víctimas de la guerra civil y del franquismo. El expediente de la revista está dedicado al tema Intelectuales y segundo franquismo, que en origen fueron unas jornadas organizadas por la UNED y el CIHDE en diciembre de 2004, con ocasión del nuevo programa de doctorado Dictadura y democracia en España, a las que no pudo asistir en persona pero que es el título de su último libro. Desde la revista Historia del Presente rendimos homenaje a quien fuera maestro de muchos de nosotros y presidente del comité científico de la misma, desaparecido prematuramente en pleno apogeo de su itinerario intelectual.
Intelectuales y franquismo: un debate abierto, Javier Muñoz Soro
Las Jornadas sobre "Intelectuales y franquismo: los nuevos maestros", organizadas por la UNED y el Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española (CIHDE) y celebradas los días 16 y 17 del pasado mes de diciembre en Madrid, pusieron de manifiesto que el tema no es baladí y que su interés parece trascender el mero estudio de los intelectuales para entrar de lleno en el ámbito de la historia política, social y cultural de la dictadura, y del proceso de transición hacia la democracia. En otras palabras, los historiadores que se han ocupado recientemente del tema parecen buscar en él algunas de las claves que expliquen o nos ayuden a comprender mejor no sólo la relevancia de la actividad intelectual durante, con y contra el franquismo, sino también las raíces de nuestra cultura democrática presente. Así se hace, de manera explícita, en dos obras fundamentales y renovadoras de nuestra historia cultural publicadas recientemente, La resistencia silenciosa, de Jordi Gracia, e Historias de las dos Españas, de Santos Juliá. De ahí que la anterior polémica en torno al supuesto "erial" de la cultura franquista haya quedado superada, o mejor dicho englobada, por un debate con menos connotaciones políticas, más académico, que no contrapone opiniones opuestas ni "excluyentes", por utilizar una terminología muy propia del tema. Y por supuesto con menos connotaciones personales que otras disputas bastante enconadas que le han precedido en torno a las figuras de Ortega y Gasset ("maestro en el erial" en un libro de Gregorio Morán), y de Aranguren ("delator franquista" en la polémica que tuvo lugar en las páginas de El País durante el verano de 1999, con intervención de Javier Marías, la familia Aranguren, Javier Muguerza y Elías Díaz, y que puede consultarse completa en la página web www.filosofia.org). Disputas que vienen de lejos –de las críticas de Alfonso Sastre a la "escuela de Madrid" de Julián Marías y los orteguianos, o las de Francisco Umbral a los "laínes" en La leyenda del césar visionario, o de la Literatura fascista española de Julio Rodríguez Puértolas– y que confirman, aparte del consabido narcisismo intelectual, la trascendencia no sólo historiográfica de la cuestión que aquí tratamos. Santos Juliá y Jordi Gracia, al igual que otros autores que en el debate han participado, en particular Javier Pradera, Elías Díaz, Feliciano Montero, Alicia Alted o Abdón Mateos, están de acuerdo en muchas cosas, seguramente las fundamentales. A nadie –a menos que escriba en ABC– se le ocurre hoy poner en duda que la guerra y la represión de una larga posguerra supusieron una ruptura neta, tan profunda como duradera, sin parangón en la Europa contemporánea, ni siquiera entre los regímenes fascistas que no necesitaron de una contienda bélica para imponerse. La guerra, como su mismo nombre indica, fue "civil", es decir, el tercer contendiente fue la población y, en un lugar muy destacado, los intelectuales y el mundo de la cultura. Miles de maestros, profesores, escritores, artistas, técnicos y científicos pagaron con su vida, con la cárcel o con el exilio su defensa de esa "República de los intelectuales" que para los vencedores y para la Iglesia católica, igualmente vencedora, había sido la gran culpable de los males patrios y verdadera encarnación de la "Anti-España". A partir de ahí unos, como Santos Juliá o Javier Pradera, ponen el acento en las rupturas y los fracasos, en los "grandes relatos" por usar la terminología de Lyotard; otros, como Jordi Gracia y Elías Díaz, en las continuidades con el pasado que pueden rastrearse tras esa indudable ruptura, señales del futuro porvenir, "pequeños relatos" que coexistieron con aquellas otras interpretaciones esencialistas, metafísicas y cargadas de retórica de la historia de España, sin duda alguna hegemónicas durante los primeros veinte años de la dictadura. En las líneas siguientes vamos a intentar explicitar y definir los puntos fundamentales de la polémica, lo que nos llevará a fijarnos en los desacuerdos, como es lógico, por mucho que éstos sean en último término, repetimos, menos significativos que los acuerdos sobre la interpretación general del periodo. Y el desacuerdo empezó en las Jornadas por cuestiones nominales, desde la misma referencia a los "nuevos maestros" presente en el título, hasta la conjunción copulativa entre los dos términos de la mesa redonda "Continuidad y ruptura de la tradición liberal", que para algunos debía ser sustituida por la disyuntiva "o". Se apuntó entonces la necesidad de integrar ambos fenómenos, la ruptura y la continuidad, en un único modelo epistemológico que ayude a interpretar el cambio histórico, porque bajo la apariencia banal de esas conjunciones se esconde, de hecho, el sentido de las distintas interpretaciones. Jordi Gracia afirma en su libro que «defiendo la subsistencia de la tradición liberal, cohibida y escondida, como fundamento del futuro», cuya resurrección «coincide con el desahucio intelectual y biológico de una cultura fascista», que sitúa a mediados de los años cincuenta. Las pruebas que aporta, los datos y citas que trae a colación, sacados en particular de las revistas de los jóvenes falangistas y del SEU como Alcalá, La Hora, Alférez, Acento Cultural o Laye, son apabullantes. Así lo admite Javier Pradera, quien, sin embargo, no se reconoce en ese retrato de época, como ha declarado públicamente al diario El País y en otro seminario organizado el pasado mes de diciembre por la Fundación Pablo Iglesias en Madrid. Para los de su generación, la del 56, opina Pradera que esos que Gracia llama «liberales desarbolados», en especial Ortega, eran ya poco más que fantasmas –o simples fantoches, como Marañón– y poco contaron en la formación y menos aún en los proyectos de futuro de unos jóvenes recién convertidos al marxismo. El problema está, según Pradera, en que esa «gestualidad cultural, estética, ética y aún estilística» que Gracia ha buscado por doquier no sería mucho más que eso, gestos insignificantes ante la brutalidad y la omnipresencia totalitaria de una cultura fascista y católica que arrasó todo, todo, y que por eso cuando su fracaso se hizo evidente no pudo dejar más que el vacío. El mismo que encontraron en 1956 esos jóvenes que escribían en las revistas del SEU, socializados en el fascismo y el catolicismo de sus padres y hermanos mayores. Pradera no ve esos «avisos capaces de notificar la supervivencia de una mentalidad ajena al nuevo lenguaje y a los usos del nuevo poder», y aún admitiendo que existieran realmente, no cree que provinieran o llegaran más que a una reducidísima minoría ilustrada, la de unos de pocos cachorros de la "revolución pendiente" tolerados por el régimen, y que en ningún caso significativo tales avisos formaron el hilo de una continuidad que afloraría de las ruinas del sueño totalitario, a partir de 1956. Santos Juliá es, en términos generales, de la misma opinión. La recuperación de Ortega o Machado por la vanguardia falangista reunida en torno a Escorial, es decir, los Dionisio Ridruejo, Laín Entralgo, Antonio Tovar, Aranguren, Torrente Ballester o José Antonio Maravall, era parcial e interesada, pues estaba al servicio de un proyecto nacionalista y cultural de "alta manera". El único que mereció realmente en España el nombre de "fascista", semejante al intentado por Gentile en los primeros años de la Italia fascista: se trataba de asimilar al enemigo una vez vencido por las armas y de incorporar lo que ellos, y sólo ellos, los intelectuales fascistas, consideraban positivo –es decir, útil a su proyecto político de Nuevo Estado– para incorporarlo al acervo nacional. El pensamiento de aquellos viejos maestros liberales quedaba despojado, por tanto, de sus elementos "disgregadores", opuestos a la doctrina católica, "perniciosos" para la nueva juventud española y de cualquier carga política. O, lo que es lo mismo, de sus aspectos precisamente más liberales. No habría sido otra cosa, como reconoció el más lúcido y honesto de aquellos hombres, Dionisio Ridruejo, que «una farsa, un falso testimonio, un ardid de gentes aprovechadas que querían sumar y con la suma legitimar la causa a la que servían y cuyo reverso era el terror». Incluso cuando cayó bajo las bombas la utopía imperial de crear un nuevo orden europeo, después de 1945, y ese proyecto ya no pudo presentarse como fascista, en la España como problema de Laín, de 1949, o en el proyecto "comprensivo" auspiciado por Joaquín Ruiz-Giménez en el Ministerio de Educación Nacional desde 1951, no latía tampoco el liberalismo, sino la voluntad de integrar al vencido y al exiliado en la gran empresa nacional, aunque ahora se tratara de comprender sus razones. Lo cual, tampoco hay que olvidarlo, no era poco para los tiempos que corrían y a la vista del amplio frente de los "excluyentes", pero en ningún caso suponía renunciar a que dicha integración se llevara a cabo dentro del régimen nacido el 18 de julio y bajo la guía del Caudillo victorioso. Hizo falta un nuevo fracaso, en esta segunda experiencia de poder, para que el grupo de falangistas católicos procedente de Escorial o de sus aledaños se dispersara y emprendiera caminos diferentes en sus respectivas conversiones personales, que les acabaron llevando a la oposición ya en los años sesenta. En palabras de Santos Juliá, «fue entonces, pero sólo entonces, cuando los arrojados [del poder] comenzaron a hablar, primero con reticencias y luego abiertamente un lenguaje de democracia y probaron a ser, por primera vez, intelectuales en el sentido original del vocablo: gentes que participan en el debate público con las únicas armas de la palabra y la escritura». No habría habido, por tanto, ese renacimiento descrito por Jordi Gracia de una tradición liberal hibernada durante largos años, que ha dejado sólo rastros mínimos, aunque numerosos, en el ámbito de lo privado, de lo familiar, del círculo de amigos, de las lecturas a escondidas o de referencias públicas toleradas sólo en medios escritos de muy limitada circulación, absolutamente integrados en el sistema y ni siquiera sometidos a censura previa. Tampoco los jóvenes del 56 habrían tenido maestros en los que reconocerse, ante el patético espectáculo de la traición o del miedo inmovilizante de los viejos maestros, de los "abuelos" del 98 como Unamuno, Baroja o Azorín, y de los "padres" como Ortega, Marañón o Pérez de Ayala, y comprobada la falsedad y la retórica estéril de la generación precedente, la del 36, la de sus "hermanos mayores", en contraste con la escuálida realidad circundante. Procedentes de familias que pertenecían al bando ganador en la guerra, socializados en el fascismo y el catolicismo más intransigente, aislados del resto del mundo, esos jóvenes ni siquiera podían buscar sus maestros entre los que habían abandonado el país y seguían produciendo en el exilio. Sólo el inapelable fracaso cultural y también económico del franquismo, eso sí, fuertemente afianzado tras los éxitos diplomáticos de 1953, habría llevado por un lado a los expulsados del poder a tomar conciencia no sólo de su derrota, sino del verdadero carácter del régimen al que habían servido hasta entonces, conduciéndolos antes o después hacia la democracia. Mientras, por el otro lado, aupaba al poder a los tecnócratas del Opus Dei, más interesados en controlar la política económica que en disputar la batalla cultural, como hasta entonces habían hecho siempre los católicos (o puede ser también que sólo se retiraran a sus "cuarteles de invierno", el Estudio General de Navarra, en la cuna del tradicionalismo, para acometer desde allí un día la reconquista espiritual de España). Ambos procesos, cada uno por su lado, dejaron huérfanos a los jóvenes universitarios que, desarbolado el SEU, abandonarán con prisa su identidad falangista y buscarán una nueva en otra parte, sobre todo en el marxismo, ahora sí con la ayuda del PCE y de otras organizaciones históricas del antifranquismo. O bien tratarán de hacer compatible su identidad católica con los nuevos compromisos políticos, en un recorrido difícil como veremos y que casi siempre condujo a la secularización. En suma, 1956, fecha clave en esta historia, habría marcado el fin de los "grandes relatos" del pasado, dando paso a un paradójico proceso paralelo de secularización del discurso político, en el poder con la legitimación tecnocrática del "Estado de obras" y del "fin de las ideologías", en la oposición con el lenguaje de la democracia, el Estado de Derecho y los derechos humanos, el mejor antídoto que exista contra semejantes filosofías de la historia. Santos Juliá ha construido él mismo un gran relato de la historia intelectual durante el franquismo que parece tener pocas fisuras, pero que, al mismo tiempo, deja poco espacio a otras pequeñas historias quizás compatibles con ese relato principal. Jordi Gracia no cree que la ruptura de la guerra fuera absoluta, pues supondría reconocer el éxito del Estado totalitario en su misión: lo ha intentado, pero no lo ha conseguido. Ni que lo fuera tampoco el aislamiento, y cita a Francisco Ayala, quien se asombraba de que «la juventud española, criada en el secuestro de un régimen deseoso de aislarla bajo su campana neumática, se muestre no obstante sintonizada, nadie sabe mediante qué mecanismo generacional, con la juventud de los demás países europeos». Los jóvenes que escribían en las revista del SEU leían a Ortega y Machado, pero también a Sartre, Simone de Beauvoir, Piscator, Brecht, Faulkner o Capote, y por ejemplo Recalde, como sabemos por sus recién publicadas memorias, estaba bien informado a mediados de los años cincuenta del pensamiento católico francés, desde Charles Péguy, François Mauriac o Paul Claudel hasta Bernanos, Maritain y Mounier. Argumentar el carácter minoritario y elitista de esos grupos, algo habitual en la historia intelectual, es un arma de doble filo, pues sirve lo mismo para relativizar el alcance de otros fenómenos, como las propias movilizaciones universitarias de 1954-1956 (cuyas consecuencias, sin embargo, sabemos hoy que fueron mucho más trascendentales de lo pudo parecer entonces). «¿Por qué me empeño en demostrar y presentar datos dispersos de que hubo una pervivencia del liberalismo, de la modernidad, incluso en los años más oscuros del régimen?». Jordi Gracia sale al paso de quienes puedan pensar que ha realizado un ejercicio minimalista, brillante pero inútil, contestándose a sí mismo: porque la exploración de esas formas pequeñas, ocultas, clandestinas, en un periodo de hegemonía fascista, muestra que no todos «han perdido la cabeza», que no han olvidado todo lo que aprendieron antes de la guerra, que han vivido en los años treinta, que no se han vuelto «cafres automáticos» y son gente que ha tenido que callarse o someterse ante un estado totalitario que no permite ninguna discrepancia. Y porque quiere saber de dónde salieron algunos «talentos indiscutibles», pese a formarse en la «miserable universidad franquista», que van desde los pintores abstractos, los arquitectos y los escultores, a los literatos de los años 50. Y, se podría añadir, porque el fracaso de los proyectos de una vanguardia intelectual, falangista o católica que fuera, no explican la enorme eclosión cultural que tuvo lugar a partir de la fatídica fecha de 1956, que llevó en los diez años siguientes a la aparición de numerosas editoriales, revistas y otros medios de acción cultural. La hipótesis de la continuidad liberal depende, por supuesto, del sentido que demos a ese término, "liberal", y en ese sentido el mayor acierto de Jordi Gracia –y, simétricamente, quizás una de las debilidades del relato de Santos Juliá– es ampliar su sentido hasta los límites de otro concepto, el de "modernidad". Modernidad y liberalismo son cosas diferentes: sabemos por ejemplo cómo el fascismo italiano del ventennio tuvo un proyecto de modernidad, sostenido por los futuristas, y pudo crear obras todavía hoy tan modernas como la casa del partido de Como. Pero es cierto, por una parte, que la contradicción entre ambos términos se tenía que plantear antes o después, como acabó ocurriendo en Italia, y por otra, que el franquismo no nació sino de un proyecto reaccionario y de ruptura explícita con la modernidad. La fe ciega de la cineasta Leni Riefenstahl en su Führer no pudo evitar que le asaltaran las dudas mientras visitaba la penosa exposición de arte germánico, puro kitsch en comparación con las obras maestras arrinconadas en una sala de "arte degenerado", pues si alguien se equivocaba tanto en arte, podía hacerlo también en política. El (re)surgimiento del arte informalista a finales de los años cuarenta, con el apoyo directo de Falange, los primeros edificios que retomaban de algún modo el movimiento moderno, ya en los cincuenta (el de Sindicatos, de Cabrero), o la literatura que hablaba de miseria o incluso de la guerra, como El Jarama, eran señales de que el pasado no había podido ser enterrado y de que no podía mantenerse aislado del mundo exterior a toda una nación. Eran pues, en palabras de Jordi Gracia, «las puntas visibles de lo que está siendo una transformación interna de minorías, de elites, de circuitos intelectuales», y de lo que «diez años después empezará a ser un intento de articulación bien armado de una resistencia intelectual ya no sólo al franquismo, sino al anacronismo, a la aberración intelectual». El desacuerdo en este punto parece difícil de salvar, pues Santos Juliá se muestra tajante al afirmar que: «...la tradición liberal no pudo ser retomada por los liberales, atenazados de por vida por su dramática experiencia, ni fue continuada por sus ‘comprensivos’ lectores de los años cuarenta y primeros cincuenta, que rompieron consciente y voluntariamente con esa tradición, frecuentada por ellos en sus años mozos, y pretendieron poner en su lugar una nueva versión, pasada en un primer momento por el fascismo, luego por un falangismo aristocratizante, de la unidad cultural española, católica en su médula, integradora por absorción del contrario en su meta final». Tanto que «la aparición de una cultura política democrática en España no fue el resultado del crecimiento y desarrollo de una tradición liberal sino del fracaso de una política unitaria a cargo de destacados falangistas», cuya cultura política «llegó a ser democrática sin haber sido previamente liberal». En su acotación al debate, Santos Juliá precisa con razón que una obra de arte, por sí misma, no es ni deja de ser liberal. Quizás para entender la función de la modernidad en este proceso hay que diferenciar, como hace Francisco Sevillano Calero en estas mismas páginas, entre "política cultural" y "productos culturales", asumiendo la autonomía y la tensión entre ambos términos, igual que entender aquí la función del liberalismo requiere distinguir entre "disidencia" (externa) y "disenso" (interno). Es evidente que el franquismo no albergó en su seno ninguna clase de proyectos ni veleidades liberales; sí pudo en cambio –autores como Alfonso Botti han demostrado que había bases para ello– albergar proyectos de modernización. Unos fracasaron ante el reaccionarismo cuartelario y clerical del franquismo: el proyecto político y cultural del sector falangista y católico de los "comprensivos"; otro tuvo éxito tardíamente: el económico de los tecnócratas opusdeístas. La China actual demuestra la posibilidad de sobrevivir en esa paradoja, de que la ambigüedad es ideología y como tal se comporta. En las revistas del SEU o en los discursos de Ruiz-Giménez como ministro se encuentra también la defensa de los intelectuales, por muy orgánicos que fueran, ante «la actual campaña contra la inteligencia» (Ridruejo) desde un régimen que gustaba definirse como anti-intelectual y donde todavía muchos sacaban la pistola, o el sable, cuando oían la palabra cultura. No faltaba tampoco el complejo de inferioridad, inevitable comparando los frutos del presente con los del inmediato pasado, ni la búsqueda de la autoridad de los maestros que legitimara la propia obra, a todas luces insuficiente. Así en una carta dirigida por Dionisio Ridruejo a Juan Aparicio en la primavera de 1953, publicada en Revista y reproducida por Alcalá, con el título "La culpa, a los intelectuales": «Hay hoy en España un amplio sector de la vida intelectual acampado en la fe católica y en los ideales del 18 de julio. Es, podemos decir, la generación puente (puente, lo sé, cuya voladura no deja de ser deseada por unos y otros). ¿Será mejor que esa generación aclare ante sus continuadores el legado de los maestros, integrado en su propio pensamiento y en su propio sentir, o haga de dislocadoras [sic] entre los maestros y los jóvenes para que estos últimos descubran por su cuenta el árbol prohibido y, juzgándolo por su valor y a nosotros por nuestra falsedad, saquen sus propias consecuencias?». La ruptura de lo que Ridruejo llama "generación puente", y otros "intermedia", se produjo tanto hacia atrás como hacia adelante, de manera que Santos Juliá subraya «la quiebra de aquella ilusoria línea de continuidad que se había pretendido establecer entre la generación ‘integradora’ y la que venía pisándole los talones». En 1956 los jóvenes habrían descubierto que aquellos maestros "eran de barro", en expresión de Juan Benet, que ha sido también objeto de polémica (en la encuesta realizada por José Luis Pinillos en 1955 entre los estudiantes de la universidad madrileña, el 67% se consideraba una generación sin maestros por la falta de sinceridad, dedicación y autenticidad de los mismos, si bien el 85% se consideraba culturalmente "liberal", con Ortega como referente). En su libro, Santos Juliá ha llevado a cabo una necesaria e higiénica clarificación cronológica y textual de las diferentes posiciones, porque tan fundamental es la exacta cronología, como una fidelidad casi arqueológica a lo escrito o dicho en cada momento para poder comprender lo ocurrido, contaminado de revisiones y autojustificaciones a posteriori, entre ellas la tan manida del "falangismo liberal". Para Elías Díaz, sin embargo, se ha recurrido en exceso a ese expediente –aunque sea con una intención muy distinta a la que movía a los autores de los libelos que circulaban en los años sesenta– y no tendría en justa consideración ni las circunstancias del momento –razonamiento que Juliá ha calificado de "fraude"– ni los límites impuestos al discurso público de los protagonistas durante aquellos años. Es más, ocultaría los indicios que ya muy pronto, desde los mismos años cuarenta, apuntaban hacia una evolución futura. Desde este punto de vista, se habría convertido a Laín Entralgo en un personaje patético, paralizado por el temor; a Tovar en un nostálgico impenitente de la "revolución pendiente"; a Aranguren en un falsificador sistemático de su propia biografía, necesitado siempre de la aprobación de los jóvenes, cuando no en un delator; a Ruiz-Giménez en un resentido, y hasta a Tierno Galván en un cínico. Olvidando la trascendencia que en la historia cultural tiene no sólo el propio discurso, sino el de los demás referido a uno mismo: desde los durísimos juicios negativos que todos ellos merecieron desde los sectores más inmovilistas del franquismo, a la importancia que un amplio sector de la opinión pública y de la izquierda antifranquista concedió a sus respectivas evoluciones personales. Y, sobre todo, para lo que ahora nos interesa, olvidando a quienes sí vieron en Ruiz-Giménez, Ridruejo, Aranguren o Tierno a maestros de pensamiento y de vida, o al menos en referentes indiscutibles incluso para muchos situados fuera de sus respectivos círculos universitarios. Para Elías Díaz, en la interpretación de Santos Juliá habría una "equidistancia" inadmisible entre los dos grandes relatos, el de la España sin problema y de la España como problema, el "excluyente" y el "comprensivo", que en ningún caso podrían ponerse al mismo nivel considerando su diversa actitud hacia la guerra y el pasado, hacia las posibilidades que ofrecía el presente de mayor respeto a los derechos humanos, y hacia las perspectivas futuras de una mayor apertura política. Habría además poca sensibilidad hacia las grandes diferencias que existen entre el proyecto asimilador de los primeros años cuarenta y el "comprensivo" del periodo 1951-1956, semilla dentro de España del discurso de la reconciliación, clave como afirma también Santos Juliá para deslegitimar el franquismo y sentar las bases civiles de la democracia. Tampoco cree Elías Díaz que 1956 marcara el final de esos "grandes relatos", pues la tecnocracia, por un lado, seguía siendo un gran relato camuflado detrás de la neutralidad técnica y del discurso del "fin de las ideologías", muy lejano de lo que ese discurso significaba en las antiguas y bien asentadas democracias occidentales, como se denunció a menudo desde la revista Cuadernos para el Diálogo. Ni siquiera el antifranquismo, por otro lado, renunció a las grandes filosofías de la historia, como demuestra la generalizada adopción del marxismo por la "nueva izquierda", e incluso por los "nuevos católicos" y los democristianos. Si es cierto que dentro de ese combate por la revolución había implícito otro contra la dictadura, por la democracia y los derechos humanos, en realidad mucho más concreto e inmediato, entonces hay que asumir que la interpretación del discurso de los actores históricos no puede quedarse en lo textual y debe ir mucho más allá, hacia la interpretación del texto en su contexto. Un punto de partida hermenéutico indispensable para la historia cultural, como ha escrito Santos Juliá en la introducción de su libro. El acercamiento de los "comprensivos" a los vencidos, quizás no en 1941 pero sí diez años después, con gestos simbólicos como, por ejemplo, la reintegración a sus cátedras de algunos exiliados (cuya importancia no puede ser disminuida aunque careciera de consecuencias políticas), es lo único que puede explicar, según Elías Díaz, las iniciativas de Ridruejo con su revista Mañana, o de Ruiz-Giménez con Cuadernos para el Diálogo, ya en los años sesenta. Los dos destacaron, precisamente, en la lucha por la democracia parlamentaria y los derechos humanos, así como en la recuperación del legado liberal y del "socialismo de cátedra" a través de iniciativas como el Instituto de Técnicas Sociales (ITS). Y lo hicieron además en medio de, si no contra –sobre todo en el caso de Ridruejo– la hegemonía del discurso revolucionario marxista, de la "democracia real" y del "socialismo científico", del radicalismo crítico marcusiano, del estructuralismo althusseriano o del maoísmo. Corrientes a las que se sumaron con entusiasmo, por cierto, muchos de esos jóvenes ex falangistas o católicos, desilusionados y huérfanos desde 1956, que hoy reivindican su protagonismo en la lucha contra la dictadura y la creación de una cultura democrática, en contraposición a los "viejos maestros". Hoy lo que estamos debatiendo aquí de hecho no es otra cosa que la aportación de estos últimos al éxito de la transición democrática. Dentro de ese proceso general las distintas trayectorias vitales de los protagonistas tienen, tratándose de historia intelectual, una relevancia que no puede quedar al margen. Feliciano Montero interpreta en su artículo del dossier la que llama "autocrítica del catolicismo", que empieza ya a finales de los años cuarenta con las conversaciones de San Sebastián, cobra fuerza en los cincuenta, con una notable influencia del debate católico francés, y es refrendada en los sesenta con las encíclicas de Juan XXIII y el Concilio Vaticano II. La presencia constante del exilio, de su legitimidad política, sus intelectuales y sus obras culturales constituye otro factor a considerar, como ha recordado Abdón Mateos, sobre todo al marcar una dirección durante todo esos años, por ejemplo en el discurso de la reconciliación. Sobre estos temas y en estos términos, quizás demasiado duros a veces, ha quedado planteado el debate, a la que esperamos dar desde Historia del Presente una contribución importante. El dossier pretende además cubrir el periodo sucesivo y menos estudiado, el de los años sesenta y primeros setenta, lo que solemos llamar "segundo franquismo". La evolución de los intelectuales católicos –aunque entonces casi todos lo eran– desde la autocrítica religiosa al compromiso político es narrada con detalle por Feliciano Montero. Una narración que llega hasta la experiencia del Frente de Liberación Popular (FLP, el popular "Felipe") y la fundación de la revista Cuadernos para el Diálogo por Joaquín Ruiz-Giménez en 1963. Ambas iniciativas tuvieron en sus orígenes una amplia participación de los cristianos y su evolución, precisamente por eso, va a ser tan representativa de un proceso fundamental en la historia de la España contemporánea: la secularización del discurso y la actividad intelectual, política y social, que respecto a Europa mira más hacia el norte que a sociedades en apariencia tan semejantes como la italiana. Esa evolución de los intelectuales católicos va a confluir durante los años sesenta en la oposición antifranquista para construir el discurso de la reconciliación y una nueva razón democrática a través de varios niveles, que Elías Díaz analiza en su artículo. No ya sólo el trabajo intelectual dirigido a restaurar el sentido del lenguaje y de la ética política frente al irracionalismo totalitario y nacional-católico, sino también el compromiso individual en la lucha por las libertades negadas (iniciativas como manifiestos, asambleas, etc.), la recuperación de la tradición liberal y democrática anterior a 1936, la reconstrucción de una verdadera comunidad intelectual con el exilio, la superación del aislamiento intelectual impuesto por el régimen y el reconocimiento de la pluralidad lingüística, cultural y política. El esfuerzo en ese sentido fue múltiple, igual que sus canales de expresión, de ahí que la parte final del dossier presente tres trabajos que adelantan investigaciones en curso o apenas terminadas, pero todavía inéditas: sobre una revista tolerada que acabó convirtiéndose en símbolo del antifranquismo cultural, Triunfo, en cuyo estudio Annelies van Noortwijk ha sido pionera; sobre una editorial con no menos valor simbólico y referencial, Ciencia Nueva, parte de la investigación de Francisco Rojas sobre cambio cultural y actitudes políticas en la España de los sesenta; y sobre el cine bajo el franquismo, objeto de la tesis de doctorado de Carlos Aragüez, donde por cierto volvemos a encontrar a García Escudero, intelectual católico y multifacético, junto a los nombres más conocidos de Ridruejo o Ruiz-Giménez. Tardaron veinte años –que no son pocos– en darse cuenta de su error en la defensa del fascismo y de un régimen impuesto por el terror, pero después de todo pegarse un tiro o hacerse cartujo como escribió el falangista Eugenio Montes a propósito de la evolución personal de Ridruejo quizás hubiera sido más ético, pero seguramente menos útil para nuestra democracia.
6. Encarna Lemus y Rosa Pardo (eds.), La política exterior al final del franquismo, 2005/2 EXPEDIENTE. Encarna Lemus y Rosa Pardo, Introducción. Rosa Pardo, EE.UU y el tardofranquismo: las relaciones bilaterales durante la presidencia Nixon Ricardo Martín de la Guardia y Guillermo Pérez, Bajo la influencia de Mercurio: España y la Europa del Este en los últimos años del franquismo Encarna Lemus, Las posiciones francesas ante la desaparición de Franco y el establecimiento de la monarquía Antonio Moreno, La crisis de 1975 en las relaciones España-CEE: el papel de la cooperación política europea Montserrat Huguet, España y el Mediterráneo en los años setenta. EGOHISTORIA Abdón Mateos, La construcción de la historia contemporánea como ciencia social. Conversación con Julio Aróstegui. EL PASADO DEL PRESENTE Enrique Moradiellos, Usos y abusos de la historiografía de la guerra civil. HISTORIOGRAFÍA Claudio Natoli, Fascismo y antifascismo en la historiografía y en el debate público de la Italia republicana. MISCELÁNEAAntonio Lardín, La acción clandestina comunista en Cataluña durante el primer franquismo (1939-1958) Zira Box,Pasión, muerte y glorificación de José Antonio Primo de Rivera. CRÓNICA La España del Presente. De la Dictadura a la Democracia. II Congreso Internacional de la Asociación de Historiadores del Presente, por Montserrat Duch El último franquismo: represión y premisas de la transición (1968-1975). V Coloquio Internacional de Spagna Contemporanea, por Javier Rodrigo. LECTURA Javier Rodrigo, Cautivos, por Paul Preston Mario Ojeda, México y la guerra civil española, por Abdón Mateos Gabriele Ranzato, L’eclissi della democracia, por José Luis Ledesma Santiago Vega, De la esperanza a la persecución, por Javier Rodrigo Damián González, La Falange manchega, por Carmen González Carlos Collado, España, refugio nazi, por Miguel Martorell Susana Alba, José Babiano y Ana Fernández, Miradas de emigrantes, por Irene Díaz Igor Goicovic, Entre el dolor y la ira. La venganza de Antonio Ramón, por Carmen González Marí Cruz Seoane y Susana Sueiro, Historia de El País, por Javier Muñoz Pilar Ortuño, Los socialistas europeos y la transición española, por Fernando Arcas
INTRODUCCIÓN
Es casi un tópico hablar de la debilidad de los estudios de historia de las relaciones internacionales en España. La marginalidad internacional de España hasta casi los años noventa del siglo XX y la lentitud con que calaron aquí los avances de esta rama de la disciplina, recibidos de cuño francés más que anglosajón, han explicado las carencias teóricas y metodológicas que, a menudo, se han señalado en su contra: escasez de diálogo interdisciplinar; un discurso histórico demasiado descriptivo que, sin embargo, ha descuidado muchas veces la calidad de la narración; un marco en exceso estatista e hispanocéntrico, etc. Sin embargo, la producción de los últimos quince años ha permitido fijar problemas y debates, como reflejo de la etapa de madurez en la que ha entrado la investigación. En el caso de los estudios sobre el flanco internacional del Franquismo y la Transición, se observa, además, una clara evolución en los focos de interés. En los ochenta, aún bajo la presión del proceso político interno, urgía explicar la naturaleza del régimen, por qué había durado tanto y qué factores internacionales habían contribuido a ello. De ahí el interés por la Segunda Guerra Mundial y sobre todo por el periodo del aislamiento diplomático (1945-1953). Se sentía el apremio de identificar los factores de la permanencia de la dictadura, de desenmascarar la propaganda sobre los éxitos diplomáticos que la habían legitimado y de recuperar la labor de la oposición antifranquista. La política de Franco respecto al Eje, las amistades hispanoamericanas y árabes o las infinitas bondades de la alianza con los Estados Unidos fueron así temas básicos. Sin embargo, poco a poco, el interés investigador se recondujo hacia elementos más estrictamente internacionales. La razón fue el ingreso de España en la Comunidad Europea y todo el debate sobre la integración en la OTAN, es decir, la discusión sobre la definitiva alineación internacional de la España constitucional. Existía la curiosidad y la necesidad de reconstruir los antecedentes para comprender mejor la acción exterior de la nueva democracia. Entrados los años noventa, con la definitiva normalización internacional española y, sobre todo, con una mayor conciencia de los procesos de globalización, se iba a prestar más atención a las determinaciones del sistema internacional sobre las opciones políticas, institucionales o económicas a disposición de los gobiernos de Franco y, sobre todo durante la Transición. Se estudia la influencia de los éxitos fascistas sobre el modelo político español en la Segunda Guerra Mundial; el efecto político y económico del aislamiento; la influencia internacional en la elección de modelos económicos como la autarquía y, posteriormente, la apertura económica; o la incidencia de los distintos procesos y actores internacionales en el proceso de la Transición. Uno de los campos más novedosos está siendo la "europeización", es decir, el impacto del acercamiento a Europa, y el proceso de "americanización", a partir sobre todo de 1953, ligados ambos al debate sobre la modernización. Es verdad que siguen siendo muchos los vacíos historiográficos, la mayor parte de las veces vinculados a dificultades documentales en el Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores. Tampoco hay fuentes publicadas equivalentes a las de otros países ni, hasta hace muy poco, acceso a los archivos militares; una esperanza son los archivos privados y la historia oral. Sobre los años sesenta y la crisis final del régimen aún queda mucho por hacer sobre las relaciones con las principales potencias europeas, Marruecos y América Latina; lo mismo que respecto a la diplomacia multilateral o en el estudio de política exterior comparada. Sólo de pasada se ha atendido a la diplomacia paralela realizada por las organizaciones católicas, medios económicos, culturales o militares que actuaron como grupos de presión y captadores de apoyos exteriores. Tampoco abundan los estudios sobre los apoyos socio-políticos del franquismo en el exterior: los medios conservadores, anticomunistas, democristianos, europeos y americanos. Valdría la pena profundizar en el impacto de la "cuestión española" en la política interior de otros países; en las conexiones internacionales que facilitaron la liberalización económica; en la repercusión socio-económica que determinadas problemáticas internacionales tuvieron en ámbitos geográficos locales (Gibraltar, por ejemplo) o en las secuelas de los procesos de descolonización. También están pendientes estudios que profundicen en el tema del proceso de toma de decisiones y la burocracia del Ministerio de Asuntos Exteriores, así como biografías básicas sobre ministros clave. Serían interesantes investigaciones sobre imágenes y estereotipos internacionales, ahondar en fenómenos de socialización política y memoria colectiva que ayudaran a entender mejor la cultura política de la sociedad española durante la Transición y sus reflejos aún en la opinión pública actual. Por poner un ejemplo: se entenderían mejor las fuentes del arraigado antinorteamericanismo. Los estudios que se presentan en este número son ejemplos de las nuevas tendencias de investigación y, a la vez, ayudan a llenar algunos de los vacíos señalados. Ricardo Martín de la Guardia y Guillermo Á. Pérez Sánchez analizan cómo se produjo la particular apertura hacia los países comunistas al final del Franquismo. Primero, básicamente comercial y consular y, en 1973, con el hito del reconocimiento diplomático pleno entre los gobiernos de España y de la República Democrática de Alemania. Rosa Pardo estudia un momento complejo de las relaciones hispano-norteamericanas: la renegociación de los acuerdos bilaterales entre 1968 y 1970. Profundizando en los cambios que se producen en la política exterior española con el relevo de F. M. Castiella por los ministros tecnócratas, G. López Bravo y L. López Rodó. También revisa, a través de la documentación norteamericana, cómo se vio desde Washington la evolución interna española de los últimos años de la dictadura y la política norteamericana de cara la nuevo régimen que sustituiría a Franco. Montserrat Huguet, por su parte, traza una panorámica general sobre la política española en torno a la problemática mediterránea en esta etapa: la reivindicación española de una posición activa en los procesos de pacificación y normalización; la política de cooperación con los países árabes y apoyo a la causa Palestina, muy vinculadas a la problemática relación con Marruecos y el asunto del Sahara. Los artículos de Antonio Moreno Juste y de Encarnación Lemus tratan dos temas fundamentales para explicar los condicionantes externos de la Transición. Por una parte, el papel de la CEE y, por otra, la actitud de un actor nacional básico, como fue Francia. Antonio Moreno explica la acción positiva de las instituciones europeas en favor de los procesos de democratización desarrollados en España y la Europa del Sur. Profundiza en el juego sutil de presiones realizado a través de un triple mecanismo: las negociaciones de integración, la aplicación de los criterios de condicionalidad económica y de condicionalidad democrática. Encarnación Lemus reconstruye la expectante mirada francesa sobre la situación española ante la inminente desaparición del general Franco: el rechazo al franquismo, la aproximación hacia el rey y el análisis de las posibilidades de iniciar una liberalización, el peso de los sectores continuistas. Todo ello ante la persistente duda de que España pudiera desarrollar una evolución pacífica y bajo un doble objetivo: garantizar una cierta preeminencia política de Francia al respecto de la España que se liberaliza y su presencia económica, objetivos ambos en los que los intereses franceses se sentían amenazados ante la redoblada presencia norteamericana y alemana.
Encarna Lemus y Rosa Pardo
7. Ángeles Egido (ed.), La República aislada ¿Por qué la No Intervención?, 2006/1 EXPEDIENTE Ángeles Egido, IntroducciónJuan Avilés, Las potencias democráticas y la política de No Intervención Ángeles Egido, Los compromisos internacionales de un país neutral Jean F. Berdah, Francia y la guerra de España Enrique Moradiellos, El gobierno británico y la guerra de España: Apaciguamiento y No Intervención. EGOHISTORIA Javier Rodrigo, El individuo y la clase. Conversación con Paul Preston. TEORÍA Jesús Izquierdo y Pablo Sánchez, Lejana proximidad. Antropologías de la guerra civil española. HISTORIOGRAFÍA Pablo Martín de Santa Olalla, La Iglesia durante el franquismo. Un debate abierto. MISCELÁNEA Francisco Javier Caspistegui, Una mirada "micro" a las elecciones generales de 1977: actuación y resultados del carlismo no legalizado. CRÓNICA Martí Marín, La transición de la dictadura franquista a la democracia. Congreso del CEFID. LECTURA Paradojas de la ortodoxia. Políticas de masas y militancia católica femenina en España, 1919-1939, por Ángela Cenarro The Splintering of Spain, por Javier Rodrigo Indalecio Prieto, socialista y español, por Abdón Mateos Vicente Rojo. Retrato de un general republicano, por Enrique Moradiellos De la esperanza a la persecución. La represión franquista en la provincia de Segovia, por Javier Rodrigo Los maquis en la provincia de Cuenca, por Judith Prat El franquismo en guerra, por Laura Zenobi Franco y el Holocausto, por Raanan Rein La captación de las masas, por Miguel A. Ruiz Carnicer La Iglesia que se enfrentó a Franco y De la dictadura a la democracia. La acción de los cristianos en España, 1939-1975, por Feliciano Montero L’engagement des intellectuels 1944-2004. Itinéraire d’un historien franc-tireur, por María José Solanas El cine cambia la historia y La historia a través del cine, por Josefina Martínez Tres décadas de cambio social, por Álvaro Soto
INTRODUCCIÓN
En 2006 coinciden dos aniversarios emblemáticos de la historia reciente de nuestro país: el 75 aniversario de la proclamación de la II República y el 70 del comienzo de la guerra civil. Dos acontecimientos estrechamente unidos por mucho más, obviamente, que por la sucesión quinquenal de sus respectivas efemérides. En este dossier los hemos relacionado conscientemente para acercarnos, con la perspectiva del tiempo y el poso historiográfico ya sedimentado, a una explicación actualizada de ese aislamiento cuyas causas se achacaron durante mucho tiempo a la propia República. Hoy sabemos que la tesis del fracaso republicano ya no se sostiene, como no lo hace tampoco la supuesta inevitabilidad de la guerra civil. Los errores de la República, que los hubo –y no pequeños- no desencadenaron la guerra civil. La guerra civil la desencadenó una sublevación militar, un golpe de Estado, mal planificado, que degeneró en guerra civil y que probablemente no habría podido sostenerse si los sublevados no hubieran recibido, en los primeros y cruciales momentos del conflicto, la ayuda de Italia y de Alemania y, sobre todo, sin la inhibición de Francia y de Gran Bretaña, también decisiva en esa primera etapa, respecto de la suerte del bando gubernamental, que quedó desasistido bajo la farsa del acuerdo internacional de no intervención, cuyos resortes vamos a analizar aquí. Puede aducirse que sobre la República y sobre la guerra civil ya se ha dicho todo. La guerra civil ha merecido más libros que la propia revolución rusa, pero cada generación tiene derecho a replantearse la mirada al pasado en función de su propio presente y de cara a la construcción de su inmediato futuro. Y así lo demuestra un somero repaso a la historia de la historia, es decir, a la historiografía sobre este periodo, que ha ido evolucionando consecuentemente a lo largo del tiempo. Hasta los años 60, el análisis de la guerra civil se hizo fundamentalmente desde el exilio y se nutrió básicamente de los argumentos emanados del propio conflicto, que dividieron a vencedores y vencidos. A partir de los 60, lo hicieron sobre todo autores extranjeros: Pierre Broué, Herbert Southworth, Gabriel Jackson, Hugh Thomas, y se insistió especialmente en el fracaso de la República, en el comportamiento de los propios políticos republicanos, para explicar la derrota. Con la excepción de Manuel Tuñón de Lara, que fue tal vez el único que no lo vio así, quizás porque tampoco lo veía como extranjero, aunque sí desde fuera. Tras el final del régimen de Franco, en los 80 y 90, se abrió paso una nueva historia de la guerra civil, con el acceso a nuevas fuentes, que insistió de manera especial en el argumento de la reconciliación: la guerra la perdieron todos, la perdieron los dos bandos, hasta que a mediados de los 90, tras la victoria electoral de Partido Popular en el 96 y al calor de las conmemoraciones del 60 aniversario del estallido del conflicto, empezó a discutirse también el paradigma de la reconciliación. Así llegamos al momento actual en el que, a pesar de todo lo que se ha publicado, la verdad es que poco nuevo se ha dicho, salvo lo que pueda derivarse de la expectante indagación en los archivos soviéticos, hasta ahora poco explorados, fase en la que nos encontramos, y de los que sin duda pueden deducirse informaciones puntuales, matizaciones importantes y datos nuevos, hasta ahora, por otra parte, no especialmente innovadores respecto de lo fundamental que ya se sabía. En un plano más general, el momento actual parece hacer hincapié en la culpabilidad paralela de ambos bandos, en la línea de "Todos fuimos culpables", como titulara en su día su interpretación del conflicto Juan-Simeón Vidarte. Éste es el gran dilema del momento: culpabilidad por igual o equiparación imposible. Sin embargo, aunque en una guerra civil todos pierden, no cabe duda de que unos pierden más que otros. No es extraño, en todo caso, que la memoria de la guerra civil se resista a desaparecer. Tantos muertos, tantos exiliados, tantas heridas y tantos años de dictadura han dejado un poso profundo en España y en los españoles. Hay además un argumento más reciente: el cierre en falso de la transición. La transición se hizo con prudencia, no había que resucitar los fantasmas y todavía había miedo. Pero ahora han pasado treinta años desde la muerte de Franco y los viejos fantasmas han revivido de la mano del llamado revisionismo, que no es sino la resurrección de los argumentos de los vencedores que con tanto cuidado se procuró no rebatir, por miedo, en la transición. La respuesta a ese cierre en falso y a este nuevo revisionismo ha sido un amplio movimiento de reactivación de la llamada memoria histórica. Un concepto que ya tiene detractores y que, sin embargo, goza de una larga tradición en la historiografía francesa, que ha estudiado con precisión y racionalidad, como suelen hacerlo los franceses, la terminología, la conceptualización, las clases, los tipos y los géneros de memoria. Sin entrar en precisiones terminológicas, hoy parece haber un consenso generalizado en torno a la existencia de tres tipos de memoria fácilmente diferenciados y claramente definidos. El primero es la memoria común, es decir, lo que la gente recuerda. El segundo, la memoria histórica, relativa a los usos del pasado en el presente, que incluye, por tanto, la política de la memoria, es decir, la destinada a construir una identidad del presente tomando elementos del pasado (como lo hace el Estado, los partidos, los sindicatos o la Iglesia...). El tercero, en fin, es la memoria colectiva, que sería la suma de las otras dos. Obviamente, hay una multitud de memorias colectivas, que se suceden en el tiempo. De lo que no cabe duda, en cualquier caso, es de que hay memoria. Así lo han entendido, por ejemplo, los judíos, que han sabido mantener con inusitada viveza y atemporalidad la memoria del Holocausto; los propios alemanes, que se han enfrentado a la triste memoria del nazismo; los italianos, que han puesto en su lugar al fascismo; los propios franceses, que han ajustado las cuentas con el régimen de Vichy y, más recientemente, los países hispanoamericanos que sufrieron violencia dictatorial. ¿Por qué los españoles debemos abdicar de nuestro derecho a hacer lo mismo con el franquismo? Obviamente, no sólo no debemos hacerlo, sino que debemos acostumbrarnos a aplicar la perspectiva de la historia comparada. Tal vez así asumamos, de una vez por todas, que nuestra historia no es tan excepcional, que los españoles no somos diferentes, que todos los países tienen puntos oscuros en su pasado y que en el humilde reconocimiento de nuestra igualdad, aunque sólo sea en los errores, está nuestra grandeza. Contamos además con una buena base. Ahora tenemos una verdadera democracia y la democracia conlleva no ya el mero reconocimiento de la libertad de expresión sino el ejercicio de acostumbrarse a respetar, y rebatir razonadamente, las ideas del contrario, aunque no se compartan. Probablemente el hecho de que seamos capaces de debatir, como sano ejercicio de inteligencia, nos ayude a comprobar la fortaleza de nuestro sistema democrático. Eso forma parte del juego y es un claro ejemplo de que ha sido posible superar el miedo que, en los años iniciales de la transición, todavía perduraba. La sociedad española está ahora a mucha distancia de aquella que protagonizó el conflicto civil. Afortunadamente, son otras, y bien distintas, las preocupaciones de los jóvenes españoles. Nada hace pensar que un conflicto similar pueda volver a producirse. El debate, por otra parte, apenas trasciende el reducido ámbito de los historiadores, sociólogos, politólogos o medios de comunicación. ¿Es que en ese ámbito tan reducido también debemos renunciar a él? No podemos ni debemos hacerlo, máxime cuando el llamado revisionismo, cuyo florecimiento suele atribuirse al triunfo electoral del PP, ha significado esencialmente una resurrección de los argumentos filofranquistas, mientras que a los vencidos se les acusa de poner sobre la mesa el absurdo concepto de memoria histórica. Hay quien prefiere atribuirlo al relevo generacional: los nietos de la guerra ya habrían superado el maniqueísmo de sus abuelos (la dicotomía entre "gesta heroica franquista" y "gesta heroica republicana"), y al consenso de sus padres en torno a la consideración unánime de la guerra como una tragedia vergonzante. No vamos a insistir más en el debate terminológico. Hay, obviamente, una memoria de la República y una memoria de la guerra civil, íntimamente unidas en tanto la una no se explica sin la otra. En cuanto al debate, más profundo, suscitado por el revisionismo y contrarrestado por la reactivación de la memoria histórica, sobre las características y consecuencias de una y otra, ¿es legítimo volver a él? A mi juicio, no sólo es legítimo sino que es necesario En primer lugar, entre otras cosas, porque el revival, por el momento, sólo ha gozado de gran despliegue mediático en lo referente a los argumentos de los vencedores. Cabe considerar también, desde la perspectiva de la historia comparada, el hecho de que la desmitificación de la heroica resistencia al nazismo en Francia o en Italia no se hizo desde una óptica tan partidista. Y fue acompañada además de medidas más tangibles. Hubo un juicio de Nuremberg y el pueblo italiano ajustó, ¡y de qué manera!, sus cuentas con Mussolini. Aquí, la retirada de una simple estatua ecuestre del dictador tuvo que hacerse casi en semiclandestinidad, su mausoleo sigue coronando las hermosas vistas de la sierra madrileña y el Arco de la Victoria en el mismo sitio, y con la misma leyenda, que cuando se construyó. Cabe apelar, por último, a la mera justicia histórica. Justicia para los exiliados, que se vieron obligados a echar raíces fuera de su país; para los represaliados, sobre todo en la primer etapa del régimen, que la aplicó sistemáticamente por motivos fundamentalmente ideológicos; para los que sufrieron cárcel, trabajos forzados, pena de muerte por sus ideas; para sus descendientes, que tienen derecho a honrar dignamente a sus muertos. Justicia política, justicia social y justicia también, ¿por qué no?, económica. esde el punto de vista exclusivamente historiográfico, en fin, la resurrección de los argumentos de los vencedores obliga a refrescar de nuevo algunas apreciaciones históricas, ya consolidadas. Si queremos reconstruir de verdad la reconciliación habrá que empezar por desterrar (como ya se hizo en su momento) la tesis del fracaso republicano y, sobre todo, la de la inevitabilidad de la guerra. Si un sector del Ejército no se hubieran sublevado contra el gobierno legítimamente establecido, y si no hubiera recibido la ayuda temprana y decidida de Hitler y Mussolini, simplemente no habría habido guerra civil. Esa ayuda permitió que la guerra durase mucho más de lo previsto y, a la larga, la victoria del bando sublevado. Habrá que desterrar también la idea de que ese sector del Ejército se sublevó para poner orden, porque la República era el caos y el desenfreno. Esto forma parte de la memoria negativa de la República: la quema de conventos, Casasviejas, la revolución de Asturias... Todos estos sucesos, ciertamente desgraciados, se esgrimen hasta la saciedad para justificar la sublevación, y eso por no hablar del peligro comunista o de la conspiración judeomasónica, que formaron parte hasta el final de la mitología del régimen de Franco. Frente a ellos, se ha argumentado también desde la persistencia de una visión idílica de la República, porque venía bien para legitimar la restauración democrática de la transición, olvidando los excesos de comunistas, anarquistas, socialistas radicales y, menos, los de falangistas y monárquicos tradicionalistas, requetés y demás sectores derechistas. Obviamente, nadie pone en duda que la República se vio desbordada por los extremos. Pero la República no la proclamaron los extremistas, la pensaron, proclamaron y trataron de llevarla adelante los republicanos, que eran, como Azaña afirmó, esencialmente demócratas: «la República será democrática o no será», sentenció premonitoriamente en 1930. Digamos, para concluir, que la ansiada meta de la verdadera reconciliación, a mi juicio, no puede culminarse con éxito sin recorrer el camino trazado por la llamada regla de las tres erres: reconocimiento, reconciliación y reparación. La reconciliación, al menos, se ha intentado. Ésa fue la base en que se apoyó la transición. El reconocimiento y la reparación distan aún mucho de haberse logrado plenamente. Sin revisar con justicia nuestro pasado, difícilmente podremos construir con justicia nuestro futuro. Y en ese marco cabe inscribir algunas de las razones que se dieron cita en la derrota del bando gubernamental, cuyo análisis, de la mano de reconocidos expertos, presentamos aquí.
Ángeles Egido León
8. Álvaro Soto (ed.), La primera legislatura socialista, 1982-86, 2006/2
EXPEDIENTE Álvaro Soto: "Felipe González más reformista que socialdemócrata: balance de una gestión." Donato Fernández Navarrete y Gustavo Matías: "Ajuste estructural de la economía española y negociaciones para entrar en las Comunidades Europeas
Carlos Navajas: "No más golpes de Estado". La política de defensa de Narcís Serra (1982-1986)
José María Marín: "La fase dura de la reconversión industrial" Pablo Martín de Santa Olalla: "Izquierda y aconfesionalidad. Las relaciones entre la Iglesia y el primer Gobierno Socialista"
HISTORIOGRAFÍA Abdón Mateos, "Historia del presente, conciencia histórica y uso público del pasado"
EGOHISTORIA Xavier Doménech, En medio del tiempo. Conversación con Josep Fontana
EL PASADO DEL PRESENTE Gregorio Back, La revisión del pasado y la política de la memoria en la Polonia poscomunista
CRÓNICA Mónica Fernández y Áurea Vidal, Historia de la transición. II Congreso Internacional, Universidad Almería 2005
MISCELÁNEA Fernando Hernández, "Las fracturas del comunismo español en el exilio: el caso de Jesús Hernández".
Sergio Gálvez, "Del socialismo a la modernización"
LECTURA Ángeles Egido (ed.), Republicanos en la memoria, por Manuela Aroca Rafael Cruz, En el nombre del pueblo, por Javier Rodrigo Julio Aróstegui, Por qué el 18 de Julio ...y después, por Eduardo González Calleja; Ludger Mees, El profeta pragmático, por José Luis de la Granja; Juan Avilés, Pasionaria, por Fernando Hernández; Carmen Gómez y Luis Campos, Cárcel de amor, por Ángeles Egido Kathleen Richmond, Las mujeres en el fascismo español, por Sescún Marías Manuel Penella, La Falange teórica, por Nicolás Sesma; Francisco Morente, Dionisio Ridruejo Nicolás Sesma, En busca del bien común, por Javier Muñoz Soro Norberto Ibáñez y José A. Pérez, Ormazábal, por Felipe Nieto; Miguel A. Yuste, La II República española en el exilio, por Luis Carlos Hernando; Glicerio Sánchez Recio (e.), La Internacional Católica, por Basilisa López; Cristina Palomares, Sobrevivir después de Franco; Benedicte André-Barzana, Mitos y mentiras de la transición, por Javier Muñoz Soro; Inmaculada Cordero, El espejo desenterrado, por José F. Mejía; Javier Muñoz Soro, Cuadernos para el Diálogo, por Susana Sueiro
Introducción
A finales de 1982 habían desaparecido las principales incertidumbres sobre el sistema político y podían darse por acabadas las tareas propias de la transición a la democracia. Dicha situación coincidió en el tiempo con la victoria electoral del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que se presentaba ante la ciudadanía con un talante reformista, continuador de la labor realizada en los últimos años, y con un liderazgo indiscutible, que suscitaba apoyos muy por encima de los del partido. La palabra "Cambio" presidió la campaña electoral, tras verse obligado el débil gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo a convocar elecciones anticipadas. El PSOE obtuvo una victoria arrolladora que le dió la mayoría absoluta en la representación parlamentaria y le permitía gobernar en solitario. En una entrevista por la televisión el periodista José Oneto preguntó a Felipe González: "¿Qué es el cambio?. El cambio yo lo resumiría en una sola frase: que España funcione." No se podía sintetizar mejor y más didácticamente lo que pretendía. El objetivo era llevar a España a la modernidad, regenerando la vida política y social, a la vez que se trataba de sacarla de su secular aislamiento. La primera legislatura (1982-1986) fue, sin lugar a dudas, la más fecunda de la "época socialista" (1982-1996). El gobierno no se encontró lastrado ni por la ruptura de la "familia socialista", ni por el incremento de la oposición social, ni por los casos de corrupción y los escándalos políticos que marcaron el final de dicha época. Aunque es cierto que en estos primeros años se llevaron a cabo las peores acciones de la "guerra sucia" contra ETA, lo cual supuso no sólo un grave atentado contra los principios democráticos, sino la caída de la credibilidad de los socialistas. En realidad, el Ministerio del Interior siempre fue un problema y Felipe González, que tantos aciertos tuvo en otros áreas, en ésta mostró su cara más negativa. El nuevo presidente del Gobierno dejó claro que su tarea era realizar un "proyecto de modernización" y no "un proyecto socialdemócrata", debido a la incapacidad histórica de la derecha española de cumplir sus objetivos. Por eso González se veía a sí mismo más como un regeneracionista que como un socialista, situándose en el centro de la vida nacional, o rechazando los extremos, que habían sido los culpables del círculo sangriento de las dos Españas. Su claro liderazgo sirvió para que los ciudadanos confiaran en su persona, y al mismo tiempo permitió a González a marginar al Partido en la toma de decisiones. Siempre tuvo claro que se gobernaba desde Moncloa y no desde Ferraz. En el discurso de investidura como candidato a presidente de Gobierno puso de manifiesto que uno de sus objetivos prioritarios era luchar contra la crisis económica, modificando la "deficiente estructura económica legada del pasado". Al mismo toempo había que desbloquear las negociaciones para entrar como Estado miembro en la Comunidad Económica Europea (CEE). Para llevar a cabo estos objetivos contó con un excelente ministro, Miguel Boyer, bien acompañado por Carlos Solchaga. Miguel Boyer era un socialista liberal que impuso, desde el primer momento, una política rigurosa. Se trataba de lograr la estabilidad macroeconómica, desechando la puesta en práctica de políticas contracíclicas para impulsar la demanda interior como había hecho el gobierno socialista francés. Para profundizar en este importante tema, contamos con el artículo de Donato Fernández Navarrete y Gustavo Matías, en el mismo se realiza un análisis riguroso de las causas que condujeron a la crisis económica internacional y la especial vulnerabilidad de España. Como nos recuerdan los autores, el nuevo gobierno se olvidó con gran rapidez de las promesas electorales realizadas en su programa económico, para poner en marcha una política de ajuste valiente y de gran calado, que sirvió para remontar la crisis a partir de 1984 y facilitar la incorporación a la CEE. La crisis se manifestó sobre todo en el sector industrial y agrario. En el primero de ellos fue muy aguda, pese a que la producción no descendió, sí lo hizo el empleo. En dicho sector se produjo una importante reconversión a costa de puestos de trabajo, lo que implicó la sustitución de trabajo por capital y el incremento de la productividad. Los dos desequilibrios más importantes de la economía española pasaron a ser el paro y el déficit público, siendo el responsable de éste último el aumento en las prestaciones sociales (desempleo, pensiones y sanidad), el incremento de los intereses de la deuda consolidada, las transferencias a las Comunidades Autónomas y a la educación privada, así como una serie de empresas públicas que presentaban resultados muy negativos. Como se puede apreciar, la consolidación del Estado de bienestar y del Estado de las Autonomías, elementos centrales de la nueva democracia. tuvieron su efecto en la política económica. La lamentable situación del mercado de trabajo se mantuvo, pese a las promesas electorales, por lo que no se dudó en flexibilizarlo, aunque en esta ocasión se contó con la no oposición sindical. La reforma del Estatuto de los Trabajadores en 1984 quebró el principio de causalidad, al permitir la utilización de los contratos temporales en puestos de trabajo permanentes. La consecuencia de ello fue la segmentación del mercado laboral. Esta tendencia a la flexibilización se extendió a otras áreas, como al mercado inmobiliario, las pensiones o las empresas públicas. Aunque se ha insistido en numerosas ocasiones en la importancia de la crisis industrial, no menos trascendente fue la crisis del sector bancario, la cual afectó a más de la mitad de los bancos existentes y a una quinta parte del total de recursos. Para hacer frente a la misma, hubo que crear nuevos instrumentos de intervención en el sector y sobre todo realizar un importante desembolso, muy superior al de la reconversión industrial. Las medidas de ajuste del ministerio Boyer comenzaron a dar sus frutos una vez que éste decidió dimitir por incompatibilidad con Alfonso Guerra, pero lo importante fue que su política económica dio resultados positivos, siendo continuada por Carlos Solchaga hasta la huelga general de 1988; esta política unida a la adhesión a la CEE, supuso uno de los mayores activos con los que contó Felipe González, que al apostar por la continuidad en este campo, abandonando los "experimentos", puso de manifiesto su carácter pragmático, no atado a ideas preconcebidas de resultados inciertos. Las negociaciones de adhesión a la CEE fueron especialmente difíciles. Superado el escollo político, que había servido de excusa para mantener a la dictadura alejada de las instituciones europeas, y una vez establecida la democracia se pusieron sobre la mesa numerosas diferencias de índole económico, en especial por parte de Francia, no estando ausentes algunas causas marcadamente políticas tales como el tema de la OTAN. Francia, que había tratado de tutelar el proceso de transición, se convirtió en un difícil contrincante, lo que obligo a España a ceder en la mayor parte de sus pretensiones. No sirvió que estuvieran gobernados ambos países por partidos hermanos en la Internacional Socialista, pues la lógica nacionalista de los franceses se impuso. En todo caso, nuestra adhesión a la CEE iba abrir un periodo en el que España recibiría múltiples ayudas que, sin duda, produjeron avances sustanciales tanto en materia económica como social. Un gobierno fuerte, como el presidido por Felipe González, y con una amplia legitimidad social, se decidió a poner en marcha la tan necesaria reconversión industrial, como muestra el excelente estudio de José María Marín. Dicho autor nos recuerda que el primer gobierno socialista no llevó a cabo ningún intento serio de planificación de la política industrial, pese a lo contemplado en el programa electoral. Los socialistas si tenían presente la necesidad de realizar un "ajuste" en la industria, ligándolo a la reindustrialización. Contaban con el apoyo de la Unión General de Trabajadores (UGT) y la oposición de Comisiones Obreras (CCOO). Este último sindicato trato de recuperar en la lucha contra la reconversión el espacio sindical perdido tras la derrota en las elecciones sindicales de 1982, y en cierta manera el espacio político, también perdido tras la debacle del Partido Comunista de España (PCE) en las elecciones generales del 28 de octubre de 1982. La dureza de la reconversión se hizo visible con el cierre de Sagunto. Como nos señala Marín el balance "de este conflicto fue de más de un año de durísimos enfrentamientos y movilizaciones obreras en las que se produjeron: 9 huelgas generales en la comarca de Morvedre, 24 huelgas generales en la factoría, 11 manifestaciones en Valencia, 7 marchas a Madrid, y lo que fue más importante: más de 80 días de ocupación de la fábrica por los trabajadores, que en una clara postura de insurrección se negaron a obedecer las órdenes de paralización de los Altos Hornos". La actitud de apoyo a la reconversión de la UGT, con ciertas condiciones, fue posteriormente revisada en el interior de la central socialista, pero no debemos de olvidar que la misma respondía no sólo a un compromiso político, sino también a una estrategia sindical. Es controvertida a afirmación de José María Marín de que "el PSOE pagó un precio relativamente importante con la reconversión industrial", puesto que ganó por mayoría absoluta las elecciones de 1986 y 1989, y si bien aumento la contestación social a su gestión, se daba la paradoja de que los mismos que protagonizaban huelgas y manifestaciones, le seguían votando. Podemos afirmar que los socialistas utilizaban la protesta como forma de criticar la gestión de su gobierno, al que luego votaban. No fueron los sectores perjudicados por la reconversión los que volvieron la espalda al PSOE, sino las clases medias urbanas hartas de tanta corrupción y escándalos y preocupadas por el alza de la presión fiscal. En abril de 1987, en una entrevista al vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, se le preguntó si el PSOE había resuelto el problema militar, la contestación fue clara: "Tal y como se entendía hasta hace muy pocos años el problema militar, sí. En España existía un Estado civil y un Estado latente militar, y eso está resulto. Aquí hay un poder único, democrático, que se establece en un Parlamento y en un Gobierno por votación de la gente. Hoy, las Fuerzas Armadas no son un Estado latente en España. Son una Administración militar que tiene intención de modernizarse y de ocupar el puesto que la Constitución le asigna." Carlos Navaja, reconocido especialista en temas militares, nos muestra como la gestión de Narcís Serra consiguió apartar al Ejército de tentaciones golpistas, e iniciar una seria modernización de las Fuerzas Armadas. La "piedra angular" de la reforma fue la Ley Orgánica de Criterios Básicos de la defensa Nacional y de la Organización militar de 5 de enero de 1984. Dicha ley despejaba las ambigüedades de la anterior norma, al concretar y potenciar las competencias del presidente del Gobierno y, especialmente, del ministro de Defensa al serle encomendada la elaboración, determinación y ejecución de la política militar. Con la ley se ponía fin a la autonomía militar, y se acababa así con uno de los mayores obstáculos que habían tenido los españoles para poder vivir en democracia. Durante los gobiernos socialistas se afrontó la modernización de las Fuerzas Armadas, la reducción de sus efectivos y, desde 1988, la incorporación de la mujer a las mismas. También se redujo el servicio militar, pasando de doce a nueve meses y finalmente se dio una solución digna a los militares pertenecientes a la Unión Militar Democrática. Por último, el trabajo de Pablo Martín muestra la actitud de la Iglesia durante el primer gobierno socialista, siendo el tema de la enseñanza el que más conflictos causó. Debemos de pensar que la Iglesia española, después de una actitud valiente y comprometida en los últimos años de la dictadura y durante la transición, comenzó a cambiar de actitud, sin duda influenciada por los nuevos aires que llegaban de Roma. Felipe González afirmaba que "El Gobierno socialista, en realidad, cambió el rumbo de la Historia de España, lo encauzó en una dirección diferente, asentó la democracia, las bases del Estado del bienestar, le dio a nuestro país un papel en el mundo...", y junto a eso siempre aparecería la "coletilla: corrupción". No le falta razón, la corrupción y los escándalos que invadieron la vida política española desde comienzos de los años noventa, a lo que hay que sumar el error de los GAL, empañaron gravemente la importante labor de modernización y de gestión llevada a cabo por los socialistas entre 1982 y 1996. Los artículos que a continuación vienen tratan de reflejar esta realidad. La mayor dificultad con la que nos enfrentamos los historiadores a la hora de analizar dicha época es precisamente saber ponderar adecuadamente los hechos, para poder así obtener una imagen del período que responda a lo sucedido. Creo que los aciertos fueron mayores que los errores, y hoy diez años después de que se asistiera a la lógica alternancia democrática, y dos desde que volviera al gobierno el PSOE, recordamos dichos años con melancolía y con cierta preocupación, por lo poco que aprendieron de él los jóvenes socialistas.
Álvaro Soto
9. Abdón Mateos (ed.), Dictadura y antifranquismo, 2007/1
EXPEDIENTE Abdón Mateos, "Represión, información y propaganda. Introducción".
Pere Ysàs, "La imposible paz social". "El movimiento obrero y la dictadura".
Carmen González y Manuel Ortiz Heras, "Control social y control policial en la dictadura franquista".
Abdón Mateos, "El impacto de la denuncia internacional y del exilio político". Egohistoria Javier Moreno, "Dentro y fuera de la Historia de España. Conversación con José Álvarez Junco". El pasado del presente Olga Novikova, "La política de la memoria. Moldear el pasado para construir la sociedad democrática (la URSS y el espacio postsoviético)". Crónica Julián Sanz Hoya, Spagna 1936-2006. Tra "pacificazione" franchista e riconciliazione democratica. VIII Encuentro de Novi Ligure. Miscelánea Antonio C. Moreno Cantano, "El Ministerio de Asuntos Exteriores y la Vicesecretaría de Educación Popular".
Miguel Garau, "El Movimiento Ibérico de Liberación (MIL-GAC)".
Daniel Lanero, "La extensión de los seguros sociales en el mundo rural gallego: entre el clientelismo político y los ecos del "Estado de Bienestar" (1940-1966)". Lectura Mary Nash, Dones en transició. De la resistència política a la legitimitat feminista: les dones en la Barcelona de la Transició, por Ana Aguado. Ferrán Gallego, Una patria imaginaria. La extrema derecha española (1973-2005), por José Luis Rodríguez. Julián Sanz Hoya, De la resistencia a la reacción. Las derechas frente a la Segunda República (Cantabria, 1931-1936), por Manuel Ortiz Heras. Ángeles Egido (ed.), Memoria de la Segunda República. Mito y realidad, por Ángel Herrerín Conxita Mir (ed.), Llocs de Memòria amb Història, por Jordi Creus Carmelo Adagio y Alfonso Botti, Storia della Spagna democratica. Da Franco a Zapatero, por Maria Elena Cavallaro Lucía Prieto Borrego y Encarnación Barranquero Texeira, Población y Guerra Civil en Málaga: Caída, éxodo y refugio, por Encarnación Lemús Juan B. Vilar, La España del exilio. Las emigraciones políticas españolas en los siglos XIX y XX, por Carmen González Martínez Xosé M. Núñez Seixas, ¡Fuera el invasor! Nacionalismos y movilización bélica durante la guerra civil española (1936-1939), por Javier Muñoz Soro
10. Feliciano Montero (ed.), El "despegue" de la Iglesia, 2007/2
EXPEDIENTE Feliciano Montero, «La Iglesia en el tardofranquismo o el despegue de la Iglesia. Introducción».
Enrique Berzal de la Rosa, «Católicos en la lucha antifranquista. Militancia sindical y política».
Mónica Moreno, «Mujeres en la transición de la iglesia hacia la democracia: avances y dificultades».
Pablo Martín de Santa Olalla, «El Concordato que nunca llegó a renovarse».
Francisco Martínez Hoyos, «Cristianos contra Franco en Cataluña»
Egohistoria
Mariano Esteban de Vega, El compromiso del historiador. Conversación con Antonio Morales. El pasado del presente César Tcach, «Dictaduras y organizaciones guerrilleras en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay: ejercicio de un análisis comparativo». Miscelánea Enrique Moradiellos, «El doctor Negrín y las cuentas financieras del exilio republicano. Una ponderación rectificadora». Abdón Mateos, «El Gobierno Negrín en el exilio: el Servicio de Evacuación de Refugiados». Crónica Aleksandra Leszczynska, «La España del Presente. El franquismo durante los años cincuenta. III Congreso de la Asociación de Historiadores del Presente». Lectura Ángela Cenarro, La sonrisa de Falange. Auxilio Social en la guerra civil y en la posguerra, por Rosario Ruiz Franco José Luis Rodríguez Jiménez, Héroes e indeseables: la División Azul, por Luis Carlos Hernando Jesús de Juana López y Julio Prada(coords.), Lo que han hecho en Galicia. Violencia, represión y exilio (1936-1939), por Ruy Farías Diego Caro Cancela, Los socialistas en la historia de Andalucía, por Pedro Feria Vázquez José Luis de la Granja Sáinz, El oasis vasco. El nacimiento de Euskadi en la República y la Guerra Civil, por Xosé M. Núñez Seixas. Fernando Hernández, Comunistas sin partido, por Cristina Rodríguez
11. Enrique Moradiellos (ed.), Miradas sobre España, 2008/1
EXPEDIENTE Enrique Moradiellos, "España: La mirada desde fuera".
Olga Novikova, «Las visiones de España en la Unión Soviética durante la guera civil española». Enrique Moradiellos, «Another country. Las imagenes sobre España en Gran Bretaña durante la guerra civil española».
Manuel Loff, «España en la mirada portuguesa: Ilusión, tragedia y terror».
Encarnación Lemus, «Los Estados Unidos y la imagen de la situación española en vísperas de la Transición política».
MISCELÁNEA Luis C. Hernando, «Buscando al militante. Consideraciones sobre el efecto de la tradición en la política de PSOE, 1954-1958».
Antonio Míguez y Fernando Molina, «José María Arizmendiarrieta y Mondragón: Cooperativismo cristiano y movimiento social en el franquismo (1941-1959)».
José L. Rodríguez Jiménez, «El papel de las familias en las gestiones para la liberación de los prisioneros de la División Española de Voluntarios en la URSS».
LECTURA José Babiano (ed.), Del hogar a la huelga. Trabajo, género y movimiento obrero durante el Franquismo, por Henrike Fesefeld; Michael Burleigh, Causas Sagradas. Religión y Política en Europa de la Primera Guerra Mundial al Terrorismo Islamista, por Luisa Marco Sola; Juan Avilés y Ángel Herrerín (eds.), El nacimiento del terrorismo en Occidente. Anarquía, nihilismo y violencia revolucionaria, por Hugo García; Rosario Ruiz Franco, ¿Eternas menores? Las mujeres en el franquismo, por Sofía Rodríguez López; Francisco Sevillano Calero, Rojos,.La representación del enemigo en la Guerra Civil, por José Luis Rodríguez Jiménez; José Antonio Ferrer Benimeli, Jefes de gobierno masones. España (1868-1936), por José Luis Rodríguez; Jiménez Ramón Garcia Piñeiro, Fugaos. Ladreda y la guerrilla en Asturias (1937-1947), por Secundino Serrano; Walther L. Bernecker y Sören Brinkmann, Kampf der Erinnerungen. Der Spanische Bürgerkrieg in Politik und Gesellschaft 1936-2006, por Antolín Sánchez Cuervo; Carme Molinero (ed.), La Transición, treinta años después, por Encarna Lemus
12. Juan Bautista Vilar y Abdón Mateos (coords.), El final de la guerra civil, 2008/2
Introducción Francesc Vilanova, "El derrumbe. Los últimos días de la República en Cataluña" Juan Bautista Vilar, "El exilio español de 1939 en el norte de África" Lidia Bocanegra, "Argentina en la guerra de España" Egohistoria
Ana Martínez Rus, "Un paseo por la vida y la historia. Conversación con Antonio Elorza"
El pasado del presente
Álvaro Soto y otros, "Transición a la democracia y derechos humanos en Chile"
Miscelánea
María Fernández Moya, "Editores españoles a ambos lados del Atlántico" José A. Pérez y Carlos Carnicero, "Los años de plomo" Rubén Vega, "Demócratas sobrevenidos y razón de Estado" Pau Casanellas, " Los últimos zarpazos del franquismo"
Lectura
13. Xosé M. Núñez Seixas (ed.), ¿Una patria invisible? El nacionalismo español durante la Transición (1975-1982), 2009/1 Introducción -La Unión de Centro Democrático y la idea de España: La problemática reelaboración de un discurso nacionalista para un contexto democrático, David Sánchez Cornejo. - La flexibilidad de la patria en tiempos de coyunturas críticas. La izquierda y la idea de España durante la transición, Alejandro Quiroga Fernández de Soto. — El nacionalismo español y la “guerra del norte”, 1975-1981, Fernando Molina Aparicio. — El nacionalismo español regionalizado y la reinvención de identidades territoriales, 1960-1977, Xosé M. Núñez Seixas.
EL PASADO DEL PRESENTE
Historia y memoria en Alemania, 1949-2009, Edgar Wolfrum.
MISCELÁNEA
— Ellos y nosotros. La Cumbre de Chiberta y otros intentos de crear un frente abertzale en la Transición, Gaizka Fernández Soldevilla. — No somos bandoleros. Justificación del uso de la fuerza en la guerrilla asturiana (1937-1952), Ramón García Piñeiro. — Los terrorismos en la crisis del franquismo y en la transición política a la democracia, José Luís Rodríguez Jiménez.
LECTURA
— R. MARTÍNEZ (ed.), La Seconde République Espagnole. Actes du Colloque organisé sous l’égide du Grand Orient de France par la loge Guernica de Bordeaux, Pau, Éditions Cairn, 2008, por Pablo Jesús Carrión Sánchez. — Ricardo ROBLEDO (ed.), Esta salvaje pesadilla. Salamanca en la guerra civil española, Crítica, Barcelona, 2007, por Hilari Raguer. — Javier RODRIGO, Hasta la raíz. Violencia durante la guerra civil y la dictadura franquista, Madrid, Alianza, 2008, por Eduardo González Calleja. — Óscar J. RODRÍGUEZ BARREIRA, Migas con miedo. Prácticas de resistencia al primer franquismo. Almería, 1939-1953, Almería, Universidad de Almería, 2008, por Ana Cabana Iglesia. — Götz ALY, La utopía nazi. Cómo Hitler compró a los alemanes, Barcelona, Crítica, 2006, por Javier Rodrigo. — Joan Maria THOMÀS, Roosevelt y Franco. De la guerra civil española a Pearl Harbor, Barceona, Edhasa, 2007, por Misael Arturo López Zapico. — Antonio ARIZMENDI y Patricio de BLAS, Conspiración contra el Obispo de Calahorra, Madrid, Edad, 2008, por Luisa Marco Sola. — Manuel ORTIZ HERAS (coord.), Movimientos sociales en la crisis de la dictadura y la transición: Castilla-La Mancha, 1969-1979, ALMUD, Ediciones de Castilla-La Mancha, Ciudad Real, 2008, por Carmen González Martínez. — Juan B. VILAR, Josefa Gómez FAYRÉN, Pedro M.ª EGEA BRUNO, María José VILAR, Migración de retorno desde Europa. Su incidencia en la modernización de la Región de Murcia (1975-2005), Murcia, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia, 2008, por Bárbara Ortuño Martínez — Luís María DÍEZ-PICAZO y Ascensión Elvira PERALES, La Constitución de 1978 [Tomo IX de Miguel ARTOLA (dir.), Las Constituciones Españolas], Madrid, Iustel, 2008, por Álvaro Soto Carmona. — Ramón GARCÍA PIÑEIRO, Mineros, sindicalismo y huelgas. La Federación Estatal Minera de CCOO (1977-1992), Oviedo, Fundación Juan Muñiz Zapico/KRK, 2008, por Rubén Vega. — Fernando MARTÍNEZ RUEDA y Mikel URQUIJO GOITIA, Materiales para la historia del Mundo Actual, 2 vols, Madrid, Istmo, 2006, 2 tomos, por Coro Rubio Pobes. — Claire MOON, Narrating Political Reconciliation. South Africa’s Truth and Reconciliation Commission, Lanham, Lexington Books, 2008, por Ángel Rodríguez Gallardo.
14. Juan Áviles, Terrorismos en España, 2009/2
NORMAS DE REDACCIÓN Los textos enviados a la revista semestral Historia del Presente serán originales e inéditos, y deberán atenerse a las siguientes normas de redacción. Corresponderá al equipo editorial decidir sobre su publicación, en un plazo máximo de seis meses, a la vista de los informes expedidos por dos evaluadores externos y del interés del artículo. Se enviarán por correo electrónico a la dirección historiadelpresente@yahoo.es o por correo postal a la Asociación Historiadores del Presente, UNED, C/ Senda del Rey, 7, 28040-Madrid, España. Los textos irán acompañados del nombre, dirección, teléfono, correo electrónico y centro donde desarrolle su actividad el autor; así como de un breve currículo, de seis palabras-clave y de un resumen (abstract) de unas diez líneas (máximo cien palabras), en lengua española e inglesa. Estarán escritos o traducidos al castellano. Deberá constar la sección a la que van destinados y, en su caso, ajustarse a las normas previstas para cada una de ellas: "Expediente" (dossier monográfico), "Teoría" (reflexiones teóricas y metodológicas), "El pasado del presente" (cuestiones de actualidad), "Historiografía" (reseñas historiográficas), "Crónica" (información sobre congresos, conferencias, etc.) y "Lectura" (recensiones de libros). Los artículos ocuparán un máximo de 20 páginas DIN-A4 a doble espacio, en letra Garamond, tamaño 11 puntos para el cuerpo de texto y 10 para las notas (8.000 palabras o 50.000 caracteres con espacios, notas, cuadros e índices incluidos). La primera línea de cada párrafo iniciará con una sangría de un centímetro. Para las recensiones de la sección "Lectura" se aconseja una extensión de 2 páginas (5.000 caracteres) y en ningún caso superarán las 3 páginas (máximo 8.000 caracteres). Las palabras caracterizadas por algún motivo dentro del texto irán con comillas altas dobles (" "), en cursiva las escritas en otro idioma, los títulos de libros, periódicos, revistas, películas, congresos o los nombres de empresas comerciales (Renfe). Los guiones de texto serán medios (– –), reservándose los cortos sólo para las fechas o palabras compuestas (1936-1939), sin utilizar en ningún caso los largos o bajos. Las citas textuales dentro del texto irán con comillas altas (""). Sólo cuando superen las tres líneas irán en cuerpo distinto del texto, en letra tamaño 10, donde las citas internas se harán con comillas altas simples (‘ ’), las omisiones o las explicaciones externas entre corchetes con tres puntos […] o texto [sic]. Los cuadros y gráficos deben presentarse numerados y en buenas condiciones de reproducción en blanco/negro. Se ruega no incluir espacios previos o sucesivos suplementarios en ningún caso; no abusar de las numeraciones en los distintos apartados dentro del texto; poner los números volados o índices de remisión (1) antes y no después de los signos de puntuación, así como seguir estrictamente las siguientes indicaciones para los notas a pie de página (sólo en las secciones "Teoría" e "Historiografía" es posible el sistema americano): - APELLIDOS, Nombre entero del autor, Título de la obra, Lugar de impresión, Editorial, año, página/s de referencia (p/pp.); APELLIDOS, Nombre entero del autor, "Título del artículo", Título de la revista, número (mes/año), páginas del artículo (pp.) / Título del periódico (fecha: 1-IV-2001); - APELLIDOS, Nombre entero del autor, "Título del artículo", en APELLIDOS y Nombre del autor/es (comp./ed./coord./y otros), Título de la obra, Lugar de impresión, Editorial, año, páginas del artículo (pp.); - APELLIDOS, Nombre entero del autor (si existe), Título del documento (si existe), fecha; Archivo o Centro de investigación, Fondo o nombre de la colección, caja o localización, expediente. Las remisiones sucesivas a obras ya citadas se harán con los APELLIDOS, Nombre entero del autor, ob. cit. (en redonda), p./pp., cuando se trate de la única obra del autor; o Título abreviado…, cit., p./pp. si hay más obras del mismo autor citadas en el artículo. Para las referencias consecutivas, Ivi, p. -, o bien, Ibidem (en cursiva).
ESPAÑA SIGLO XX (clips de vídeo) 1. Franquismo, fascismo y dictadura 2. Presentación del CIHCE 3. La guerra civil española desde Argentina, Lidia Bocanegra 4. España: miradas desde fuera 5. Iberoamérica: migraciones y exilios
6. Combatientes mexicanos en la guerra de España, Héctor Perea. 7. México y la Segunda República española, Agustín Sánhez